Después de haber vivido una experiencia inolvidable en el Barça de Barcelona y de dejar una muy buena impresión durante su primera estadía en Vélez Sarsfield, el joven futbolista riograndense Bastian Marchisio volverá a viajar a Buenos Aires en septiembre para afrontar una nueva etapa de evaluaciones. Su padre, Rodrigo Marchisio, repasó el camino recorrido, agradeció el respaldo de quienes acompañan el sueño de su hijo y adelantó que la familia organizará una campaña solidaria para reunir los fondos necesarios que permitan afrontar los costos del viaje.
Río Grande.- En el deporte existen historias que trascienden el resultado de un partido. Son aquellas que hablan de esfuerzo, perseverancia, sacrificio y de familias enteras que convierten un sueño en un proyecto de vida. Ese es precisamente el camino que viene recorriendo Bastian Marchisio, el joven futbolista de Río Grande que continúa escribiendo capítulos inolvidables en una historia que comenzó hace poco más de un año y que hoy vuelve a sumar un nuevo desafío.
Hace aproximadamente seis meses, Bastian fue protagonista de una experiencia única al viajar a España para participar de una evaluación organizada por el FC Barcelona. Aquella convocatoria no fue producto del azar, sino del talento demostrado durante las jornadas de detección de jugadores que la institución catalana desarrolla habitualmente en el norte argentino, reuniendo a jóvenes provenientes de distintos puntos del país y de naciones limítrofes.
En aquella oportunidad, el futbolista fueguino fue uno de los elegidos para representar a Tierra del Fuego en una experiencia que dejó una profunda marca tanto en su crecimiento deportivo como personal.
Aquella vivencia internacional no solo significó cumplir un sueño, sino que también despertó el interés de otras instituciones de primer nivel del fútbol argentino.
El trabajo de Fabrizio Nacarato y el llamado de Vélez
Detrás de esta nueva oportunidad aparece un nombre que Rodrigo Marchisio no duda en destacar una y otra vez: Fabrizio Nacarato.
Conocedor del crecimiento de Bastian tanto en futsal como en fútbol once, Nacarato -captador de talentos de Vélez Sarsfield para la Patagonia Sur- siguió de cerca su evolución y decidió poner en conocimiento del club de Liniers las condiciones del joven riograndense.
“Eternamente agradecido a Fabrizio”, comenzó señalando Rodrigo, antes de explicar cómo nació esta nueva posibilidad.
“Él se enteró de la situación, me pidió hablar, tuvimos una reunión y ahí salió la posibilidad del viaje a Vélez. Gracias a Dios, la capacidad, las ganas, el entusiasmo, la entrega, el esfuerzo y la constancia de Bastian hicieron que hoy Vélez quiera que volvamos dos veces antes de fin de año”.
La institución de Liniers quedó conforme con el rendimiento del futbolista fueguino y decidió convocarlo nuevamente.
La primera cita será durante el mes de septiembre y posteriormente regresará en noviembre para continuar con las evaluaciones.
“Estamos con toda la expectativa de poder viajar en septiembre y después nuevamente en noviembre. Ahora estamos trabajando para organizar una rifa porque obviamente todo esto tiene un costo importante”, explicó su padre.
Adaptarse al máximo nivel del fútbol argentino
El primer contacto con Vélez no estuvo exento de dificultades.
Para cualquier chico del interior llegar a uno de los clubes más importantes del país implica enfrentarse a una realidad completamente distinta.
Allí entrenan futbolistas que llevan varios años compartiendo equipos, poseen una formación continua y compiten dentro del exigente fútbol organizado por AFA.
Rodrigo recuerda que el primer día fue el más complejo.
“Obviamente le costó un poquito. Son chicos que vienen entrenando juntos desde hace cinco o seis años. Llegar desde el interior no es sencillo”.
Sin embargo, el proceso de adaptación fue sorprendentemente rápido.
“Yo solamente le dije que la pelota no era dueña de nadie, que fuera a hacer lo que sabe hacer y que disfrutara. Los mismos chicos se iban a dar cuenta de que era un nene humilde y que juega bien”.
El consejo dio resultado.
“Ya el segundo día vino totalmente feliz. Había hecho amistades, estaba muy contento y muy motivado. Los profesores me felicitaban permanentemente por el desempeño que estaba teniendo”.
Aquella rápida adaptación terminó siendo una de las claves para que Vélez decidiera extender la observación y convocarlo nuevamente.
El valor del futsal fueguino en la formación de los jugadores
Para Rodrigo Marchisio existe una explicación muy clara sobre por qué los futbolistas fueguinos logran destacarse cuando tienen oportunidades fuera de la provincia.
Según su visión, el futsal ocupa un lugar fundamental dentro de la formación deportiva de los chicos.
“Acá, durante el invierno, prácticamente todo es futsal porque por el clima no tenemos la posibilidad de jugar al aire libre. Eso hace que los chicos desarrollen muchísima técnica jugando en espacios reducidos”.
Ese aprendizaje luego se traslada naturalmente al fútbol once.
“Después pasan a la cancha grande y son chicos que no los paran. Tienen otra potencia, otra velocidad para resolver y muchísimo talento”.
Para Rodrigo, Río Grande continúa siendo una cantera enorme de futbolistas.
“Acá hay muchísimo talento. Lo importante es animarse a soñar. Todo llega con trabajo, constancia, sacrificio y esfuerzo. Después aparecen las oportunidades”.
La solidaridad que también juega su partido
Cada convocatoria representa una enorme alegría, pero también un importante desafío económico.
Traslados, alojamiento y gastos diarios obligan a la familia a organizar distintas actividades para reunir el dinero necesario.
Tal como ocurrió cuando Bastian viajó a España, nuevamente preparan una campaña solidaria.
“Estamos trabajando junto a toda la familia para reunir premios y donaciones de distintos comercios amigos y poder hacer una rifa con premios muy lindos”.
El compromiso del propio Bastian demuestra hasta dónde está dispuesto a llegar para perseguir su sueño.
“Hasta puso su propia PlayStation 5 para rifarla. Imaginate las ganas que tiene de seguir adelante”.
Una vez finalizada la organización, la rifa será difundida mediante WhatsApp, Instagram y las distintas redes sociales.
Quienes deseen colaborar también podrán comunicarse directamente con Rodrigo Marchisio al teléfono 2964-609737, desde donde recibirán toda la información correspondiente.
“Cuando uno quiere, cuando hay ganas y esfuerzo, siempre se termina logrando”, afirmó con optimismo.
El respaldo de quienes acompañan el crecimiento
Durante toda la entrevista, Rodrigo dejó en claro que este camino no sería posible sin el acompañamiento de muchas personas.
Los agradecimientos fueron numerosos y nacieron desde la emoción.
Destacó especialmente el respaldo permanente de Fabrizio Nacarato, impulsor del vínculo con Vélez Sarsfield, como así también el trabajo de los entrenadores de Unión Santiago, encabezados por el profesor Arturo, quienes acompañan diariamente la evolución futbolística de Bastian.
También valoró el gesto del futbolista riograndense Valentino Solá, actualmente en Vélez.
“Cuando supo que viajábamos, su papá me llamó inmediatamente y nos dijo que estaba para lo que necesitáramos. Valentino pudo entrenar con Bastian, lo acompañó muchísimo y eso para nosotros fue muy importante”.
Asimismo, agradeció el apoyo de la Escuela Municipal, que facilitó espacios para entrenar; del equipo interdisciplinario integrado por preparadores físicos, nutricionista y psicólogo; de Vélez Sarsfield, institución que durante la estadía brinda desayuno, almuerzo, merienda y cena tanto para Bastian como para su padre, permitiendo reducir significativamente los gastos; y, por supuesto, de toda su familia.
“No me quiero olvidar de mi hermana, de mis hermanos, de Coco, de Belén y de todos los que siempre están al pie del cañón ayudándonos”.
Un sueño que representa a toda Tierra del Fuego
La historia de Bastian Marchisio ya dejó de ser solamente la de un chico que juega al fútbol.
Cada nueva convocatoria representa también una ilusión compartida por toda una comunidad que observa cómo un joven nacido en el extremo sur del país logra abrirse camino gracias al esfuerzo, la disciplina y el talento.
En septiembre llegará un nuevo desafío. Luego será noviembre. Dos oportunidades más para seguir creciendo, aprendiendo y acercándose, paso a paso, a ese objetivo que hace apenas un tiempo parecía imposible.
Mientras tanto, en Río Grande continúan trabajando para que el sueño no se detenga. Porque detrás de cada entrenamiento, de cada viaje y de cada convocatoria existe una familia que empuja con todas sus fuerzas, un grupo de personas que acompaña incondicionalmente y un chico que jamás deja de creer.
Y cuando el talento se combina con humildad, sacrificio y una voluntad inquebrantable, los sueños dejan de parecer lejanos para transformarse, lentamente, en una realidad posible.
