La legisladora de la Libertad Avanza defendió los cambios realizados en Terra Ignis, celebró el nuevo equilibrio político en la Legislatura, calificándola como “más activa” y consideró de “contrasentido” el intento del Ejecutivo de avanzar con una sociedad portuaria en medio de la intervención nacional. Además, reclamó mayor control sobre los fondos públicos.
Río Grande.- En una sesión extensa, atravesada por definiciones de alto impacto institucional, la legisladora Natalia Graciania dejó en claro que el escenario político dentro de la Legislatura comenzó a mutar. Con eje en el control de los recursos públicos, la referente de La Libertad Avanza defendió los cambios en la conducción de Terra Ignis, respaldó el reordenamiento interno del Parlamento y apuntó con dureza contra el manejo del sistema portuario provincial.
En diálogo con Radio Provincia, Graciania no esquivó el tono crítico y marcó un antes y un después en el funcionamiento legislativo al señalar que “hay una decisión de empezar a ejercer controles reales donde la Legislatura, en la práctica, no los estaba pudiendo ejercer”.
Terra Ignis: control, tensiones y cuentas pendientes
Uno de los puntos centrales de la sesión del pasado 27 de marzo fue la reconfiguración en la estructura de Terra Ignis, la empresa estatal estratégica que administra áreas hidrocarburíferas y proyecta asociaciones con inversores.
Para Graciania, la discusión excede los nombres propios, debido a que “se trata de recuperar el espíritu original de la ley, la composición del directorio prevé contrapesos, no es casual, estamos hablando de una empresa con capitales cien por ciento estatales y manejo de fondos públicos”, explicó.
En ese marco, justificó el acompañamiento a los “cambios impulsados, denunciando dificultades históricas para acceder a información clave”.
Recordó que “la síndica designada por la Legislatura no pudo ejercer plenamente su función, donde además advirtió sobre renuncias no tratadas y situaciones ‘poco claras’ dentro del directorio”.
“La idea es que los controles existan de verdad, no en el papel porque acá se toman decisiones que impactan directamente sobre recursos públicos”, enfatizó.
Además, puso el foco en la necesidad de transparencia en una empresa con capacidad de “firmar contratos, convenios y alianzas estratégicas, la sociedad fueguina necesita saber qué se hace con esos fondos”.
Un nuevo mapa político en la Legislatura
Más allá de Terra Ignis, la legisladora dejó entrever un cambio de época dentro del Parlamento provincial. Sin hablar de rupturas explícitas, sí reconoció un “consenso creciente entre bloques para dinamizar la actividad legislativa”.
“Hay una intención de generar una Legislatura más ágil, más eficaz, donde los proyectos no duerman en comisión”, sostuvo.
En esa línea, destacó la “apertura a una mayor participación de todas las fuerzas políticas, la decisión de destrabar expedientes estancados y la búsqueda de un rol más activo en el control del Ejecutivo y entes descentralizados”.
Para Graciania, el cambio no es menor porque “se está empezando a ejercer el rol de contralor como corresponde, la gente pide transparencia, pide cuentas claras”.
Incluso adelantó que “se trabaja en ampliar las herramientas institucionales, como la posibilidad de interpelar a autoridades de entes y empresas estatales, algo que hasta ahora no estaba contemplado, es clave para que quienes toman decisiones den explicaciones”, remarcó.
El puerto: intervención, contradicciones y archivo
El otro gran eje de la sesión fue la situación del sistema portuario. Allí, la postura de Graciania fue aún más contundente, donde, por un lado, cuestionó que “el puerto haya llegado a un nivel de deterioro tal que derivó en la intervención de la Administración General de Puertos, pero, por otro, apuntó contra el “proyecto del Ejecutivo que pretendía avanzar con una sociedad del Estado con participación privada”.
“Es un contrasentido absoluto”, disparó.
Asimismo, la legisladora describió la contradicción en términos políticos al sostener que “el mismo gobierno que permitió el deterioro del puerto impulsa ahora su transformación, se plantea una sociedad estatal mientras la estructura actual está intervenida por ineficiencia y se proyecta inversión privada sin haber resuelto problemas básicos de infraestructura y seguridad”.
“Primero dejan que el puerto llegue a una situación crítica, con falencias graves y uso inadecuado de fondos, y después presentan un proyecto para cambiar su estructura, no hay lógica”, cuestionó.
En ese contexto, defendió el pase a archivo de la iniciativa al señalar que “era absolutamente extemporáneo discutir algo así con el puerto intervenido”.
Además, fue más allá al señalar posibles irregularidades en el uso de recursos y al respecto sostuvo que “el dinero no se estaba utilizando para las obras que el puerto necesitaba”.
Transparencia como eje y mensaje político
A lo largo de la entrevista, Graciania repitió un concepto que parece sintetizar el nuevo posicionamiento de su espacio como es el control.
Desde Terra Ignis hasta el sistema portuario, pasando por el funcionamiento interno de la Legislatura, la dirigente insistió en que el eje debe ser la transparencia en el manejo de los fondos públicos.
“Estamos entrando en una etapa donde hay que revisar decisiones, exigir explicaciones y garantizar que las instituciones funcionen”, sostuvo.
Y cerró con una definición que, más que una declaración, suena a advertencia política expresando que “la Legislatura empezó a moverse y cuando se mueve, incomoda”, concluyó.

