El presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, José Luis “Gigi” Iglesias, trazó un duro diagnóstico sobre la actividad privada y aseguró que la ciudad atraviesa una situación incluso más compleja que Ushuaia. Advirtió que la facturación real cayó cerca del 20% interanual y sostuvo que, en términos de ventas, Río Grande perdió alrededor del 30% en un año. Locales cerrados, dificultades para pagar alquileres, servicios y proveedores, reducción de personal, embargos de ARCA y falta de crédito forman parte de un escenario que calificó como crítico. Iglesias reclamó políticas concretas para sostener al comercio formal, cuestionó que se pretenda aumentar la presión tributaria sobre un sector deprimido y denunció falta de controles frente a actividades informales al
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