“Hace más de un año denuncio irregularidades y nadie actuó”, afirmó

El gastroenterólogo y prestador del PAMI, Dr. Carlos Mariño Camacho, afirmó haber reunido documentación que, según sostiene, demuestra la emisión y facturación de órdenes médicas correspondientes a estudios que nunca fueron realizados en Tierra del Fuego. El profesional aseguró que presentó reiteradas denuncias ante distintas autoridades del organismo, mantuvo reuniones con funcionarios provinciales y nacionales y reclamó investigaciones administrativas que, a su entender, nunca avanzaron. Además, sostuvo que continúa reuniendo pruebas para llevar el caso a la Justicia Federal y expresó su expectativa de que «quien tenga que pagar, pague», al considerar que podrían haberse vulnerado derechos de pacientes y comprometido importantes recursos públicos.

Río Grande.- El médico gastroenterólogo y prestador del PAMI, Carlos Mariño Camacho, realizó una extensa exposición pública en diálogo con FM Stylo, donde detalló una serie de presuntas irregularidades que, según afirmó, detectó durante su actividad profesional vinculada al organismo nacional. Durante la entrevista reconstruyó paso a paso el origen de sus denuncias, explicó cómo comenzó a reunir documentación, relató las reuniones que mantuvo con distintas autoridades del PAMI y aseguró que, pese a los numerosos planteos efectuados durante más de un año, nunca obtuvo respuestas concretas ni observó modificaciones en el funcionamiento del sistema.

“Lo que está pasando, todavía falta mucho por descubrir”, sostuvo al iniciar la entrevista, anticipando que la documentación que reunió representa apenas una parte de una investigación personal que, según explicó, continúa desarrollando.

 

El llamado que encendió las sospechas

 

Mariño Camacho relató que todo comenzó en febrero de 2025, cuando recibió un llamado telefónico del entonces auditor local del PAMI, Juan Silvente.

“Me llamó para decirme que dejara de emitir órdenes de biofeedback anal porque eran muchos los pacientes y él no las iba a autorizar”, recordó.

Aquella comunicación, lejos de aclarar la situación, despertó sus primeras dudas, para lo cual, “le respondí que acá no se hace biofeedback, porque en la isla no existen ni los profesionales ni el equipamiento necesario para realizar ese estudio”, afirmó.

Según explicó, en ese momento él era el concesionario del servicio de gastroenterología del Centro Médico Medici, por lo que la advertencia del auditor le resultó completamente contradictoria.

Tras esa conversación decidió consultar dentro del propio establecimiento médico, donde “pregunté en mesa de entrada y también hablé con la administradora, me dijeron que sí se realizaban esos estudios y que los hacían los urólogos, eso me llamó todavía más la atención”.

Posteriormente dialogó con el entonces director médico del centro y el “doctor Rolando Sosa también me dijo que esos estudios se hacían, aunque aclaró que no correspondían al área de gastroenterología, yo insistía en que era imposible porque el equipo no existía en Tierra del Fuego”.

Ante esa situación, decidió enviar cartas documento solicitando explicaciones, donde “él me respondió por carta documento diciendo que los estudios se realizaban con otra especialidad y que no correspondían al área de gastroenterología”.

 

Reuniones con autoridades del PAMI

 

Frente a esas respuestas, el profesional decidió acudir directamente a las autoridades provinciales del organismo, donde relató que “mantuvo varias reuniones con quien entonces era el responsable provincial del PAMI, Fernando Policy, tanto en Ushuaia como en Río Grande, le manifesté absolutamente todo, me dijo que iba a tomar medidas y que iba a hablar con la auditora Sonia Lorenzo”.

Según contó, en los primeros encuentros recibió señales de que el “tema sería investigado, me dijeron que efectivamente eso no podía pasar, que iban a tomar medidas y que todo se iba a corregir”.

Sin embargo, con el correr de los meses nada cambió, “yo quería radicar formalmente las denuncias y obtener explicaciones, pasaban las reuniones y no ocurría absolutamente nada”, contó.

Mariño Camacho sostuvo que en una “tercera reunión recibió una explicación que incrementó aún más sus sospechas, me dijeron que el superior inmediato había señalado que, por estar en época electoral, no quería tener ningún tipo de problema y que las medidas se tomarían de manera interna”.

El profesional aclaró que su objetivo nunca fue “político, a mí no me interesaba si las medidas eran internas o externas, lo único que quería era que se investigara”.

 

Estudios que, según denuncia, nunca existieron

 

Uno de los ejes centrales de su denuncia gira en torno al denominado biofeedback anorrectal, para lo cual, el médico explicó detalladamente en qué consiste ese procedimiento y al respecto detalló que “es un estudio para pacientes con incontinencia anal, se realiza mediante una sonda especial que permite entrenar la musculatura y requiere equipamiento específico que no existe en Tierra del Fuego”.

Aseguró que incluso presentó denuncias ante Fiscalización Sanitaria para verificar oficialmente la existencia de ese equipamiento y según relató, las respuestas que recibió reforzaron su postura porque “Fiscalización Sanitaria respondió que el equipo para biofeedback anorrectal no se encontraba en el establecimiento”.

También mostró durante la entrevista una respuesta firmada por el entonces director médico del Centro Médico Medici.

“En el Centro Médico Medici no se realiza biofeedback anorrectal”, leyó durante la entrevista, señalando que esa respuesta estaba firmada por el doctor Óscar Rolando Sosa.

Para Mariño Camacho, esa documentación resulta incompatible con la existencia de órdenes emitidas para esos procedimientos porque “responden oficialmente que no se realiza el estudio, pero siguen emitiendo órdenes para hacerlo”.

 

La denuncia se amplió a otros estudios

 

Con el paso de los meses, el gastroenterólogo aseguró que comenzó a detectar otras situaciones que también consideró irregulares.

Entre ellas mencionó órdenes vinculadas con estudios de “fertilidad”.

Durante la entrevista exhibió ejemplos que, según afirmó, corresponderían a pacientes de “edad avanzada, dado que encontré pedidos de estudios de fertilidad para una paciente de 72 años con cáncer de útero y de cuello uterino, médicamente eso es inviable”.

También mencionó casos de mujeres de “60 y 74 años, a una paciente de 60 años le solicitan estudios de fertilidad y, al mismo tiempo, la colocación de un DIU para evitar un embarazo, son situaciones que médicamente no tienen lógica y que empezaron a llamarme mucho la atención”.

Según afirmó, esos hallazgos lo convencieron de que el “problema no se limitaba únicamente al área de gastroenterología, a medida que fui avanzando me di cuenta de que había una especie de trama, una telaraña mucho más amplia”.

 

Las denuncias formales

 

Mariño Camacho explicó que en octubre presentó formalmente denuncias escritas, donde “denuncié biofeedback, estudios de fertilidad y también cuestiones vinculadas al laboratorio”, y posteriormente volvió a presentar nuevas denuncias en diciembre, febrero y marzo.

Además, acudió a la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI), a la Auditoría General de la Nación y a distintos organismos de control.

“El único que me respondió fue la UFI, pero después me dijeron que no podían brindarme información porque era reservada”.

También relató que recurrió al “legislador Jorge ‘Coqui’ Araujo para ponerlo en conocimiento de la situación”, mientras tanto, aseguró que “yo seguía reuniendo pruebas, reuniendo pruebas”.

 

“No pasó absolutamente nada”

 

Uno de los cuestionamientos más fuertes formulados durante la entrevista estuvo dirigido a la falta de respuestas administrativas.

“Desde marzo hasta octubre no pasó nada, después, de octubre a febrero, tampoco pasó nada”.

Posteriormente mantuvo reuniones con el actual responsable provincial del PAMI, Alberto Belmar y según explicó, el “26 de junio de 2026 presentó una nueva nota acompañando toda la documentación reunida”.

La única respuesta, afirmó, llegó mediante correo electrónico, donde “me contestaron que se habían tomado todas las medidas pertinentes y que yo no tenía ningún reclamo económico contra el PAMI. Ni siquiera habían leído mis denuncias, porque en todas aclaré que no perseguía ningún beneficio económico y que incluso pedía que me auditaran exhaustivamente”.

 

Órdenes posteriores a las respuestas oficiales

 

Asimismo, exhibió documentación que, según indicó, demostraría que “incluso después de que Fiscalización Sanitaria certificara la inexistencia del equipamiento continuaban emitiéndose órdenes para esos procedimientos, en abril me responden oficialmente que no existe el equipo y en junio y julio siguen apareciendo órdenes de biofeedback, para mí eso demuestra que no se hizo absolutamente nada”.

A su entender, el sistema continuó funcionando exactamente igual porque “si me preguntás si hicieron algo, mi apreciación es que no, se sigue haciendo exactamente lo mismo”.

 

La magnitud económica

 

Consultado sobre el eventual impacto económico de las irregularidades denunciadas, Mariño Camacho sostuvo que, de comprobarse sus sospechas, el perjuicio sería “muy importante, estamos hablando de cifras superiores a los mil millones de pesos”.

Aclaró que esa estimación “no se limita únicamente a la gastroenterología, después me di cuenta de que esto iba mucho más allá de mi especialidad”.

Durante la entrevista mostró facturas correspondientes a prestaciones abonadas por el PAMI.

“No hace falta ser un erudito para darse cuenta de que hay documentación que merece ser investigada”.

 

Camino a la Justicia Federal

 

Finalmente, el profesional confirmó que continúa organizando toda la información reunida para llevar el caso ante la Justicia Federal y al respecto dijo que “estoy ordenando absolutamente toda la documentación para presentarme en la Justicia Federal”.

También manifestó su confianza en la comisión investigadora impulsada por el legislador Jorge Araujo al sostener que “tengo mucha fe en esa comisión porque está integrada por gente seria y que conoce el tema”.

No obstante, aseguró que “su decisión de acudir a la Justicia ya está tomada, voy a seguir hasta el último, voy a continuar reuniendo pruebas y avanzando con nuevas denuncias”.

En el tramo final de la entrevista explicó cuál es el objetivo que persigue con toda la investigación, para lo cual, señaló que “yo espero que pague quien tenga que pagar, nuestra profesión es muy digna y, si todo esto se comprueba, se vulneraron derechos de pacientes y se cometieron hechos que no pueden quedar impunes, no se puede andar por la vida haciendo cosas ilegales, espero consecuencias legales y que alguien responda por lo ocurrido”, concluyó. 

De esa manera, el gastroenterólogo sostuvo que continuará aportando nueva documentación y ampliando sus denuncias hasta que, según afirmó, se esclarezca completamente el funcionamiento del sistema que viene cuestionando desde comienzos de 2025 y se determinen las responsabilidades que pudieran corresponder.