El de Instrucción a cargo de la jueza Rosa Santana inició una causa caratulada como «averiguación de causa de muerte» tras el fallecimiento del gendarme Julio César Bordón. El efectivo de la Gendarmería Nacional perdió la vida tras sufrir un paro cardiorrespiratorio mientras era trasladado de urgencia hacia el hospital regional.
Río Grande. – El trágico episodio comenzó cuando los responsables de una estancia local alertaron a las autoridades sobre un vehículo sospechoso estacionado en las inmediaciones de la zona de Radman.
Efectivos de la Brigada Rural de la Policía Provincial se desplazaron hasta el lugar señalado de la ruta para verificar la situación. Al registrar la zona, los agentes localizaron a Bordón en el interior del rodado presentando un avanzado estado de hipotermia. Traslado y maniobras de reanimación infructuosas.
Ante la gravedad de su cuadro de congelamiento, el personal interviniente inició de inmediato su evacuación médica en el móvil policial. Sin embargo, durante el trayecto, la víctima se descompensó y sufrió un paro cardíaco. A pesar de las intensas tareas de reanimación cardiopulmonar (RCP) practicadas por los policías en ruta, los esfuerzos resultaron infructuosos.
Los pormenores preliminares del suceso continúan rodeados de misterio, ya que antes de perder el conocimiento el hombre no se encontraba en condiciones de precisar lo que había ocurrido. No obstante, la investigación sumó un dato clave: de manera extraoficial trascendió la aparición de otro efectivo de Gendarmería, quien presuntamente compartió la jornada de pesca junto al fallecido aprovechando que ambos se encontraban en su franco de servicio.Las autoridades judiciales esperan que el testimonio de este compañero de armas y las pericias correspondientes de la Policía Científica ayuden a reconstruir los momentos previos al trágico desenlace.
