El ex juez electoral y actual director del departamento Malvinas de la Unión de Empleados de Justicia de la Nación (UEJN), Isidoro Aramburú, realizó un profundo análisis sobre el trabajo de concientización que llevan adelante desde la organización gremial y la crítica coyuntura que atraviesa la soberanía argentina. A lo largo del diálogo, Aramburú detalló la génesis de esta iniciativa federal de malvinización y advirtió con severa preocupación la falta de una política de defensa nacional. Asimismo, abordó las falencias históricas de la dirigencia política para consolidar el concepto de la «provincia grande» en Tierra del Fuego, remarcando la necesidad urgente de concretar infraestructura clave como el puerto de Río Grande y de estructurar un proyecto de desarrollo, consensuado entre todos los sectores sociales. Por otro lado, el ex juez Electoral de Tierra del Fuego sostuvo que la iniciativa impulsada por el Gobierno nacional favorecería la extranjerización de tierras y recursos estratégicos. En este contexto, convocó a participar de la movilización prevista para el 6 de agosto en rechazo al proyecto.
Río Grande – Destacó Aramburu que el departamento de Malvinas y Asuntos del Atlántico Sur de la Unión de Empleados de Justicia de la Nación no nació de manera fortuita, “sino como el resultado de una histórica convicción gremial construida a lo largo de los años”. Al ser consultado sobre el origen de esta propuesta inédita dentro del marco sindical argentino, Isidoro Aramburú recordó que la iniciativa surgió tras una estrecha militancia y constante intercambio con el dirigente Julio Piumato y diversos trabajadores judiciales excombatientes.
“Nuestro sindicato históricamente ha tenido una impronta muy malvinera”, afirmó el exmagistrado en declaraciones al programa radial “Desde las Bases”, por Radio Provincia, explicando además que el objetivo central del área a su cargo radica en dictar charlas de formación y concientización a lo largo del país. La meta principal es “ir generando conciencia y sobre todo formando otros formadores para que extiendan esta tarea en cada ámbito donde se presente la posibilidad de charlar estos asuntos que hacen al quehacer geopolítico y estratégico de nuestra nación”.
Respecto a la génesis de esa mirada federal, remarcó que su propia trayectoria como secretario adjunto de la comisión directiva nacional en 1995 y su militancia previa durante los años ’80 por la provincialización —bajo la Ley 23.775— impulsaron la necesidad de unir el norte argentino y la Capital Federal con Tierra del Fuego. “Fue prendiendo la llama de la malvinización a pedido de los trabajadores, que como todos los argentinos llevan en el alma soldado el tema de las Malvinas”, destacó.
Requerido sobre su visión respecto del panorama político actual y las tensiones entre la idea de una provincia grande versus una acotada, Aramburú no ocultó su inquietud frente al rumbo de la diplomacia y la defensa del país. “Lo veo con mucha preocupación, igual que todos nuestros compañeros, por la situación penosa en la que se encuentra la República Argentina desde el punto de vista de las relaciones internacionales y de la defensa de la soberanía nacional”, aseveró.
El referente sindical apuntó hacia la “inexistente política de defensa nacional” y la cesión de potestades a poderes internacionales por parte de sucesivas gestiones. “Nos encontramos en una gran debilidad, sin potencia como para poder presionar a Inglaterra de manera concreta y realista para que se siente a discutir sobre soberanía con nosotros”, enfatizó, recordando los mandatos de descolonización de las Naciones Unidas.
En ese mismo sentido, al abordar la postura del Poder Ejecutivo Nacional y los acuerdos de exploración hidrocarburífera en zonas disputadas, Aramburú manifestó una postura tajante: “Lamentablemente tenemos un presidente que es amigo de nuestros enemigos”. Denunció además que los recursos naturales del subsuelo pertenecen a la provincia por el artículo 124 de la Constitución Nacional y criticó duramente la injerencia de organismos financieros en las decisiones soberanas del país.
Consultado sobre la realidad insular y la histórica dificultad local para asumir a Tierra del Fuego en toda su extensión geográfica y geopolítica, el entrevistado cuestionó la falta de visión del arco político desde la provincialización de 1991. “Hemos acotado nuestra vida política a la Isla Grande de Tierra del Fuego, los políticos no han sabido extender su mirada, su acción política, económica y geopolítica hacia el perfil marítimo, insular y antártico que deberíamos tener”, señaló.
Aramburu ejemplificó esta carencia en la postergación de obras centrales para el norte provincial. “Llevamos más de 40 años de democracia y no ha habido una sola gestión para concretar el estratégico puerto de la ciudad de Río Grande, que necesitamos los fueguinos construir en el corto plazo para que verdaderamente ese sea el lugar de mirada geopolítica, logística y turística hacia nuestra Antártida”, argumentó. Del mismo modo, instó a impulsar la industria petroquímica, agregar valor a los recursos hidrocarburíferos y articular con las Fuerzas Armadas para la fabricación de insumos tecnológicos y microchips en suelo fueguino.
Finalmente, sobre la proyección del Departamento de Malvinas para trabajar conjuntamente con otros colectivos sociales y gremiales, el director confirmó la plena disposición de la entidad para expandir estas instancias de debate e integrar a la comunidad. “Tenemos que generar este debate; si no lo hace la política, lo tendremos que hacer los hombres y mujeres del llano”, sostuvo.
En ese marco, hizo un llamado a construir un espacio de diálogo amplio donde coincidan trabajadores, empresarios, estudiantes, y otros sectores, para trazar un proyecto común de desarrollo. “Hay una fuerza muy potente en nuestro pueblo que tiene que reverdecer a través de una nueva dirigencia patriótica argentina”.
Aramburú rechazó el proyecto de extranjerización tierras
El ex juez Electoral de Tierra del Fuego, Dr. Isidoro Aramburú, integrante de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), expresó su rechazo al proyecto de ley denominado “Inviolabilidad de la propiedad privada”, que será debatido en el Senado el próximo 6 de agosto, al considerar que la iniciativa implicaría un avance sobre la soberanía nacional al flexibilizar las restricciones para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros.
En este caso, en diálogo con Radio Universidad, Aramburú manifestó su preocupación por el contenido del proyecto y sostuvo que «debe ser rechazado de plano» por el Congreso Nacional.
Según explicó, la legislación vigente establece límites a la compra de tierras por parte de ciudadanos y empresas extranjeras, además de otorgar al Estado herramientas de control y regulación. A su entender, la nueva propuesta reduciría esos mecanismos de supervisión y permitiría la adquisición de extensas superficies que incluyen recursos considerados estratégicos, como fuentes de agua y zonas de importancia geopolítica.
El ex magistrado también cuestionó los fundamentos constitucionales utilizados para respaldar la iniciativa. Señaló que el derecho de propiedad “no es absoluto” y recordó que la propia Constitución Nacional prevé que ese derecho pueda ser reglamentado mediante leyes cuando exista un interés público comprometido.
Durante la entrevista, Aramburú diferenció el contexto histórico en el que fueron incorporadas las disposiciones constitucionales sobre inmigración y propiedad de la interpretación que, según sostuvo, realiza actualmente el proyecto en debate. En ese sentido, afirmó que aquellas normas estuvieron dirigidas a promover el poblamiento y el desarrollo productivo del país, y no a facilitar la adquisición de grandes extensiones territoriales por parte de capitales extranjeros.
Convocatoria a la movilización
El dirigente también explicó que integra RECOPAR (Restauración del Comunitarismo Político Argentino), un espacio político-sindical vinculado a la UEJN que, según indicó, promueve el debate sobre los principales temas vinculados con la soberanía y el desarrollo nacional.
En ese marco, confirmó que la organización impulsa la participación en la movilización convocada para el próximo 6 de agosto, fecha prevista para el tratamiento del proyecto en el Senado.
“Estamos hablando con distintos dirigentes políticos de Tierra del Fuego porque entendemos que este tema también afecta directamente a nuestra provincia”, expresó.
Asimismo, valoró las manifestaciones públicas realizadas por diversos sectores políticos, gremiales y sociales que expresaron su rechazo a la iniciativa, y consideró que resulta necesario construir una posición común en defensa de los recursos naturales y del territorio nacional.
Finalmente, Aramburú llamó a fortalecer la participación ciudadana y sostuvo que “la defensa de la soberanía requiere del compromiso de toda la comunidad”, al tiempo que instó a que el debate trascienda las diferencias partidarias y se convierta en una causa compartida por la sociedad argentina.
