El ex director de Energía de la provincia cuestionó la falta de información técnica del proyecto, criticó que la Dirección Provincial de Energía no haya participado del diseño de la obra y alertó que Ushuaia podría atravesar un invierno con serios problemas de abastecimiento eléctrico si no se reparan las turbinas existentes.
Ushuaia.- En medio de los anuncios oficiales sobre la construcción de una nueva usina de generación eléctrica en Ushuaia y la visita de una comitiva de empresarios chinos a la provincia, el ingeniero Sergio Raymundo, ex director de Energía de Tierra del Fuego, puso en duda la seriedad del proyecto y expresó una fuerte preocupación por el futuro energético de la capital provincial.
Durante una entrevista con Radio Provincia, el especialista cuestionó la “falta de definiciones técnicas, el cambio constante en la capacidad anunciada de la planta y la ausencia de participación de los organismos provinciales con experiencia en el sistema eléctrico”.
Pero, sobre todo, advirtió que “el problema más urgente sigue siendo el invierno que se aproxima y la fragilidad actual del sistema”.
Según Raymundo, la ciudad ya atraviesa una “situación delicada que podría agravarse en los próximos meses”, dijo, al tiempo que agregó que “Ushuaia ya está sumergida en problemas energéticos y va a estar aún más expuesta a posibles cortes frecuentes durante todo el invierno”, sostuvo.
Un proyecto rodeado de incógnitas
Uno de los primeros cuestionamientos del ingeniero apunta a la falta de claridad sobre el propio proyecto de la nueva usina. Según explicó, los anuncios oficiales han “cambiado de manera reiterada en pocos meses, lo que para él evidencia improvisación”.
Recordó que “inicialmente se había anunciado una planta de menor capacidad y luego se fue ampliando sin mayores explicaciones”.
“En septiembre del año pasado anunciaron una usina de 40 megavatios más 20 de recuperación de energía, después hablaron de 60 megas y ahora hablan de una planta de 100 megas, parece que están comprando memoria, como si fueran megabytes, en cualquier momento van a hablar de gigabytes o terabytes”, ironizó.
Para Raymundo, estos cambios constantes generan “dudas sobre la planificación real del proyecto y sobre la consistencia de los estudios técnicos”.
La Dirección de Energía, afuera del proyecto
Otro de los puntos que más le llama la atención es la falta de participación de la Dirección Provincial de Energía en el desarrollo de la iniciativa.
“El gran proyecto energético de Ushuaia se está llevando adelante sin que participe la Dirección Provincial de Energía, que es el organismo que tiene experiencia en el sistema eléctrico de la provincia”, cuestionó.
El ex funcionario incluso deslizó que “desconoce quiénes están asesorando técnicamente la iniciativa y quién será responsable de su operación”.
“¿Quién va a explotar esa usina? ¿Quién la va a manejar? ¿Quién va a administrar el despacho de energía?”, planteó.
Según explicó, la falta de respuestas claras abre un interrogante central respecto a “cómo se integrará esa generación al sistema eléctrico de Ushuaia y bajo qué reglas de funcionamiento”.
Una empresa creada hace semanas
Raymundo también expresó dudas respecto de la estructura empresarial detrás del proyecto.
En ese sentido señaló que “la firma vinculada al emprendimiento energético fue constituida recientemente”.
“Se trata de una empresa que se formó recién en enero, la empresa de energía y química. Ahora la van a habilitar desde CAMMESA para operar en el sistema eléctrico de Ushuaia”, explicó.
Para el ingeniero, este tipo de situaciones genera “preocupación porque el sistema eléctrico de una ciudad no puede quedar sujeto a improvisaciones o estructuras poco consolidadas”.
“No estamos alimentando una empresa privada, estamos alimentando una ciudad con servicios públicos esenciales”, remarcó.
Un lugar que genera dudas técnicas
Las críticas de Raymundo no se limitan al aspecto administrativo o empresarial, también cuestionó la ubicación elegida para la futura central eléctrica.
Según explicó, el “sitio presenta condiciones ambientales adversas que podrían afectar el funcionamiento del equipamiento”, dijo, al tiempo que agregó que “es un lugar recontra expuesto a los vientos de la bahía y a la niebla salina, eso afecta todo lo que sea equipamiento eléctrico o metálico y puede generar fallas en el futuro”, advirtió.
A eso se suma la “dificultad logística para llevar hasta ese lugar los servicios necesarios para el funcionamiento de la planta”.
El ingeniero señaló que “allí será necesario construir desde cero redes de gas, electricidad y agua”.
“Es un lugar muy complicado, hay que llevar gas, hay que llevar agua, hay que hacer toda la red eléctrica”, indicó.
Incluso recordó que “durante la audiencia ambiental se mencionó la posibilidad de abastecer de agua a la planta mediante camiones, algo que consideró técnicamente cuestionable”.
“Si van a alimentar turbinas con agua llevada en camiones, es medio primitivo”, ironizó.
Un invierno que preocupa
Más allá del debate sobre la futura usina, Raymundo considera que “el verdadero problema energético de Ushuaia está en el presente”.
En ese sentido advirtió que “varias de las turbinas que actualmente abastecen a la ciudad continúan fuera de servicio”.
“No se han reparado ninguna de las cuatro turbinas Solar ni la turbina Rolls Royce”, aseguró.
Para el ingeniero, la falta de mantenimiento durante el verano podría “tener consecuencias graves cuando aumente la demanda energética en los meses de frío”.
“No puede ser que hayan dejado pasar todo el verano sin reparar esas turbinas”, cuestionó.
Según explicó, “si esas unidades no vuelven a funcionar antes del invierno, el sistema podría enfrentar dificultades para sostener el suministro eléctrico”.
Anuncios y realidad
Raymundo también criticó el tono de los anuncios oficiales vinculados al proyecto energético, a los que consideró más “cercanos a la propaganda que a una planificación concreta”.
“Este anuncio grandilocuente con visitas, cenas y agasajos no nos salva de que vamos a tener serios problemas de suministro eléctrico este invierno”, afirmó.
Para el ingeniero, la política energética requiere “decisiones técnicas, planificación y mantenimiento constante, algo que, según su visión, no está ocurriendo”.
“Dejémonos de bromas y hagamos las cosas en serio”, reclamó.
“Ojalá que funcione”
A pesar de sus críticas, Raymundo aclaró que “espera que el proyecto finalmente se concrete y contribuya a mejorar la situación energética de Ushuaia”.
Reconoció que “las empresas chinas suelen tener una gran capacidad de ejecución en proyectos de infraestructura”.
“Los chinos son muy ejecutivos, he visto instalaciones de parques solares que se construyen muy rápido”, señaló.
Sin embargo, también dejó una advertencia final sobre el aspecto económico del emprendimiento al manifestar que “son muy ejecutivos también para llevarse los dinerillos”, concluyó.

