El Club Náutico Ioshlelk Oten realizó el lanzamiento oficial de una de las competencias más tradicionales de la Tierra del Fuego. Argentina y Chile volverán a encontrarse sobre las aguas en una prueba que combina pasión, aventura, camaradería y una enorme exigencia organizativa. Malena Balderramo, presidenta de la institución, anticipó los preparativos, habló de la expectativa por la llegada de competidores del continente y destacó el trabajo conjunto con Prefectura Naval y Defensa Civil. El 20 de noviembre será la partida y el 23, la esperada llegada a la toma de agua.
Río Grande.- Hay competencias que trascienden el resultado deportivo. Se convierten en parte de la identidad de un lugar, en una tradición que año tras año vuelve a convocar a protagonistas, familias, amigos y espectadores. El Raid Náutico Internacional de la Tierra del Fuego es, precisamente, una de ellas.
Con ese espíritu, el Club Náutico Ioshlelk Oten dio el primer paso formal hacia una nueva edición de esta tradicional travesía, al concretar el viernes, en su propia sede, el lanzamiento oficial de la XXXV Edición del Raid Náutico Internacional de la Tierra del Fuego.
La presentación marcó, en definitiva, el comienzo de una cuenta regresiva que tendrá su momento culminante en noviembre, cuando las embarcaciones vuelvan a internarse en las aguas para protagonizar una competencia que históricamente ha unido a deportistas argentinos y chilenos y que, además, mantiene abierta la puerta para la llegada de participantes de distintos puntos del país.
Al frente de la institución organizadora, Malena Balderramo sabe que el lanzamiento es apenas el punto de partida de un enorme desafío.
“Acabamos de finalizar el lanzamiento oficial y todavía tenemos mucho trabajo por delante. Esto recién comienza”, resumió la presidenta del Club Náutico Ioshlelk Oten, dejando en claro que detrás de cada largada existe una tarea silenciosa que comienza mucho antes de que los competidores pongan sus embarcaciones en el agua.
La expectativa por los competidores
A partir de ahora, uno de los principales objetivos será conocer la cantidad definitiva de participantes que tendrá esta XXXV edición. El período de inscripciones será determinante para terminar de diagramar una logística que requiere previsión, coordinación y un minucioso trabajo organizativo.
La expectativa, naturalmente, es alta.
“Tenemos de acá hasta el final de las inscripciones para organizar todo lo que es la logística y, una vez finalizado ese período, cuando ya tengamos la cantidad de inscriptos, ojalá sean bastantes y podamos superar por lo menos lo del año pasado”, explicó Balderramo.
Y existen motivos para pensar que la convocatoria puede crecer.
Desde la organización ya recibieron señales alentadoras de parte de competidores que participaron en ediciones anteriores y que manifestaron su intención de regresar a Tierra del Fuego para volver a ser protagonistas de esta particular aventura deportiva.
“Nos dijeron que van a venir muchos del continente. Hay gente que ya estuvo en algún Raid anterior y que nos dijo que en esta ocasión quiere estar y que va a hacer lo imposible para venir”, señaló.
La situación económica nacional, sin embargo, aparece como un condicionante que la institución organizadora no desconoce. Por eso, desde el Club Náutico Ioshlelk Oten decidieron acompañar a quienes tengan la intención de participar, facilitando dentro de sus posibilidades las condiciones para que puedan concretar el viaje.
“Con toda esta situación económica que está sufriendo el país, vamos a darles una mano y ayudarlos en todo lo que es la inscripción. Se pueden quedar acá en la sede, así que por eso no se tienen que hacer problemas”, destacó la dirigente.
La intención es que el Raid vuelva a tener una convocatoria amplia, con presencia de deportistas del norte del país, participantes de Chile y, por supuesto, representantes fueguinos.
Más que una competencia, una experiencia
La particularidad del Raid radica también en que no se trata simplemente de una carrera. Cada edición supone un verdadero desafío para los protagonistas y, al mismo tiempo, una experiencia compartida que atraviesa fronteras.
Argentina y Chile vuelven a encontrarse en un escenario natural que impone sus propias reglas. Allí no solamente cuentan la preparación, la experiencia y las condiciones técnicas de cada participante. También existe un factor imposible de controlar: el clima.
Y en una competencia náutica de estas características, ese factor puede convertirse en protagonista absoluto.
“Queda mucho todavía por delante para organizar y para que siempre se haga de la mejor manera, cuidando toda la seguridad que eso requiere”, remarcó Balderramo.
Inmediatamente apareció uno de los grandes interrogantes que históricamente acompañan al Raid: las condiciones meteorológicas.
“El clima define si el Raid sale bien o no, si sale la mitad o no. Muchas veces no se pudo salir ni siquiera en la primera parte y también hubo ocasiones en que tuvimos que suspender la segunda parte, como nos pasó el año pasado”, recordó.
Por eso, mientras avanza la organización y se espera por el cierre de las inscripciones, también se mantiene una mirada permanente sobre las condiciones que permitirán que la prueba pueda desarrollarse con normalidad.
Seguridad: un trabajo que comienza muncho antes
En una competencia que se desarrolla sobre el agua y que demanda una importante planificación, la seguridad ocupa un lugar central.
En ese aspecto, el Club Náutico Ioshlelk Oten mantiene una relación de trabajo y coordinación con distintos organismos que acompañan el desarrollo del Raid.
Entre ellos aparece la Prefectura Naval, cuya presencia resulta fundamental para brindar capacitación y aportar conocimientos específicos vinculados con la seguridad en el agua.
Balderramo explicó que la participación de Prefectura no siempre puede darse siguiendo la totalidad del recorrido sobre el río, debido a las propias condiciones de navegabilidad.
“La Prefectura no nos sigue en el río. Hubo años en que sí, por lo menos en la parte argentina, pero después hay veces que el río no tiene la cantidad de agua necesaria para que puedan incorporar su gomón”, detalló.
Sin embargo, eso no significa que el organismo deje de acompañar al Raid.
“Siempre están acá. Como pudieron ver, hoy vinieron. Después, días antes del evento, vienen y nos capacitan, nos dan una charla de seguridad”, destacó.
A ese trabajo se suma también Defensa Civil, que nuevamente tendrá un rol importante dentro de la estructura preventiva de la competencia.
“Defensa Civil también nos está dando siempre una mano en todo lo que necesitamos y nos está apoyando. Este año va a ser exactamente lo mismo”, afirmó la presidenta del club.
RCP y seguridad en el agua, requisitos indispensables
La preparación de los participantes no queda limitada a lo estrictamente deportivo. El Raid establece desde hace varios años requisitos vinculados directamente con la prevención y la respuesta ante eventuales situaciones de emergencia.
Uno de ellos es la realización obligatoria del curso de Reanimación Cardiopulmonar (RCP).
“Eso está como requisito desde hace varios años. Tienen que tener sí o sí el curso de RCP”, confirmó Balderramo.
Desde el propio Club Náutico Ioshlelk Oten se contempla la capacitación para aquellos participantes que llegan desde otros puntos del país y que necesitan completar este requisito.
La jornada previa al Raid será también una instancia de preparación fundamental, ya que se abordarán tanto las técnicas de RCP como los conocimientos vinculados con la seguridad en el agua.
“Nosotros los capacitamos acá el día anterior, tanto en RCP como en Seguridad en el Agua, que es lo que nos da la Prefectura Naval”, explicó.
En el caso de los participantes de Ushuaia, la preparación puede realizarse previamente en sus propias instituciones. Balderramo mencionó particularmente a AFASyN y Shimawaia, cuyos integrantes pueden desarrollar allí la capacitación correspondiente.
“Hay mucha gente de Ushuaia que lo hace en sus respectivos clubes, tanto AFASyN como Shimawaia, aprovechando también que sus socios sepan las técnicas de RCP”, indicó.
De esta manera, una exigencia vinculada al Raid termina transformándose también en una herramienta de enorme valor para la vida cotidiana.
El 20 de noviembre, la partida
Mientras el calendario avanza, ya existe una fecha marcada en rojo para todos aquellos que esperan volver a ver las embarcaciones internarse en el agua.
El 20 de noviembre será el día de la largada desde la sede del Club Náutico Ioshlelk Oten.
Será entonces cuando todo el trabajo previo, las capacitaciones, las reuniones, la logística y la planificación finalmente se trasladen al escenario natural de la competencia.
Y allí estarán, seguramente, los protagonistas de siempre y también aquellos que se animen por primera vez a formar parte de esta historia.
Pero no serán solamente los competidores quienes estarán presentes.
Como sucede cada año, familiares y amigos tendrán un papel fundamental acompañando desde tierra a quienes se lancen al desafío.
“Seguramente va a haber muchos familiares y amigos, aparte de los remeros, que van a estar cubriendo eso”, anticipó Balderramo.
El 23, la fiesta de la llegada
Si la largada representa el comienzo de la aventura, la llegada constituye uno de los momentos más esperados.
El 23 de noviembre, la organización espera reencontrarse con los protagonistas en la toma de agua, un punto que volverá a convertirse en escenario de recepción para los competidores y sus familias.
La presidenta del Club Náutico Ioshlelk Oten invitó especialmente a la comunidad a acercarse para compartir ese momento.
“El 23 los esperamos en la toma de agua, que va a estar abierta, para que vayan y reciban a los familiares que vienen en el agua”, señaló.
Será entonces cuando el esfuerzo de los remeros encuentre su recompensa en tierra firme y cuando la comunidad pueda volver a abrazar una tradición que lleva décadas escribiendo páginas dentro del deporte fueguino.
Una invitación a mirar más allá del raid
El lanzamiento de la XXXV edición también sirvió para recordar que la actividad del Club Náutico Ioshlelk Oten no comienza ni termina con esta competencia.
La institución desarrolla durante todo el año distintas propuestas vinculadas con la actividad náutica, los cursos y las capacitaciones, buscando que más personas puedan acercarse al mundo del remo.
“Para todos aquellos que quieran saber más del club, que se interesen también en nuestras actividades, en nuestros cursos y en nuestras capacitaciones, que por ahí todos se preguntan ‘¿cuándo puedo empezar a remar?’, estamos acá”, invitó Balderramo.
La propuesta es sencilla: acercarse, conocer la institución y animarse a dar el primer paso.
“Sígannos en nuestras redes”, agregó.
Una nueva historia está a punto de comenzar
La XXXV Edición del Raid Náutico Internacional de la Tierra del Fuego ya está en marcha. Todavía faltan semanas para que las embarcaciones se alineen y el agua vuelva a convertirse en el gran escenario de esta competencia, pero en el Club Náutico Ioshlelk Oten el movimiento ya comenzó.
Ahora llega el tiempo de las inscripciones, de la logística, de las capacitaciones, de la coordinación con los organismos de seguridad y de esperar que el clima permita que la aventura se desarrolle en toda su dimensión.
Porque el Raid sabe de desafíos. Sabe de esfuerzo, de incertidumbre y de condiciones que no siempre pueden controlarse. Pero también sabe de encuentros, de camaradería, de familias esperando en la costa y de deportistas que regresan año tras año para volver a sentir esa particular mezcla de adrenalina y emoción que solamente una travesía de estas características puede ofrecer.
El 20 de noviembre se pondrá en marcha una nueva edición. Tres días después, el 23, la toma de agua será nuevamente el punto de encuentro para recibir a quienes hayan completado el desafío.
Hasta entonces, queda mucho por hacer.
Como bien sintetizó Malena Balderramo: “Esto recién comienza”.
Y, en el Club Náutico Ioshlelk Oten, ya se trabaja para que cuando llegue el momento de largar, todo esté preparado para que el Raid vuelva a escribir una nueva página de su historia.
Por su parte, Sebastián Bendaña, Gerente de la Agencia Municipal de Deportes, Cultura y Turismo, destacó el acompañamiento permanente del Municipio de Río Grande al Club Náutico Ioshlelk Oten y al Raid Náutico Internacional de la Tierra del Fuego, una competencia que alcanza su XXXV edición y que, por su trayectoria, representa una fecha de enorme importancia para la ciudad.
El funcionario señaló que durante la semana previa mantuvieron un intenso trabajo junto al intendente Martín Pérez para resolver distintos aspectos vinculados al desarrollo del evento, siempre desde la paciencia, el diálogo y el compromiso necesario para llegar a una edición que quedará marcada por sus 35 años de historia.
Un club que genera comunidad
Bendaña puso especialmente en valor el trabajo que desarrolla el Club Náutico Ioshlelk Oten, al que definió como una institución que “construye y genera comunidad”, trascendiendo ampliamente lo estrictamente deportivo.
En ese sentido, resaltó el concepto de los “amigos del agua”, como se denomina a quienes forman parte de esta actividad, incluyendo a los remeros, colaboradores, periodistas y a todas aquellas personas que hacen posible que el Raid continúe creciendo año tras año.
Trabajo conjunto entre instituciones
El responsable del área de Deportes remarcó además la importancia del trabajo articulado entre los distintos organismos que participan del operativo y acompañamiento del Raid. En esta edición confluyen áreas municipales como Deportes, Turismo, Cultura, Defensa Civil y Tránsito, junto al Gobierno de la Provincia y la Prefectura Naval Argentina.
Para Bendaña, esta articulación y el hecho de “tirar todos para el mismo lado” resultan fundamentales para que puedan concretarse acontecimientos de esta magnitud, especialmente en momentos donde la unión y el esfuerzo conjunto adquieren todavía mayor relevancia.
Más de 15 millones de pesos para el deporte
Finalmente, Bendaña reafirmó el compromiso del Municipio de Río Grande con el deporte y los clubes, destacando que durante este año se destinarán más de 15 millones de pesos al desarrollo de esta fecha deportiva.
El funcionario sostuvo que, el Estado tiende a reducir sus aportes y subsidios hacia las instituciones, e Indicó que, pese al contexto complejo y a la obligatoriedad establecida por ordenanza, el Municipio mantiene firme su decisión de seguir apostando al deporte y acompañando a los clubes que trabajan en la comunidad.
En ese marco, consideró que esta XXXV edición del Raid Náutico seguramente quedará en la historia por su significado para Río Grande, la integración con Chile y el compromiso con el cuidado del agua.
“Río Grande es la casa de todos”, recordó Bendaña, haciendo extensivo ese concepto a las instituciones deportivas y agradeciendo al Club Náutico Ioshlelk Oten por continuar construyendo junto a la comunidad.
