“No tengo idea si esta es la mejor solución, pero el puerto tiene falencias”

El referente del sector turístico, Ángel Brisighelli analizó la intervención del puerto, señaló problemas estructurales de larga data y remarcó la falta de información oficial. Si bien evitó pronunciarse sobre la medida, expresó su preocupación por el impacto que eventuales protestas puedan tener sobre la actividad.

Río Grande. -Por Radio Provincia, Ángel Brisighelli, referente del sector turístico y operador vinculado a la actividad portuaria, se refirió a la reciente intervención del puerto y remarcó que, hasta el momento, “hay muy poca información fidedigna como para hacer una justificación, una explicación o una decisión seria”.

En ese sentido, sostuvo que la medida “es la forma en que decantó una situación del puerto de muy larga data”, atravesada por “problemas operativos que no son solamente de esta administración, sino que vienen de muchos años de falencias”.

 

Infraestructura deteriorada y falta de inversión

 

Entre los ejemplos concretos, Brisighelli mencionó el estado del sector 13 del puerto: “Las defensas de ese sector están destruidas desde hace más de 25 años. Toda la operación ahí está muy limitada porque nunca se repusieron”.

También hizo referencia al muelle de catamaranes, al señalar que “en 2012 una tormenta rompió uno de los muelles y nunca se lo reparó”, lo que derivó en una pérdida progresiva de infraestructura. “Estamos perdiendo infraestructura portuaria y esa infraestructura no se repone”, afirmó.

El empresario fue enfático al aclarar que estas situaciones “no pueden ser atribuidas solo a la última administración, es una cuestión histórica del puerto”.

 

Intervención y uso de fondos

 

Consultado sobre si las falencias justifican una intervención, Brisighelli fue prudente: “No tengo idea si es la mejor solución o no. Lo que sí está claro es que el puerto tiene falencias”.

En relación al manejo financiero, señaló que existe una tensión normativa respecto al destino de los fondos: “Los fondos que se generan en el puerto deberían destinarse a inversiones y mejoras operativas, tal como establece el convenio de cesión de la Nación a la Provincia”, aunque reconoció que recientemente se priorizó la atención de otras urgencias.

 

Operación normal, pero preocupación por posibles conflictos

 

Respecto al funcionamiento actual, indicó que “por el momento la operación está totalmente normal” y que no se registraron inconvenientes con los catamaranes ni con la actividad turística.

Sin embargo, expresó su mayor inquietud ante eventuales medidas de fuerza: “No me preocupa tanto la imagen, sino las cuestiones prácticas. Si una protesta termina saboteando la operatoria del puerto, eso es un problema muy serio”.

En esa línea, advirtió que los reclamos no deberían afectar a terceros: “Que el reclamo se transforme en acciones que perjudiquen a operadores turísticos que no tienen nada que ver con el conflicto, eso no debería ocurrir”.

 

Expectativa de diálogo

 

Finalmente, Brisighelli estimó que la intervención debería convocar a todos los sectores involucrados: “Supongo que en algún momento van a llamar a todos los actores económicos del puerto: carga, pesca, agencias marítimas, cruceros, catamaranes”, aunque aclaró que “esto es de hace apenas un par de horas”.

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