El joven riders de Río Grande volvió a dejar su huella en el BMX Freestyle al quedarse con el primer puesto en La Fosa, en la ciudad uruguaya de Salto, compitiendo en la categoría profesional Open frente a riders de destacada trayectoria. Su padre, Juan Pablo Schmit, destacó el esfuerzo, la experiencia internacional y el acompañamiento de quienes hacen posible que Franco continúe creciendo sobre dos ruedas.
Río Grande.- Hay victorias que se celebran por el resultado y otras que adquieren una dimensión mucho mayor cuando se comprende todo lo que existe detrás de ellas. La reciente consagración de Franco Schmit en Uruguay pertenece a esta última categoría. Con tan solo 13 años, el representante de Río Grande volvió a demostrar que su proyección dentro del BMX Freestyle continúa en pleno crecimiento, conquistando el primer puesto de la categoría profesional Pro Open en La Fosa, uno de los escenarios de referencia para esta disciplina en la ciudad de Salto.
La competencia, desarrollada el viernes 25 de septiembre, representó un nuevo desafío internacional para el joven fueguino, quien debió medirse con riders de gran nivel, experiencia y calidad técnica. Sin embargo, lejos de intimidarse por el contexto y la exigencia de la categoría, Franco respondió con una actuación que lo llevó hasta lo más alto del clasificador.
Detrás de esta conquista se encuentra también el esfuerzo de una familia que acompaña cada viaje, cada entrenamiento y cada desafío, entendiendo que el crecimiento deportivo se construye mucho antes de que llegue el momento de subir al primer escalón del podio.
En diálogo con Provincia 23, Juan Pablo Schmit, papá de Franco, compartió los detalles de esta nueva experiencia, el significado del triunfo y el agradecimiento a todas las personas e instituciones que vienen acompañando el camino de su hijo.
De una fecha suspendida a un viaje que terminó en consagración
El calendario de septiembre contemplaba inicialmente dos compromisos importantes para Franco. El primero estaba previsto en Neuquén, durante los primeros días de la primera quincena, mientras que el segundo lo llevaría hasta Uruguay, en la segunda mitad del mes.
Sin embargo, la competencia neuquina fue suspendida por cuestiones organizativas apenas una semana antes de su realización, modificando los planes iniciales y concentrando los esfuerzos en el viaje al país vecino.
Lejos de representar un contratiempo definitivo, aquella modificación permitió enfocar la preparación en Salto, donde Franco pudo realizar el reconocimiento de la pista, familiarizarse con el escenario y comenzar a trabajar sobre las particularidades del circuito.
Juan Pablo explicó que su hijo aprovechó cada jornada para entrenar, colaborar y compartir experiencias con integrantes de la Federación Uruguaya, en un ambiente que destacó por la calidez humana y la predisposición de sus protagonistas.
Ese trabajo previo, sumado a la posibilidad de conocer el terreno y adaptarse a sus características, terminó siendo fundamental para afrontar la competencia. Y los resultados hablaron por sí solos.
La Fosa, el escenario donde Franco volvió a escribir su historia
El viernes 25 de septiembre llegó el momento de transformar la preparación en acción. Franco se presentó en la categoría profesional Pro Open, una divisional que reúne a deportistas de importante nivel técnico y experiencia competitiva.
Con apenas 13 años, el fueguino asumió el desafío de competir en igualdad de condiciones frente a riders de gran jerarquía, en una disciplina donde cada movimiento, cada ejecución y cada decisión sobre la bicicleta forman parte de una exigencia permanente.
La respuesta fue contundente: primer puesto y una nueva consagración fuera de la Argentina.
La victoria en Salto no solamente significó otro resultado destacado para su trayectoria, sino también una señal del crecimiento que viene experimentando en el BMX Freestyle, una especialidad que exige coordinación, equilibrio, creatividad, fortaleza mental y una preparación constante.
Para Juan Pablo, esta conquista representa una puerta que continúa abriéndose hacia nuevos horizontes deportivos, permitiendo que Franco sume experiencia, amplíe sus posibilidades competitivas y siga enfrentándose a escenarios cada vez más exigentes.
Uruguay, una familia del BMX que abrió sus puertas
Más allá del resultado, Juan Pablo quiso detenerse especialmente en el trato recibido durante la estadía en Salto, resaltando el acompañamiento de quienes hicieron que la experiencia tuviera también un profundo valor humano.
En ese sentido, expresó su agradecimiento a Pablo Lluberas, organizador de la competencia y responsable de La Fosa, por la recepción y la predisposición brindada.
También mencionó a su hijo, Mateo Lluberas, campeón uruguayo y referente del BMX en ese país, a quien reconoció por su trayectoria y lugar dentro de la disciplina.
El agradecimiento se extendió a toda la comunidad uruguaya, a los integrantes de la Federación y a las familias vinculadas al BMX, quienes recibieron a Franco con enorme calidez.
Porque en este deporte, donde las distancias muchas veces se recorren para encontrar una pista, una competencia o una oportunidad de crecimiento, también se construyen amistades, vínculos y experiencias que permanecen mucho después de que termina la última ronda.
Una familia que también compite desde el corazón
El camino de Franco no se explica únicamente desde sus condiciones deportivas. Detrás de cada presentación existe una estructura familiar que acompaña, organiza, sostiene y se convierte en parte fundamental de cada desafío.
Durante su estadía en la región, el joven contó con el apoyo de sus familiares en Concordia, especialmente de sus tíos Tito y María, sus padrinos y sus abuelos, quienes estuvieron presentes acompañándolo.
Juan Pablo también reservó un reconocimiento especial para la mamá de Franco, a quien definió como una verdadera compañera de equipo, una coequiper indispensable en cada instancia del recorrido.
Mientras tanto, desde Río Grande, el resto de la familia siguió cada paso alentando a la distancia, con la expectativa y la emoción propias de quienes saben cuánto esfuerzo demanda llegar hasta una competencia internacional.
En esa combinación de acompañamiento, sacrificio y compromiso familiar se sostiene buena parte de la historia de un chico que, a los 13 años, continúa construyendo su propio camino dentro del deporte.
El respaldo que permite transformar sueños en kilómetros
Juan Pablo también destacó el apoyo recibido desde distintos sectores de la comunidad, entendiendo que cada viaje representa una inversión económica y organizativa importante para sostener la continuidad competitiva de Franco.
En ese marco, agradeció al Gobierno de la provincia por el acompañamiento y el aporte brindado, al legislador Loly Löffler por la ayuda recibida, a Gustavo González y al intendente Martín Pérez, junto a su equipo de trabajo, por respaldar este proyecto deportivo.
Asimismo, reconoció a los comercios que permanentemente colaboran, permanecen atentos a las necesidades y acompañan las iniciativas que permiten que Franco continúe viajando y compitiendo.
El agradecimiento tuvo también un lugar especial para nuestro medio, por el seguimiento y la difusión brindados desde los primeros pasos de estos deportes y, particularmente, de la trayectoria de Franco.
Cada aporte, cada gesto y cada palabra de aliento forman parte de una construcción colectiva que permite que el talento fueguino pueda proyectarse más allá de su lugar de origen.
El camino continúa: dos nuevos desafíos en octubre
La consagración en Uruguay ya quedó registrada, pero el calendario de Franco no se detiene. Por el contrario, la victoria en Salto renueva las expectativas y fortalece la planificación de los próximos compromisos.
Juan Pablo adelantó que las siguientes presentaciones están previstas para el 12 y 13 de octubre en Bahía Blanca, y posteriormente el 17 y 18 de octubre en Santa Fe.
Dos nuevas oportunidades para continuar sumando experiencia, medirse con otros exponentes de la disciplina y seguir alimentando un recorrido que, a pesar de su corta edad, ya comienza a trascender las fronteras nacionales.
El primer puesto en La Fosa representa mucho más que una medalla. Es el reflejo de un proceso, de horas de entrenamiento, de viajes, de aprendizajes y de una familia que decidió acompañar un sueño sobre dos ruedas.
Franco Schmit volvió a demostrar que la edad no determina la dimensión de un desafío ni limita la posibilidad de competir entre los mejores. Desde Río Grande hacia nuevos escenarios, el joven fueguino sigue escribiendo su historia en el BMX Freestyle, con la mirada puesta en lo que viene y una certeza que se fortalece en cada presentación: el camino recién comienza y todavía quedan muchas pistas por conquistar.



