El presidente de la Cámara Hotelera Gastronómica de Tierra del Fuego analizó el impacto de la suba del dólar tras las elecciones, los costos crecientes y la dificultad para sostener la rentabilidad del sector turístico en la provincia. Advirtió que la imprevisibilidad económica complica la planificación de la temporada de verano.
Ushuaia.- La jornada posterior a las elecciones dejó movimientos bruscos en el mercado cambiario y una sensación de inestabilidad que impacta de lleno en la actividad turística de Tierra del Fuego, uno de los motores económicos más importantes de la provincia. José “Pepe” Recchia, referente de la Cámara Hotelera Gastronómica, trazó un diagnóstico sin rodeos: la incertidumbre se volvió una constante y amenaza la rentabilidad de las pymes hoteleras y gastronómicas.
“Esto pasa desde 1810 para acá, así que tenemos una gimnasia y una cintura a prueba de balas”, dijo Recchia en diálogo con FM Master’s, al analizar los cambios de rumbo que caracterizan a la economía argentina. Con un tono entre resignado e irónico, agregó: “Nos gustaría relajarnos alguna vez, pero creo que no vamos a poder. Como dice el dicho: cocodrilo que se duerme, es cartera”.
El desafío de planificar en un país imprevisible
Recchia explicó que la actividad turística requiere planificación anticipada: “El turismo se trabaja a un año o año y medio. No es que cortás hoy y mañana ya estás vendiendo. Pero en el medio pasan cosas, y en un país como el nuestro, las reglas cambian de un día para otro”, apuntó.
La reciente suba del dólar, que superó los $1.400 tras las elecciones, es uno de los factores que encienden las alarmas. “Cuando el dólar sube, suben los insumos. Cuando baja, los insumos no bajan. Hoy el problema no es solo la ocupación: podés estar al 90% con 40 habitaciones y no cubrir los gastos”, advirtió.
Rentabilidad en crisis y tarifas aéreas bajo la lupa
La imposibilidad de trasladar los incrementos de costos a las tarifas es otro de los puntos críticos: “Para equilibrar tendrías que cobrar 20% más, pero quedás fuera de competitividad internacional y la gente elige otro destino”, señaló.
A esto se suma el impacto de los pasajes aéreos: “Un pasaje a Buenos Aires de última hora cuesta un millón de pesos. Y el que más lo sufre no es el turista, sino el residente fueguino que tiene una emergencia. Somos aerodependientes y no hay tarifas diferenciales”, denunció.
Diálogo con Nación y expectativas moderadas
Recchia confirmó que el sector mantiene contacto con autoridades nacionales, entre ellas el secretario de Turismo, Daniel Scioli. “Nos habló de flexibilizar trámites para captar más turistas de India y China, pero lo urgente es atender la situación interna: la rentabilidad, los costos y la presión sobre las pymes”, remarcó.
De cara a la temporada de verano, el dirigente sostuvo que el escenario es incierto: “Supongamos que tengamos un 60 o 70% de ocupación; lo que más preocupa no es la cantidad de camas ocupadas, sino la rentabilidad. Hoy trabajás y muchas veces no te alcanza para cubrir los gastos”, dijo.
Una advertencia que resuena
Al cierre de la entrevista, Recchia sintetizó la preocupación de todo el sector: “En este país, esté quien esté en el Gobierno, a veces te fundís trabajando. Y ese es el mayor temor para las pymes hoteleras y gastronómicas”.

