El secretario general de AMET, Juan Carrizo, aseguró que el gremio continúa sin recibir respuestas formales del Ministerio de Educación a los reiterados reclamos por el deterioro de los establecimientos escolares y sostuvo que la situación llegó a un punto «crítico». Cuestionó tanto al Gobierno nacional como al provincial por el abandono del sistema educativo, denunció que crecieron los cargos políticos mientras empeora la gestión administrativa y reveló que aún existen docentes que desde marzo no perciben sus haberes, pese a las promesas oficiales de agilizar los pagos.
Río Grande.- El secretario general de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), Juan Carrizo, volvió a expresar su preocupación por la realidad que atraviesa el sistema educativo fueguino y denunció que el Ministerio de Educación continúa sin brindar respuestas a los numerosos reclamos vinculados con el estado de los edificios escolares y las condiciones laborales de los docentes.
En declaraciones a Aire Libre FM, el dirigente gremial sostuvo que la situación edilicia en las escuelas de Tierra del Fuego es cada vez más delicada, cuestionó la falta de planificación tanto del Gobierno nacional como del Ejecutivo provincial y advirtió que los problemas administrativos siguen afectando gravemente a los trabajadores de la educación, con demoras salariales que, en algunos casos, alcanzan los cuatro meses.
“No hemos recibido ninguna respuesta del Ministerio”
Carrizo explicó que AMET continúa presentando reclamos formales ante las autoridades educativas, aunque hasta el momento no obtuvieron ninguna contestación oficial.
“Lamentablemente no hemos tenido nada, aunque hemos mandado una insistencia para ver si se pueden apurar los tiempos, pero efectivamente no hemos tenido ninguna respuesta”.
Lejos de detenerse, el gremio continúa incorporando nuevas denuncias provenientes de distintos establecimientos educativos de la provincia y al respecto sostuvo que “seguimos sumando nuevas presentaciones de otras instituciones”.
Según explicó, esa es hoy una de las “pocas herramientas institucionales con las que cuentan para exigir que el Estado garantice condiciones adecuadas para el desarrollo de las clases, entendemos que hoy la herramienta que tenemos para exigirle al Gobierno que cumpla con su deber de mantener los edificios escolares, garantizar la seguridad y las condiciones para alumnos y docentes es ésta, porque claramente no lo está cumpliendo”.
Ante la falta de respuestas del Ministerio, Carrizo consideró que “deberá intervenir otro organismo del Estado, la Fiscalía creo que es el órgano que tiene que encargarse de esto”.
“La situación edilicia es crítica”
El dirigente de AMET fue contundente al describir el estado actual de la infraestructura escolar al afirmar que “la situación edilicia es crítica”.
Aseguró que “el deterioro que hoy presentan numerosos establecimientos educativos no tiene antecedentes recientes y sostuvo que las responsabilidades están repartidas entre el Gobierno nacional y la administración provincial, la culpa es compartida”.
En primer lugar, responsabilizó al “Estado nacional por haber dejado de cumplir con sus obligaciones en materia educativa, Nación tiene parte de la culpa porque de un día para el otro dejó de hacer lo que tiene que hacer, que es mantener la educación a nivel nacional funcionando”.
Sin embargo, aclaró que esa situación no exime al Gobierno de Tierra del Fuego de las responsabilidades que le corresponden como autoridad jurisdiccional porque “las provincias, que son las que tienen la responsabilidad de la educación, tampoco han trabajado sobre paliativos para suplir lo que hoy Nación no hace”.
Carrizo insistió en que “la crisis educativa no puede justificarse únicamente por el retiro del financiamiento nacional, eso tampoco le quita responsabilidad al Gobierno nacional, pero el Gobierno provincial tampoco ha tomado medidas para administrar mejor los fondos ni los recursos humanos”.
Cuestionó el crecimiento de la planta política
Otro de los aspectos que cuestionó el secretario general de AMET fue el incremento de funcionarios y personal político dentro del Ministerio de Educación.
Según afirmó, durante la actual gestión la “estructura administrativa creció de manera significativa, aunque esa expansión no se tradujo en una mejora del funcionamiento del sistema”, aseveró.
“En este gobierno ha incrementado la planta política en el Ministerio de Educación muchísimo, exponencialmente”.
Detalló que “el aumento de personal político se produjo en las tres ciudades de la provincia, la cantidad de gente que empezó a trabajar en el Ministerio, tanto en Ushuaia, Río Grande como en Tolhuin, es muy superior a la que había en gobiernos anteriores”.
No obstante, sostuvo que “los resultados muestran exactamente lo contrario de lo que se esperaba”.
“Sin embargo, hoy la situación tanto administrativa como de gestión es muy mala”.
Docentes esperan hasta cuatro meses para cobrar
Carrizo también puso el foco en los problemas administrativos que siguen afectando a cientos de trabajadores de la educación.
Recordó que “uno de los compromisos asumidos por las autoridades era agilizar la liquidación de haberes para quienes toman nuevas horas cátedra o cargos docentes, sin embargo, aseguró que esa promesa nunca se cumplió”.
“Se suponía que iban a mejorar los sistemas para que el docente no demorara entre tres y cuatro meses en cobrar las horas”.
La realidad, afirmó, demuestra que “las dificultades persisten, hoy, al día de hoy, tenemos gente que desde marzo no cobra”.
Para el dirigente sindical, esa situación refleja el profundo deterioro de la administración educativa y expone las falencias de gestión que, según sostuvo, afectan tanto a los docentes como al normal funcionamiento de las instituciones escolares.
En ese marco, reiteró que el Gobierno provincial debe asumir plenamente sus responsabilidades y garantizar no sólo el mantenimiento de los edificios escolares, sino también el correcto funcionamiento administrativo del sistema educativo, evitando que los trabajadores continúen soportando demoras salariales que agravan aún más un escenario que calificó como «crítico».
