El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego analizó el escenario internacional tras la publicación de un artículo sobre el supuesto interés de Estados Unidos en redefinir el mapa estratégico argentino. Sostuvo que el Atlántico Sur, el Estrecho de Magallanes, el Cabo de Hornos y la Antártida ocupan un lugar central en la competencia entre las potencias y alertó sobre los riesgos para la soberanía nacional. También criticó la flexibilización de la Ley de Tierras y el alineamiento internacional del Gobierno de Javier Milei.
Río Grande. – El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales, Andrés Dachary, consideró que el creciente interés internacional por el Atlántico Sur responde a un contexto de reconfiguración geopolítica mundial y afirmó que Tierra del Fuego ocupa un lugar estratégico para las principales potencias.
Al ser consultado sobre un artículo periodístico que plantea un supuesto plan de la administración de Donald Trump para reforzar el control del Atlántico Sur y la Antártida, sostuvo que «siempre en lo que tiene que ver con análisis estratégico hay tres preguntas en juego: quién, cómo y para qué. Básicamente el desafío del analista es resolver la pregunta que está pendiente”.
En ese sentido, explicó que «estamos en un mundo en guerra, donde los sitios estratégicos del mundo son aquellos que los países necesitan controlar. El Estrecho de Magallanes y el Cabo de Hornos son lugares claves porque son la única vía alternativa ante un conflicto en gran escala para mantener el comercio y la conectividad entre el Atlántico Sur y el Pacífico Sur».
«A esto se suma la enorme plataforma logística que representa toda la Isla Grande de Tierra del Fuego hacia el continente blanco y, por supuesto, la usurpación de Malvinas, con un proceso de militarización que padecemos desde hace casi 200 años”, indicó.
«La realidad confirma que la geopolítica no es una teoría conspirativa»
Dachary sostuvo que «muchas veces la geopolítica es acusada de tener una mirada conspirativa, pero lamentablemente la realidad nos devuelve lo contrario”.
«Vimos lo de Groenlandia, el estrecho de Ormuz, la guerra entre Estados Unidos e Irán. Pensábamos que este tipo de escenarios no iban a suceder en el siglo XXI y lamentablemente es así”, ejemplicó.
Por ello consideró que «más allá de que uno coincida o no con esos artículos, nos tienen que hacer pensar y entender realmente la complejidad del sistema internacional en el que estamos inmersos”.
La influencia de Estados Unidos en América Latina
El funcionario también analizó el creciente protagonismo de Estados Unidos en la región y consideró que “uno ve una presencia mucho mayor de Estados Unidos en Sudamérica y Centroamérica. En mi opinión, hay una contracción de su presencia en otras regiones producto del crecimiento de China”.
Según explicó, «lo que muchos llamaron una ‘Doctrina Monroe 2.0’ implica que Estados Unidos defina al continente americano como su área de influencia por completo”.
En ese marco recordó las declaraciones de la exjefa del Comando Sur, Laura Richardson, durante su visita a Ushuaia. «La general Richardson puede decir lo que quiera. El problema es cómo recibimos nosotros y cómo reaccionamos soberanamente ante esas declaraciones”, sostuvo.
Críticas a la política exterior del Gobierno nacional
Dachary cuestionó el alineamiento internacional de la administración de Javier Milei con Estados Unidos y, particularmente, con el presidente Donald Trump.
«Hoy Argentina claramente tiene una política exterior total y absolutamente ligada a los Estados Unidos, pero en realidad más que a los Estados Unidos tiene que ver con la afinidad de Milei con Trump”, manifestó.
Asimismo, comentó que “uno tiene colgadas con alfileres decisiones absolutamente claves para la Argentina, que condicionan el relacionamiento con terceros países y ni siquiera responden a una política de Estado, sino a una simpatía ideológica entre Trump y Milei”.
Además recordó que «no eran los Estados Unidos apoyando esa posición; a los dos segundos salió todo el ala demócrata a cuestionar esa relación entre Londres y Washington”.
Rechazo a la flexibilización de la Ley de Tierras
Consultado sobre el debate en torno a la venta de tierras a extranjeros, el secretario expresó que “el acceso a la compra de tierras para extranjeros tiene que estar condicionado y eso tiene que ver con una mirada estratégica”.
Consideró que «el ordenamiento interno de un país tiene que estar pensado para proteger los intereses de los argentinos y argentinas”.
En ese sentido advirtió que «la Patagonia es uno de los mayores vacíos geopolíticos del planeta. Hay menos de un habitante por kilómetro cuadrado y eso es gravísimo en el mundo que estamos atravesando hoy”.
Finalmente, cuestionó que «no hay forma de defender que todas las tierras puedan venderse a extranjeros sin ningún tipo de inconveniente. Estamos retrocediendo no años, sino décadas en cuestiones estratégicas para el desarrollo y la soberanía del país”.
