El dirigente de la UOM Río Grande confirmó que el gremio logró un acuerdo con Mirgor y las empresas del grupo para sostener el 100% de los salarios de los trabajadores suspendidos por falta de materiales, aunque advirtió que la crisis industrial sigue profundizándose y que el regreso a la actividad dependerá de la llegada de insumos. Linares cuestionó con dureza la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, denunció que busca flexibilizar condiciones laborales, debilitar convenios colectivos y limitar el derecho a huelga, y reveló que la empresa intentó avanzar con la implementación del banco de horas, mecanismo que fue rechazado por la organización sindical. “No hay un solo punto de esta ley que beneficie a los trabajadores”, sostuvo.
Río Grande. – El secretario de la Unión Obrera Metalúrgica, Marcos Linares, brindó precisiones sobre la situación que atraviesan las plantas del grupo Mirgor en Río Grande y confirmó que se alcanzó un acuerdo de suspensión para trabajadores de distintas empresas pertenecientes al conglomerado industrial, producto de la falta de materiales necesarios para sostener la producción.
En una entrevista concedida a FM La Isla, el dirigente explicó que “las negociaciones se desarrollaron en medio de un escenario complejo para la industria fueguina y remarcó que el principal objetivo de la organización sindical fue garantizar la continuidad de los ingresos de los trabajadores afectados”.
“Tuvimos un planteo de parte de la empresa, que hay trabajadores de las cuatro razones sociales del grupo Mirgor involucrados”, indicó Linares, detallando que la “situación alcanza a operarios de Famar, Brighstar, Mirgor e IATEC”.
Según explicó, la empresa manifestó dificultades vinculadas a una “falta puntual de materiales que impedía continuar con la producción durante determinados días, situación que abrió un proceso de discusión con la UOM para intentar encontrar una salida que evitara consecuencias salariales directas sobre los trabajadores”.
“Como resultado final de esas discusiones, hemos logrado arribar a un acuerdo de un proceso de suspensión sin que haya pérdida de salarios”, afirmó.
En ese sentido, precisó que “el mecanismo acordado contempla el pago de una suma no remunerativa durante los días suspendidos, permitiendo que los operarios perciban el total de sus haberes”.
“A través del pago de una cifra no remunerativa de estos días de suspensión, los trabajadores van a terminar percibiendo el 100 por ciento de lo que debieran percibir si estaban trabajando”, sostuvo.
No obstante, aclaró que “existe una excepción vinculada a las contribuciones previsionales”.
Linares explicó que “el acuerdo se encuadra dentro del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo y que, conforme a esa normativa, durante los días suspendidos no se realizan aportes jubilatorios ni contribuciones correspondientes a la Ley 19.032”.
“Sobre estos días no habrá contribuciones previsionales, tal cual lo prevé la ley”, detalló, explicando que “se trata del 11 por ciento destinado a jubilación y el 3 por ciento correspondiente al aporte de PAMI”.
Respecto a la duración de las suspensiones, el dirigente aclaró que “no existe una fecha definitiva de normalización y que todo dependerá de la llegada de los materiales necesarios para reiniciar la producción”.
“Se prevé tentativamente que podría llegar a ser una semana, pero depende estrictamente de la llegada de estos materiales”, indicó.
Y agregó que “a partir de la llegada de esos materiales se deja sin efecto la suspensión y los trabajadores vuelven a prestar tareas”.
Linares también fue consultado sobre la posibilidad de reubicar trabajadores dentro de distintas líneas productivas del grupo Mirgor, particularmente ante versiones sobre un eventual traslado de personal del sector televisores hacia autopartes.
Sobre ese punto, sostuvo que “existe una complementación industrial entre las distintas firmas y que constantemente se evalúan alternativas para preservar las fuentes laborales”.
“Se va evaluando de manera constante en base a las necesidades productivas de la empresa”, explicó.
En ese marco, señaló que “ya existen casos de trabajadores que fueron reasignados temporalmente a distintas líneas de producción según las necesidades de cada sector”.
“Ha sucedido que personal que estaba produciendo en líneas de celulares pase a líneas de TV o a otras áreas”, detalló.
Sin embargo, uno de los aspectos más contundentes de la entrevista estuvo centrado en la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y particularmente en la intención empresarial de implementar el denominado “banco de horas”.
Linares reveló que “esa fue la primera propuesta planteada por la empresa en el marco de las negociaciones por las suspensiones”.
“El primer planteo de la empresa fue avanzar con la posibilidad de ejercer uno de los puntos que está dentro de esta bendita reforma laboral”, afirmó.
El dirigente explicó que “la UOM rechazó de manera categórica esa posibilidad por considerar que representa un grave retroceso para los derechos laborales”.
“Desde nuestra organización hemos rechazado enérgicamente esta ley desde el momento cero en que se comenzó a discutir”, sostuvo.
Y agregó con dureza que “nos querían convencer de que esta ley venía a beneficiar a los trabajadores, como si un trabajador pudiera sentarse con el patrón y decirle que quiere tomarse un viernes y recuperarlo después, nada más alejado de la realidad”.
Según explicó, tras varias discusiones con la empresa finalmente se “descartó la aplicación del banco de horas y se avanzó en el acuerdo de suspensión que terminó firmándose con cada uno de los cuerpos de delegados de las empresas involucradas”.
Para Linares, la “reforma laboral no contiene ningún beneficio real para los trabajadores y, por el contrario, implica una amenaza directa sobre los convenios colectivos y los mecanismos históricos de organización sindical”.
“No hay un punto que venga a beneficiar a los trabajadores”, enfatizó.
Además, cuestionó que “la normativa amplía la cantidad de actividades consideradas esenciales, limitando el derecho a huelga y condicionando la capacidad de protesta de los sindicatos”.
“Prácticamente todas las tareas pasan a ser esenciales y eso condiciona el legítimo derecho al reclamo”, advirtió.
También criticó los alcances de la reforma sobre la organización interna de los trabajadores.
“Plantea que para hacer una asamblea prácticamente hay que pedirle permiso a la patronal”, cuestionó.
En otro tramo de la entrevista, Linares sostuvo que “existe una fuerte campaña discursiva destinada a justificar medidas que perjudican directamente a los trabajadores y consideró que muchas veces se intenta distorsionar el verdadero impacto de las reformas impulsadas por el Gobierno nacional”.
“La realidad es que ante cada avance en contra de los legítimos derechos de los trabajadores se bajan mensajes absolutamente distorsivos”, expresó.
El dirigente metalúrgico advirtió además sobre el deterioro económico que atraviesan las familias trabajadoras y alertó sobre la pérdida del poder adquisitivo y el estancamiento de la economía.
“Hoy a los trabajadores les cuesta horrores llegar a fin de mes”, afirmó.
Finalmente, Linares llamó a “fortalecer la unidad del movimiento obrero frente al escenario actual y sostuvo que será necesario profundizar la organización sindical para enfrentar las políticas que afectan al sector industrial y al conjunto de los trabajadores”.
Finalmente, dijo que “tenemos que tener la capacidad de discutir en serio cada una de las mentiras que se están aplicando desde el Gobierno para empezar a defendernos mucho más firmemente, mucho más férreamente y con mucha más unidad”, concluyó.

