La gerente Legal e Institucional, Verónica Tito, explicó que la compañía fueguina funciona bajo reglas del derecho privado, con capital inicial mínimo del Estado y activos transferidos por YPF. Remarcó que el foco está puesto en sanear pasivos ambientales, ordenar la operación y volver eficientes áreas históricamente deficitarias. Puntualizó que “Terra Ignis es la titular legal de las áreas, pero no tiene estructura ni experiencia para perforar, por eso se buscó un operador”, y en ese esquema, la empresa Velitec asumirá la “operación a partir del 1 de mayo, tras el retiro definitivo de YPF”. Por otro lado, Tito descartó de plano la posibilidad de que prosperen reclamos contra Terra Ignis por deudas originadas en etapas anteriores de la actividad hidrocarburífera en la provincia.
Río Grande.- En el marco de la presentación del nuevo esquema energético de Tierra del Fuego, la gerente Legal e Institucional de Terra Ignis S.A., Verónica Tito, brindó a Provincia 23 precisiones clave sobre la naturaleza jurídica de la empresa, el proceso de traspaso de áreas desde YPF y los desafíos inmediatos que enfrenta la compañía en su etapa inicial.
Desde el inicio, la funcionaria buscó despejar una idea extendida en torno a la firma señalando que “su carácter no responde al modelo clásico de empresa estatal”.
“Si bien Terra Ignis tiene al momento accionistas, principalmente el Estado provincial, no es una empresa estatal como se la concibe, sino que es una sociedad anónima regida por la ley de sociedades”, afirmó.
Un modelo societario con lógica privada
Tito explicó que “la estructura jurídica elegida responde a la necesidad de dotar a la empresa de herramientas ágiles para operar en el sector hidrocarburífero”.
“No es una empresa con capitales del Estado en el sentido tradicional, sino que se conformó con un capital inicial mínimo integrado por el Estado provincial”, detalló.
A partir de allí, el “crecimiento patrimonial de Terra Ignis no depende de nuevas inyecciones públicas, sino de los activos incorporados tras la cesión de áreas”.
“Hoy en día, a través de la cesión de las áreas de YPF a favor de Terra Ignis, ya está capitalizada con capital privado y con posibilidades de desarrollar otros negocios sin requerir capitalización estatal”, subrayó.
El traspaso de activos y la construcción de patrimonio
Uno de los puntos centrales del proceso fue la transferencia de infraestructura y recursos desde la operadora saliente y al respecto explicó que “todas las instalaciones, plantas de procesamiento y demás son activos de la provincia, cuando se ceden, pasan a la empresa que toma la operación”, explicó.
En ese sentido, detalló que “la operación incluyó una valuación integral de bienes”.
“Hubo una evaluación de esos activos, del crudo que quedaba en tanques y de otros elementos, y todo eso pasó a ser patrimonio de Terra Ignis”, señaló.
Además, confirmó que “existe una compensación económica acordada con YPF que aún se encuentra en proceso de desembolso”.
“Entiendo que son 28 millones, que todavía no se terminaron de pagar porque está condicionado a la salida completa de YPF de las áreas”, indicó.
Prioridad: remediación ambiental
Tito dejó en claro que “una parte sustancial de esos recursos tendrá un destino específico como lo es la remediación de pasivos ambientales acumulados durante décadas de explotación”.
“Gran parte de esos montos tienen que ver con la afectación a pasivos ambientales que tienen las áreas, y por eso se negoció con ese espíritu”, sostuvo.
En ese marco, contextualizó la problemática como un “fenómeno estructural de la industria hidrocarburífera en el país”.
“La problemática del abandono de pozos es una realidad de todas las provincias. Durante muchos años se privilegió producir por sobre abandonar pozos”, explicó.
Y agregó que “son pasivos que vienen arrastrados desde hace muchos años, y hoy hay que encararlos de otra manera”.
Seguridad jurídica y control de contingencias
Otro eje relevante de su exposición fue el abordaje legal del traspaso, especialmente frente a eventuales reclamos o conflictos heredados de gestiones anteriores.
Tito fue categórica al respecto, señalando que “cuando se realiza la cesión, se cumplen todos los requisitos de la ley de hidrocarburos, entre ellos el libre deuda fiscal, eso fue cumplimentado y avalado por la autoridad de aplicación”.
En esa línea, descartó la “existencia de riesgos legales significativos para la empresa”.
“Terra Ignis tomó la precaución de minimizar los riesgos contractuales y asumir solo contingencias conocidas, no hay nada que tenga que ver con reclamos como los que se mencionan”, afirmó.
“No hay viabilidad jurídica para reclamos millonarios por operaciones de hace más de veinte años”
En este sentido, la gerente legal e institucional de Terra Ignis se refirió en profundidad al proceso de cesión de áreas hidrocarburíferas, las redeterminaciones planteadas por algunas empresas y la situación jurídica heredada de operaciones que se remontan a la década del noventa.
En ese marco, fue categórica al descartar la posibilidad de reclamos contra la actual titular de las áreas por deudas históricas no cobradas”, al tiempo que detalló el encuadre legal de las transferencias y las garantías que se cumplieron en cada etapa.
Por tal motivo, consultada por versiones que indican que empresas podrían avanzar con reclamos millonarios vinculados a la etapa en la que operaban firmas como Apache o YPF, Tito fue contundente al sostener que “no, de ninguna manera, millones de dólares, no, no es así”.
En ese sentido, explicó el origen de la actual situación jurídica de las áreas y al respecto planteó que “cuando YPF Sociedad del Estado se transformó en YPF Sociedad Anónima en la década del noventa, todas las áreas que tenía YPF Sociedad del Estado fueron traspasadas a manos privadas y algunas a YPF Sociedad Anónima”, detalló.
En ese proceso, recordó que “Apache entró con dos empresas, Petrolera LF, Petrolera TDF, pero que formaban parte de Apache”.
La evolución posterior del esquema de concesiones también fue clave para comprender el estado actual de los activos.
Según indicó, “Apache luego decide irse del país, abandona todas sus operaciones, incluida la de Tierra del Fuego, y hace una operación de venta de sus activos a lo que era YSUR, que era una sociedad que dependía de YPF, pero que era nueva”.
Posteriormente, “YSUR se fusiona con YPF Sociedad Anónima, y es por eso que esas áreas quedaron bajo la titularidad de YPF”.
Tito precisó que estas concesiones fueron prorrogadas conforme a la normativa vigente, o sea, “fueron prorrogadas por diez años, como lo autoriza la ley, en el año 2017, con lo cual se vencían en el 2027”.
En ese contexto, explicó que “existía la alternativa de esperar ese vencimiento para relanzar un proceso licitatorio, aunque con riesgos”.
“La otra posibilidad era esperar a que se les venciera el plazo, y luego volver a hacer un proceso licitatorio con la incertidumbre o el riesgo de que eso quedara sin actividad”.
Frente a ese escenario, Terra Ignis avanzó en la “cesión y extensión de los permisos, además de haberse convertido en cesionario de esas áreas, también pidió la prórroga por diez años más, con lo cual hoy en día Terra Ignis Energía es titular de esas tres áreas hasta el 2037”.
Planteos de redeterminación
Sobre los planteos de redeterminación o eventuales reclamos económicos por deudas del pasado, la gerente legal fue clara al señalar su falta de sustento, diciendo que “yo realmente desconozco cualquier tipo de reclamo, porque lo veo inviable, ya que, primero, por el tiempo que hace que Apache cedió sus áreas a YPF, hace más de veinte años”.
En relación a las garantías legales en el traspaso más reciente hacia Terra Ignis, Tito explicó que “el proceso cumplió con todos los requisitos exigidos por la legislación hidrocarburífera”.
“La cesión, por la ley de hidrocarburos, la tiene que autorizar la autoridad de aplicación, que es el Ministerio de Energía a través de la Secretaría de Hidrocarburos y para eso se cumplimentan ciertos requerimientos, entre ellos un libre deuda fiscal”, indicó.
Ese punto fue central para descartar cualquier tipo de pasivo oculto, dado que “eso se cumplimentó, se cumplimentaron todos los requerimientos de la ley, por eso es que la Secretaría de Hidrocarburos avaló la cesión, que después además fue ratificada por la Legislatura”.
Ante la consulta sobre si podría existir algún tipo de reclamo contra la actual titular de las áreas, reafirmó que “no, de ninguna manera, ese reclamo habría que hacérselo a la empresa anterior y depende también de los tipos de reclamos, porque dentro de la actividad tenés cuestiones comerciales, laborales, financieras, habrá que ver cada caso puntual”.
Asimismo, explicó que desde Terra Ignis se adoptaron mecanismos para reducir al mínimo los riesgos contractuales al momento de asumir la titularidad y al respecto explicó que “lo que Terra Ignis tomó como precaución fue minimizar los riesgos contractuales, de que las únicas eventuales contingencias que se asumían son las que se conocían actuales a este momento y dentro de ese panorama no hay nada que tenga que ver con la pregunta que me estás haciendo”.
En cuanto al futuro operativo de las áreas, Tito señaló que “la empresa ya es titular legal desde diciembre del año pasado, pero que no cuenta con estructura propia para la explotación directa”.
“Terra Ignis Energía no tiene ni estructura ni experiencia para salir a perforar ni ejercer actividades en las áreas, por eso la búsqueda del operador”, explicó.
Actualmente, YPF continúa operando de manera transitoria, dado que “está operando hasta fin de mes las áreas, y en este tiempo hace el traspaso de la información, para que el nuevo operador ingrese a partir del primero de mayo”.
Sobre el desarrollo de los pozos, aclaró que no se trata únicamente de nuevas perforaciones: “Hay muchísimos pozos perforados a los que les falta desarrollar actividades como workover o pulling. Todas esas cuestiones las va a determinar la operadora una vez que tenga el panorama real de la situación de cada pozo y hará su planeamiento, porque cada una de esas actividades implica una inversión económica”.
También, se refirió al vínculo con las empresas proveedoras y contratistas que ya venían trabajando en las áreas. “Yo desde lo personal no he tenido contacto directo, pero sí se han mantenido reuniones tanto desde Terra Ignis como desde la operadora. La idea es trabajar con ellos y hacer una reestructuración, porque son áreas deficitarias”.
Continuidad operativa y rol del operador privado
Respecto del funcionamiento operativo, Tito explicó que “Terra Ignis actúa como titular de las áreas, pero que la ejecución técnica estará a cargo de un operador especializado”.
“Terra Ignis es la titular legal de las áreas, pero no tiene estructura ni experiencia para perforar, por eso se buscó un operador”, indicó.
En ese esquema, la empresa Velitec asumirá la “operación a partir del 1 de mayo, tras el retiro definitivo de YPF”.
“YPF opera hasta fin de mes y luego se produce el traspaso formal, a partir de ahí, el operador define la estrategia sobre los pozos”, detalló.
Reestructuración y eficiencia: el desafío que viene
Finalmente, la gerente Legal e Institucional puso el foco en el principal objetivo de la nueva etapa que transformar áreas deficitarias en unidades productivas sostenibles y en este sentido explicó que “hemos tomado estas áreas con la proyección de hacer una reestructuración para que sean eficientes, que den mayor producción y que no generen pérdidas”, sostuvo.
Ese proceso implicará un “trabajo conjunto con empresas contratistas y una revisión integral del esquema operativo”.
“La idea es trabajar con las empresas tercerizadas, pero con una reconfiguración que permita mejorar la eficiencia de las operaciones”, concluyó.
Con un modelo jurídico flexible, activos estratégicos recientemente incorporados y un fuerte énfasis en la remediación ambiental y la eficiencia productiva, Terra Ignis se posiciona como una herramienta clave para redefinir el rol del Estado en el negocio energético fueguino, bajo una lógica que combina control público y gestión empresarial.

