“La ley nunca se cumplió y ahora quieren cambiarla sin poner un peso”

La titular de Reencontrándonos denunció abandono estatal, alertó por el crecimiento del consumo problemático y expuso una crisis extrema al exponer que su institución no cobra desde diciembre, no puede pagar sueldos y advierte que está al límite. “No le importa a nadie que toque timbre o que se muera alguien”, disparó.

Río Grande.- La presidenta de la Asociación Civil Reencontrándonos, Stella Lavenia, trazó un diagnóstico crudo sobre la situación de la salud mental en la provincia y el país, una ley que “nunca se cumplió”, un sistema sin financiamiento y un escenario crítico agravado por la crisis con la obra social OSEF, que mantiene a la institución sin pagos desde diciembre.

En diálogo con Radio Provincia, Lavenia no esquivó ningún tema y cuestionó con dureza tanto los intentos de reforma de la Ley de Salud Mental como la falta de respuestas concretas del Estado en todos sus niveles.

 

“La ley está escrita, pero no se cumple”

 

“La ley de salud mental se hizo hace un montón de años, se reglamentó después de muchos años y no se ha hecho nada, faltan un montón de dispositivos que habla la ley por una nada inversión del Estado”, afirmó.

En ese sentido, fue tajante al marcar que “de la ley no se ha cumplido absolutamente nada de parte del Estado, tenemos una ley que solamente está escrita o se cumple nada de lo que dice”.

Lavenia remarcó que “la responsabilidad es transversal a todas las gestiones, nadie se hizo cargo de esta ley, ni los que la hicieron, ni los que vinieron, ni los que están”.

Incluso planteó que “la normativa nunca fue correctamente comprendida, la ley nunca fue bien interpretada, nunca fue bien militada, nunca fue bien aprendida”.

 

Experiencia propia y críticas al sistema

 

Desde su lugar, destacó que “su institución sí aplicó herramientas previstas en la ley, incluso en contextos donde otros no lo hicieron”.

“Nosotros hemos utilizado la ley y hemos hecho internaciones involuntarias, creo que fuimos la única institución en Tierra del Fuego que lo hacía, porque aprendimos a usarla correctamente”, explicó.

Pero advirtió que el problema aparece después, cuando “los dispositivos para articular con el resto no están, el dinero no está puesto por el Estado”.

 

Reformas en debate: luces y sombras

 

Respecto a los cambios que se analizan, Lavenia reconoció que algunos puntos son necesarios. 

Al respecto, señaló que “hay cosas interesantes para revisar, como evaluar más el contexto social del paciente o el seguimiento después del alta por las recaídas, eso está buenísimo”, señaló.

Sin embargo, también marcó fuertes diferencias y en este marco explicó que “no estoy de acuerdo con volver al modelo médico hegemónico, para mí el equipo interdisciplinario es el ideal, el modelo biopsicosocial, por la complejidad de las adicciones”, sostuvo.

Y agregó que “quieren que el psiquiatra vuelva a ser la cabeza del equipo, y en eso no estoy de acuerdo”.

 

Consumos en alza y alerta por la marihuana

 

Lavenia también puso el foco en el crecimiento de los consumos problemáticos, especialmente tras la pandemia. 

“Se marcó mucho el encierro, subieron todas las adicciones”, afirmó.

En particular, alertó sobre la “naturalización de ciertas sustancias, se minimiza el consumo de marihuana, pero es grave, después se combina con otras sustancias mucho más peligrosas que terminan en brotes psicóticos y suicidios”.

 

Sin debate local y con voces excluidas

 

La titular de Reencontrándonos cuestionó la falta de espacios de discusión en la provincia. “Nunca fuimos convocados a estas mesas de debate, no sé si porque somos críticos o porque usamos la ley de otra manera”, expresó.

Y reclamó participación al sostener que “tenemos mucho para aportar, fuimos una de las pocas instituciones que aplicó la ley y hasta expusimos a nivel nacional e internacional”.

 

Crisis total: sin pagos, sin convenio y sin respuestas

 

Pero el punto más crítico de la entrevista llegó al abordar la situación actual de la institución y al respecto manifestó que “estamos muy mal, no nos pagaron diciembre, no cobramos subsidios, no pagamos sueldos y los empleados siguen trabajando”, reveló.

El conflicto con OSEF agrava el panorama porque “no tenemos convenio, no nos atienden el teléfono, no hay mails, no hay propuestas, nada”, denunció.

La situación es “límite, hoy llega un paciente y no lo puedo tomar, si llega una urgencia, tampoco, no tengo convenio”.

Incluso expuso casos concretos, “hay un paciente de Río Grande que necesita una internación urgente y hace más de un mes que la autorización da vueltas por los escritorios de OSEF, no le importa a nadie”.

 

“Puro verso” y funcionarios apuntados

 

Lavenia no ahorró críticas hacia las autoridades de la obra social y en este sentido dijo que “para bajar el convenio fueron re hábiles, pero para proponer otro todavía lo estoy esperando, puro verso son”, lanzó.

Y cuestionó el rol de la conducción al marcar que “se sentaron ahí para solucionar los problemas de los afiliados y lo único que hicieron fue bajar convenios”.

 

Institución al borde del colapso

 

El impacto ya es tangible puertas adentro, “tenemos problemas con los proveedores, con la comida, hay 33 personas en tratamiento, familias, es muy complicado”, describió.

A pesar de todo, destacó el compromiso del equipo: “Los trabajadores tienen un compromiso muy grande con los pacientes, pero la situación es insostenible”.

 

“No estamos bien, y sin inversión es peor”

 

Para Lavenia, el contexto económico agrava aún más el escenario, dado que “no estamos bien, pero tampoco estamos bien económicamente, se sacó muchísimo dinero del área de salud mental”, advirtió.

Y cerró con una síntesis contundente que combina crítica y preocupación y al respecto dijo que “estamos pensando en modificar la ley, pero no estamos pagando lo que ya existe, así es muy difícil”, concluyó.

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