La secretaria general del sindicato de docentes de la UNTDF, Nidia Benítez, confirmó un paro y movilización para el 12 de mayo en todo el país. Denunció desfinanciamiento, cuestionó las señales del Gobierno nacional y alertó sobre un clima de “desesperanza” en la comunidad universitaria.
Río Grande. -El conflicto universitario suma un nuevo capítulo con la convocatoria a una jornada nacional de protesta. Nidia Benítez confirmó que el 12 de mayo se realizará una movilización en todo el país, con réplicas en Tierra del Fuego.
“Lo que tenemos claro es que el 12 de mayo se resolvió entre todo el Frente Sindical realizar una marcha federal en todos los puntos donde haya universidades”, explicó por FM del Pueblo. En la provincia, las actividades se concentrarán en Ushuaia y Río Grande, con participación de la UNTDF y la UTN.
La medida responde a un reclamo integral, en este sentido, precisó que “esta marcha tiene que ver con mayor financiamiento, que implica una actualización de los salarios, pero también de los fondos para el sostenimiento de la universidad”.
Falta de diálogo y señales “negativas” del Gobierno
Lejos de vislumbrar una salida negociada, Benítez planteó “por las señales que hemos visto en estos días, pareciera que no habría posibilidad de algún tipo de cambio o de acercamiento”.
Entre los elementos que generan preocupación, mencionó versiones sobre negociaciones parciales con algunos rectores y decisiones oficiales que podrían tensar el vínculo institucional. “Están intentando romper el bloque de rectores”, advirtió.
También cuestionó que “se pidió a los rectores que informen qué medidas están tomando para garantizar el derecho a aprender y enseñar. Eso quiere decir garantizar que las universidades estén abiertas. Se busca generar conflictos entre los trabajadores y los rectorados”.
El trasfondo: una ley vigente que no se cumple
El eje del reclamo se vincula con la aplicación de la ley de financiamiento universitario aprobada el año pasado. Según explicó “se dieron varios fallos que dicen que la ley está vigente, por lo tanto, el Gobierno nacional tiene que cumplir con actualizar los envíos de fondos”.
Sin embargo, denunció que el Ejecutivo impulsa alternativas para evitar su implementación y precisó que “presentaron un nuevo proyecto con un aumento muy pequeño de los salarios, en lugar de cumplir la ley”.
Clima social: entre el apoyo y la “desesperanza”
Desde el plano social, Benítez reconoció “creo que hay un apoyo general de la sociedad a la importancia de la educación pública universitaria. Sin embargo, no lo llamaría apatía, pero sí una situación de desesperanza, como que la gente admite que la cosa está mal pero queda paralizada”.
En esa línea, consideró que “se está manifestando en los sondeos un descenso del apoyo o la confianza en el Gobierno nacional”.
El rol de estudiantes y tensiones por los paros
La dirigente planteó que “sin estudiantes no hay universidad, pero las universidades paran porque sus trabajadores paran”.
Si bien destacó que en la UNTDF existe “un acompañamiento bastante importante por parte de los estudiantes”, advirtió que la prolongación de las medidas puede generar tensiones: “Muchos días sin clases impactan en la trayectoria académica”.
Además, señaló “hay como una sensación de que los problemas pasan en otras universidades y acá no, y la verdad es que no es así”.
Expectativa por una nueva movilización masiva
Tras las convocatorias anteriores, el foco está puesto en el nivel de adhesión que tendrá esta nueva marcha. Para Benítez, el sistema universitario mantiene un consenso social amplio y aseguró que “el tema de la universidad es uno de los que tiene mayor consenso, es un bien de toda la sociedad”.
“La CGT y otros gremios nos apoyan muchísimo, son fundamentales en la organización y en la convocatoria”, reconoció.
Organización en Tierra del Fuego y llamado a la comunidad
De cara al 12 de mayo, las organizaciones ya trabajan en la logística y en acciones previas de visibilización. “Estamos organizando los puntos de encuentro, horarios y recorridos, tanto en Ushuaia como en Río Grande”, indicó Benítez, y adelantó que se intensificarán las campañas internas: “Vamos a reforzar el trabajo dentro de la universidad, recorriendo aulas y concientizando a docentes y estudiantes”.
En una universidad con más de 500 docentes, muchos con dedicación parcial,, el desafío también es interno: “Tenemos que llegar a esos profes que van, dan clases y no están tan al tanto de lo que pasa”.
Con un paro nacional en puerta y sin señales de negociación, el conflicto universitario continúa escalando. La dirigente lo resumió con preocupación: “Lamentablemente, no hay indicios de algún gesto que implique un acercamiento”.

