“Sin tierra y con alquileres impagables, la ciudad no tiene futuro”

El legislador de Partido Justicialista defendió el proyecto para expandir el ejido urbano de Ushuaia y sostuvo que la crisis habitacional exige decisiones estructurales. En este sentido, planteó que “la capital fueguina enfrenta un límite territorial que impide dar respuesta al déficit habitacional y sostuvo que la ampliación del ejido es una discusión que la política no puede seguir postergando, advirtiendo que la ciudad se quedó sin tierras para urbanizar mientras crece la crisis habitacional y los alquileres se vuelven impagables”. También alertó sobre el deterioro económico que atraviesa Río Grande y planteó que la provincia necesita nuevos motores de desarrollo.

Ushuaia.- En medio de una creciente crisis habitacional y con el debate sobre el desarrollo urbano nuevamente instalado en la agenda política fueguina, el legislador Juan Carlos Pino volvió a defender uno de los proyectos más ambiciosos y a la vez más discutidos de los últimos años como lo es la ampliación del ejido urbano de la ciudad de Ushuaia.

Durante una entrevista con Radio Provincia, el dirigente del Partido Justicialista sostuvo que “la capital fueguina enfrenta un límite territorial que ya no permite seguir expandiendo la urbanización dentro de los márgenes actuales, y advirtió que la falta de tierra disponible está agravando el acceso a la vivienda y empujando los alquileres a niveles insostenibles”.

“La ampliación del ejido urbano no es un capricho de correr una línea en un mapa. Es una necesidad real de la ciudad”, afirmó el legislador, quien recordó que “la iniciativa se viene discutiendo desde hace más de dos décadas”.

 

Un proyecto que lleva más de veinte años en debate

 

Según explicó Pino, la propuesta para ampliar el ejido urbano de Ushuaia no es nueva. Recordó que “su origen se remonta a principios de los años 2000, cuando desde el ámbito del Concejo Deliberante comenzaron a analizarse alternativas para enfrentar la falta de tierras disponibles para urbanización”.

El legislador recordó que “la primera presentación formal del proyecto se realizó en 2004, cuando se planteó la necesidad de ampliar el territorio municipal ante el cierre del registro de tierras de la ciudad”.

“En ese momento se decía que no había tierra disponible y que la solución debía pasar por el mercado inmobiliario. Nosotros planteamos lo contrario: si no hay tierra, ampliemos el ejido urbano”, rememoró.

Desde entonces, el proyecto atravesó múltiples instancias de discusión política e institucional, con avances parciales y varios intentos frustrados.

“En 2017 el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad una ordenanza que instruía al Ejecutivo municipal a impulsar la ampliación del ejido. Sin embargo, la iniciativa terminó recalando en la Legislatura provincial, donde todavía continúa en debate”.

En 2024 Pino volvió a presentar formalmente el proyecto en el ámbito legislativo, donde comenzó a discutirse en la comisión correspondiente.

 

Una ciudad que ya no tiene tierra disponible

 

Para el legislador peronista, el problema central es simple al explicar que “en Ushuaia prácticamente agotó su capacidad de expansión dentro del ejido actual”.

Según explicó, “gran parte de las tierras disponibles ya fueron urbanizadas o destinadas a distintos proyectos habitacionales en las últimas décadas”.

Pino citó como ejemplo el desarrollo del valle de Andorra, donde hoy viven miles de familias.

Al respecto, expuso que “en Andorra hoy hay más de cuatro mil familias viviendo, con servicios de gas, agua, cloacas, escuelas, centro de salud y comisaría. En su momento también decían que no se podía urbanizar”, recordó.

También mencionó otros desarrollos urbanos como los barrios Alakalufes y Barrancas del Río Pipo, donde se urbanizaron decenas de hectáreas que anteriormente tenían otros destinos.

“Fuimos desafectando tierra para urbanización durante muchos años, pero hoy la realidad es que prácticamente no queda tierra municipal ni provincial disponible”, advirtió.

 

El debate sobre el modelo de ciudad

 

Más allá de la ampliación territorial, Pino planteó que “el debate también involucra una discusión más profunda sobre el modelo de ciudad que Ushuaia quiere construir en el futuro”.

En ese sentido, señaló que “existen dos visiones en disputa: una que propone seguir densificando la ciudad mediante edificios y otra que plantea expandir el territorio urbano hacia nuevas áreas”.

“Podemos discutir si queremos una ciudad de altura, con más edificios, o si queremos una ciudad con nuevos sectores de desarrollo”, planteó.

Desde su perspectiva, la ampliación del ejido permitiría planificar una “expansión urbana más ordenada y con nuevos espacios productivos”.

 

Un circuito económico para el futuro

 

El proyecto impulsado por Pino no se limita a la cuestión habitacional. También propone desarrollar un nuevo circuito económico que combine actividad turística, productiva y logística.

Según explicó, la idea es “crear un esquema territorial que articule tres corredores estratégicos: la Ruta Nacional 3, la Ruta J y la Ruta 30”.

Dentro de ese esquema, la Ruta 3 mantendría su “carácter de corredor turístico y económico, mientras que la Ruta 30, que conecta con la costa del canal Beagle, sería preservada como una reserva natural con desarrollos productivos limitados”.

“La ampliación permitiría proyectar una ciudad a largo plazo, con desarrollo turístico, productivo y con generación de trabajo para las nuevas generaciones”, explicó.

 

El referéndum que definirá el futuro del proyecto

 

Uno de los puntos clave del proyecto es que la decisión final no dependerá exclusivamente del sistema político.

De acuerdo con la Carta Orgánica municipal, la ampliación del ejido urbano deberá ser sometida a un referéndum popular vinculante.

“Los vecinos de Ushuaia van a tener la última palabra. Si en el referéndum dicen que no, no se amplía”, aseguró el legislador.

Por ese motivo, Pino anticipó que “durante este año se abrirá un proceso de debate amplio en el que participarán organizaciones sociales, universidades, sectores empresariales y distintos actores de la comunidad”.

“Queremos que participen todos los sectores, esta discusión no puede quedar solo en manos de la política”, afirmó.

 

La crisis habitacional como telón de fondo

 

El legislador también vinculó el debate territorial con el creciente problema del acceso a la vivienda en la capital fueguina.

Según sostuvo, el “mercado inmobiliario atraviesa una situación crítica que está afectando especialmente a los trabajadores”, dijo, al tiempo que agregó que “hoy los alquileres están demandando más de un sueldo completo, eso es una realidad que no se puede ignorar”, advirtió.

Para Pino, la ampliación del ejido urbano permitiría “generar nuevas áreas de urbanización que ayuden a descomprimir la presión inmobiliaria”.

 

Un contexto económico cada vez más complejo

 

Durante la entrevista, el dirigente peronista también se refirió al panorama económico que atraviesa la provincia y particularmente la ciudad de Río Grande.

Pino señaló que “el contexto actual es especialmente difícil para el sector industrial y advirtió que la caída de la recaudación y la coparticipación está impactando en toda la economía provincial”.

“La situación en Río Grande es realmente preocupante. La industria la está pasando muy mal”, sostuvo.

Frente a ese escenario, consideró que “Ushuaia debe potenciar su perfil turístico y logístico para generar nuevas oportunidades económicas”.

 

La mirada puesta en la Antártida

 

En ese marco, el legislador recordó la reciente aprobación de la ley que promueve la conexión aérea con la Antártida, una iniciativa que, según afirmó, “puede abrir nuevas oportunidades para el desarrollo económico de la provincia”.

Pino comparó la situación argentina con la de Chile, que desde hace décadas explota comercialmente el turismo antártico.

“Chile hace más de treinta años que tiene vuelos comerciales a la Antártida y genera una enorme actividad económica alrededor de eso”, explicó.

Desde su perspectiva, Ushuaia “podría transformarse en un polo estratégico para ese tipo de actividad si logra consolidar infraestructura y servicios vinculados al turismo polar”.

 

Un debate que recién comienza

 

Mientras la Legislatura se prepara para retomar el tratamiento del proyecto en comisión, el debate sobre el futuro territorial de Ushuaia promete convertirse en uno de los ejes políticos del año.

Para Pino, el desafío es pensar la ciudad más allá de las urgencias actuales.

“Este proyecto no lo estamos discutiendo ahora. Lo venimos trabajando hace muchos años. Y hoy más que nunca tenemos que debatir qué ciudad queremos para el futuro”, concluyó.

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