Con una fuerte presión vecinal y el respaldo inicial del intendente Martín Pérez, Sergio Fresia confirmó que el Municipio avanzará en una mesa técnica para evaluar la factibilidad del tercer carril reversible sobre el puente General Mosconi. La iniciativa apunta a resolver uno de los principales cuellos de botella de Río Grande como lo son las interminables filas de vehículos, las demoras para cruzar entre Margen Sur y el casco céntrico y las dificultades para el paso de ambulancias y emergencias. Fresia aseguró que la obra “es viable”, que no demandaría una inversión imposible para el Municipio y que permitiría elevar significativamente la capacidad de circulación. También anticipó que se eliminaría una de las veredas del puente para ganar espacio y que el nuevo carril funcionaría de manera reversible según el horario de mayor tránsito.
Río Grande.- En medio de una ciudad atravesada por problemas de circulación cada vez más graves entre Margen Sur y el resto de Río Grande, el referente barrial Sergio Fresia confirmó avances concretos en el proyecto para construir un tercer carril sobre el puente General Mosconi, luego de un encuentro que mantuvieron vecinos, profesionales y funcionarios municipales con el intendente Martín Pérez.
En diálogo con FM La Isla, Fresia destacó la predisposición política del Ejecutivo municipal para analizar una propuesta que busca atacar uno de los mayores problemas urbanos de la ciudad: el colapso diario del tránsito sobre el puente que conecta Margen Sur con el centro.
“Nosotros buscamos tantas variantes para poder lograr sortear tanto tiempo de espera para poder cruzar el puente y llegar tranquilos a casa, y que la ambulancia también pueda pasar y que los vehículos de emergencia también puedan pasar”, explicó.
Según relató, la reunión contó con la participación del intendente, funcionarios de Obras Públicas, integrantes de Participación Ciudadana, concejales, referentes sociales y vecinos de la Margen Sur. Allí se expuso formalmente el proyecto técnico elaborado por el ingeniero civil Maximiliano Gómez y el arquitecto Fabián González.
“Destaco que el intendente se haya tomado su tiempo para estar varias horas con nosotros ahí, había funcionarios, concejales, vecinos y dirigentes de la Asociación Civil Río Grande del Futuro, fue una exposición muy buena, donde los profesionales mostraron cómo está el puente actualmente y cómo sería el tercer carril y el trabajo sobre las rotondas”, sostuvo Fresia.
Una mesa técnica para definir la viabilidad del proyecto
Tras la presentación, se acordó la conformación de una mesa técnica integrada por profesionales del Municipio y especialistas externos para avanzar en la evaluación estructural del puente y determinar las condiciones necesarias para ejecutar la obra.
“El intendente nos propuso formar una mesa técnica donde participen estos profesionales y también los ingenieros y arquitectos del Municipio para certificar cómo está el estado del puente”, explicó.
Fresia recordó que “el pedido de un estudio integral sobre el estado de la estructura ya había sido presentado el año pasado, aunque ahora el análisis se vuelve clave debido a la posibilidad concreta de ampliar la capacidad de circulación”.
“Nosotros estamos seguros de que la estructura lo permite, porque el ingeniero hizo un gran trabajo, pero ese trabajo hay que certificarlo”, remarcó.
En ese sentido, señaló que “los autores del proyecto ya se encuentran en contacto con la empresa que originalmente diseñó y calculó la estructura del puente Mosconi”.
“Ellos llegaron al lugar donde nació ese puente, la empresa les dijo que los planos fueron ideados ahí y que el puente aguanta perfectamente un tercer carril, pero ahora tienen que venir a certificarlo oficialmente”, detalló.
No obstante, advirtió que “esa instancia requerirá financiamiento y tiempos administrativos específicos, ahí hablamos de pagar lo que ellos tengan que cobrar y manejar los tiempos que ellos tienen”, indicó.
“No es solamente pintar un carril”
Uno de los puntos que más enfatizó Fresia fue que el proyecto excede ampliamente una simple reorganización del tránsito.
“No es solamente pintar un tercer carril, hay que tirar mucho pavimento, hacer cemento y reorganizar las rotondas, son 1.100 metros que hay que trabajar”, explicó.
Aun así, aseguró que “la obra no resulta económicamente imposible para el Municipio y que el costo estimado sería relativamente bajo en comparación con el impacto que tendría sobre la circulación”.
“El arquitecto hizo un cálculo aproximado y sería el mismo costo que hacer tres cuadras de pavimento en cualquier zona de Río Grande”, señaló.
Incluso reveló que el propio intendente consideró viable el financiamiento municipal de la intervención al sostener que “el intendente dijo ‘si es esto nomás, para esto tenemos el dinero’”, afirmó.
Según explicó Fresia, el financiamiento externo podría ser necesario únicamente para “afrontar la contratación de especialistas nacionales encargados de certificar técnicamente la estructura”.
Cómo funcionaría el tercer carril reversible
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la implementación de un carril reversible, que cambiaría el sentido de circulación según el horario y la demanda vehicular.
“El carril del medio sería prioritario para emergencias, ambulancias, bomberos, policía. Pero cuando no haya emergencias lo podrían usar los vecinos”, explicó.
El esquema previsto contempla que “entre las 0 y las 12 horas el carril adicional funcione desde Margen Sur hacia el centro, acompañando el intenso flujo matutino de trabajadores, estudiantes y transporte”.
“Los problemas graves los tenemos a la mañana para salir de la Margen Sur y también a la tarde por las escuelas y la gente que vuelve de trabajar”, detalló.
Luego, desde el “mediodía hasta la medianoche, el sentido del tercer carril se invertiría para facilitar el regreso hacia Margen Sur”.
“Desde las 12 y 1 del mediodía hasta las 24 horas estaría habilitado para venir desde el centro hacia la Margen Sur”, explicó.
Fresia comparó el sistema con modelos utilizados en grandes ciudades
“Esto se usa en Buenos Aires, en la Panamericana, en Costanera. Dependiendo del horario se agregan o se quitan carriles según el flujo vehicular”, sostuvo.
En este marco, manifestó que “el proyecto contempla además modificaciones importantes sobre la estructura actual del puente”, dijo, confirmando que “se eliminaría una de las veredas laterales para ganar espacio de circulación vehicular”.
“Hoy tenemos dos veredas de un metro cuarenta cada una. La idea es sacar una sola, la que está río abajo, porque ahí solamente hay un caño viejo que ya no se usa”, explicó.
En cambio, aclaró que “la otra vereda no puede intervenirse debido a que allí se encuentran instalaciones esenciales”.
“Por la otra vereda pasa el acueducto y los cables importantes de la luz LED”, detalló.
Según contó, la empresa que diseñó originalmente el puente incluso planteó la “posibilidad futura de construir una vereda externa colgante para compensar la eliminación de la actual”.
“Nos dijeron que el puente estaría en condiciones de bancarse tranquilamente otra vereda colgante. Pero eso sería otra etapa y obviamente tendría un costo mucho mayor”, aclaró.
El dato que explica el colapso diario
Durante la entrevista, Fresia también reveló estadísticas obtenidas mediante cámaras de videovigilancia instaladas en la rotonda y en Ruta 7 para medir el flujo real de tránsito.
“Hace años atrás el paso total era de 1.800 vehículos por hora, ahora nos está dando 1.600 vehículos por hora cruzando hacia Margen Sur”, explicó.
Sin embargo, sostuvo que “el verdadero problema es que la demanda supera ampliamente esa capacidad”.
“Necesitaríamos que pasen más de 2.200 vehículos por hora para evitar embotellamientos”, advirtió.
Según indicó, el tercer carril permitiría “elevar significativamente la capacidad operativa del puente”.
“Con otro carril podríamos superar fácilmente los 3.000 vehículos por hora”, aseguró.
Para Fresia, el problema central no está en las “rotondas sino en el cuello de botella que representa actualmente el puente, el problema explota en las rotondas, pero el problema real está en el puente, que no deja pasar más de 1.600 vehículos por hora”, remarcó.
“Necesitamos descongestionar rápido”
Finalmente, Fresia destacó la voluntad política mostrada por el Municipio y se mostró optimista respecto de la continuidad del proyecto.
“He notado muy buen diálogo y muy buena predisposición por parte del Ejecutivo, del intendente, de Obras Públicas y de todos los funcionarios”, afirmó.
También remarcó que la necesidad de avanzar es urgente debido al crecimiento constante de Margen Sur y a la imposibilidad actual de pensar en un nuevo puente financiado por Nación.
“Hoy necesitamos algo rápido y económico porque el problema lo tenemos ya”, sostuvo.
Y cerró con una definición que resume el espíritu de la iniciativa al exponer que “necesitamos descongestionar más rápido, necesitamos un carril más”.

