La ciudad de Ushuaia bajo la lupa del cambio climático

La secretaria de Planificación e Inversión Pública, Belén Borgna, explicó cómo el deshielo acelerado y las ráfagas intensas provocaron el incremento repentino del caudal en distintos arroyos de la capital fueguina. El municipio desplegó un operativo conjunto para contener los desbordes y analiza los impactos del cambio climático en la infraestructura urbana.

Ushuaia.- La ciudad de Ushuaia volvió a enfrentar un fin de semana de condiciones meteorológicas extremas. Aunque las precipitaciones del sábado no alcanzaron la intensidad de las registradas el lunes anterior, cuando en apenas dos días se superó el promedio mensual de lluvias previsto para noviembre, el fenómeno del deshielo repentino, impulsado por temperaturas inusualmente altas y fuertes ráfagas de viento, generó crecidas súbitas en varios cauces urbanos.

En diálogo con FM del Pueblo, la secretaria de Planificación e Inversión Pública del municipio, arquitecta Belén Borgna, detalló los efectos de este episodio que puso a prueba la capacidad de respuesta del sistema pluvial y de emergencia local.

“Durante el domingo tuvimos una situación muy particular, asociada exclusivamente al deshielo. Las altas temperaturas y las ráfagas —que superaron los 70 kilómetros por hora— coincidieron al mediodía y provocaron un aumento brusco del caudal en los chorrillos y arroyos que atraviesan la ciudad”, explicó.

A diferencia de Río Grande, que se organiza en torno a un solo cauce principal, Ushuaia está atravesada por múltiples microcuencas, lo que multiplica el riesgo de desbordes en zonas urbanas. Según Borgna, los puntos más críticos se registraron en el Chorrillo del Este y el Arroyo Buena Esperanza, ambos con cauces cortos y pendientes pronunciadas que trasladan el agua con gran velocidad desde la montaña hasta su desembocadura en la Bahía Encerrada.

“Estos arroyos arrastran materiales naturales —sedimentos, ramas, piedras—, pero cuando atraviesan la zona urbana se suman residuos urbanos que terminan generando obstrucciones. En algunos sectores se formaron diques naturales en cuestión de minutos”, detalló la funcionaria.

 

Puntos críticos y operativo de emergencia

 

El municipio intervino rápidamente en varios sectores. Uno de los casos más complejos se dio en Planta Dos, sobre la calle Le Martial, donde el caudal arrastró materiales que formaron un tapón y desbordaron hacia la calle lateral Aldo Motter, afectando incluso el cerco perimetral del predio.

En coordinación con la Dirección Provincial de Obras y Servicios Sanitarios (DPOSS), se desplegaron máquinas viales para reencauzar el curso del agua y evitar daños mayores.

Otros episodios se registraron en la zona de Fuegia Básquez, donde algunas viviendas por debajo del nivel de la vereda sufrieron el ingreso de agua, y en el sector próximo a la rotonda de las Banderas, donde el arrastre de ramas y sedimentos volvió a generar un tapón en el entubado del arroyo.

El tercer punto afectado fue calle Yaganes, a metros de la Legislatura provincial, donde el alcantarillado inferior se vio parcialmente bloqueado.

“La obstrucción generó un dique y el agua desbordó con pendiente hacia calle San Martín. Se trabajó con Prefectura y Bomberos durante la noche para bombear parte del agua y abrir un zanjeo superficial sobre el pavimento”, señaló Borgna.

Por esa razón, la calle Yaganes permanecerá cerrada al tránsito hasta que se pueda realizar una inspección completa del sistema pluvial y retirar los materiales que siguen obstruyendo el paso del agua.

 

Efectos del viento y el monitoreo permanente

 

El temporal también provocó caída de ramas y algunos árboles, aunque las intervenciones fueron “muy pocas y controladas de inmediato”, según la funcionaria. Las tareas se coordinaron con el Centro de Atención Vecinal, Defensa Civil y la Secretaría de Ambiente, que respondió a los llamados de los vecinos durante toda la jornada.

Borgna destacó que los equipos municipales trabajaron hasta la una de la madrugada y que el monitoreo continúa, especialmente ante el pronóstico de nuevas lluvias durante la semana:

“Vamos a seguir monitoreando porque el martes a la noche, el miércoles y el sábado se esperan nuevamente precipitaciones intensas. Por ahora, la situación más sensible sigue siendo el sector de Yaganes”.

 

Cambio climático y adaptación urbana

 

Más allá de la coyuntura, la secretaria fue enfática al vincular los eventos recientes con el impacto creciente del cambio climático en la región austral.

“Ayer no llovió tanto: fue el deshielo. Esa combinación de 17 grados de temperatura y vientos de más de 70 kilómetros por hora generó una crecida súbita. Esto muestra que estamos frente a fenómenos naturales más violentos y difíciles de prever”, advirtió.

Borgna recordó que los “viejos pobladores” señalan un cambio evidente en el clima local: invierno menos nevados y veranos con lluvias más intensas, lo que obliga a repensar la infraestructura y los sistemas de drenaje urbano.

En ese sentido, valoró la Expo Ambiental organizada por el municipio, que reunió a más de mil alumnos, como una herramienta clave para promover conciencia ambiental y preparar a las nuevas generaciones frente a los desafíos del cambio climático.

“Tenemos que seguir trabajando en la educación ambiental y en la planificación urbana. La ciudad necesita infraestructura adaptada a estos fenómenos, porque todo indica que el cambio climático vino para quedarse”, concluyó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.