La investigación por la muerte de Tayron Villalba Villegas sumó un nuevo planteo judicial de parte de la familia. La querella presentó un escrito en el que pidió ampliar la imputación penal a una segunda médica, avanzar con nuevas medidas de prueba y adecuar formalmente la carátula de la causa a homicidio culposo, figura prevista en el artículo 84 del Código Penal. Por su parte, la familia convoca a «tres minutos de silencio» este martes a las 17 horas, en la puerta principal del Hospital Regional Río Grande, en el marco del reclamo de justicia que sostiene desde la muerte del niño.
Río Grande.- La presentación llegó después de conocerse el informe preliminar de la autopsia practicada al cuerpo del niño, que estableció que Tayron murió por un shock séptico producto de una neumonía, en un cuadro agravado por la deshidratación derivada de una gastroenteritis. El dato es central para la familia: en las consultas previas al fallecimiento el niño había sido atendido por un cuadro gastrointestinal, mientras que la neumonía y el shock séptico surgen ahora como los elementos que explicarían el desenlace. A eso se suma que el certificado de defunción con el que fue enterrado no consignaba una causa de muerte, algo que sus padres venían cuestionando desde el principio. La autopsia todavía es preliminar: restan estudios bacteriológicos y virológicos que podrán confirmar, ampliar o corregir estas conclusiones.
Uno de los ejes del escrito es el pedido de imputar a una segunda profesional, de apellido García, que figura como suscriptora electrónica de parte de la historia clínica de Tayron. Para los abogados de la familia, esa firma implica asumir responsabilidad sobre lo asentado en la documentación médica, y cuestionan presuntas deficiencias en el registro de guardia y en la confección de la historia clínica, además de la falta de seguimiento de síntomas compatibles con cuadros más graves, entre ellos una posible sepsis. Con este pedido, la querella busca sumar a García a la médica Bellottini, primera en atender al niño en la guardia y cuya actuación ya estaba bajo análisis.
El escrito también apunta a reconstruir el funcionamiento de la guardia pediátrica del Hospital Regional Río Grande durante los días en que Tayron fue atendido: la familia pidió identificar a todos los médicos y enfermeros de guardia los días 19 y 20 de agosto, su modalidad de contratación y antigüedad, la cantidad de profesionales afectados al sector y el volumen de pacientes atendidos, además de información sobre insumos para estudios diagnósticos y los horarios del laboratorio de guardia. También solicitó datos sobre la cantidad de casos de neumonía, gastroenteritis, deshidratación, sepsis y shock séptico atendidos en Pediatría entre junio y agosto, y los fallecimientos pediátricos registrados en el hospital en los últimos dos años.
Otros pedidos incluyen los registros de admisión y triage de las dos consultas de Tayron (19 y 20 de agosto), para determinar qué categoría de riesgo se le asignó y con qué criterios; las planillas de administración de medicamentos y la documentación de Farmacia, con un pedido puntual sobre si la metoclopramida (Reliverán) integraba el esquema terapéutico pediátrico del hospital y cuáles eran sus restricciones de edad o dosis; y una auditoría informática completa de la historia clínica, para saber quién creó, consultó, modificó o suscribió cada registro, desde qué terminal y en qué momento. También pidió que el hospital informe si, tras la muerte de Tayron, se abrió un sumario administrativo, una investigación interna o intervino algún comité de seguridad del paciente, calidad o ética.
Los abogados solicitaron, además, que la causa quede formalmente caratulada como homicidio culposo derivado de una presunta mala praxis médica, calificación que ya había sido propuesta de manera provisoria por el fiscal Martín Bramati en su requerimiento de instrucción del 24 de agosto. La querella pidió también acelerar medidas pendientes: declaraciones testimoniales, la extracción forense del contenido del teléfono de la madre, una pericia médico-legal integral de toda la documentación clínica y la conformación de una junta médica interdisciplinaria.
En paralelo, la familia de Tayron convoca a un nuevo encuentro frente al Hospital Regional Río Grande (Ameghino 709): este martes, a las 17 horas, realizará «tres minutos de silencio» en la puerta principal del establecimiento, en el marco del reclamo de justicia que sostiene desde la muerte del niño, ocurrida el 20 de agosto.
