El abogado Raúl Aciar analizó la intervención federal del puerto y afirmó que se trata de una consecuencia directa del desvío de recursos que debían reinvertirse en la actividad portuaria. Señaló falta de controles internos, responsabilidades políticas y advirtió que el escenario responde a un “cambio de época” en la relación entre Nación y provincias.
Río Grande. -En una entrevista con Radio Provincia, Raúl Aciar remarcó que la intervención constituye un hecho sin precedentes desde la creación de la provincia. “Es la primera vez desde que existe la provincia que hay una intervención federal. Esto es una novedad y es una cuestión a tener en cuenta para el futuro”, sostuvo, al tiempo que contextualizó la decisión dentro de un escenario político distinto al de años anteriores.
En ese sentido, señaló que desde 2023 se produjo un giro en la lógica de funcionamiento del Estado: “Estamos en un cambio de época. Lo que antes no ocurría, ahora puede ocurrir”.
La ley 1596 y el incumplimiento de compromisos
El abogado apuntó directamente a la ley 1596, al considerar que no respetó las condiciones bajo las cuales el puerto fue transferido por Nación a la provincia en 1992. “La plata del puerto es para el puerto. Esa es la obligación que aceptó la provincia cuando recibió el puerto transferido por la Nación”, explicó.
En ese marco, rechazó que el conflicto tenga relación con la autonomía provincial y remarcó que “esto no tiene absolutamente nada que ver con la autonomía de la provincia. Es una condición que la provincia aceptó cuando recibió el puerto”.
Aciar fue crítico con el rol del Poder Legislativo: “Que los legisladores no hayan previsto que esto podía pasar me parece realmente muy poco serio. Estamos legislando sin respetar compromisos asumidos”.
Fondos desviados y falta de control
El eje central de la intervención, según Aciar, es el uso de recursos portuarios para otros fines. “Si la plata que tenía que quedar en el puerto se destina para otros fondos, alguien va a decir algo. Esto es una cuestión de plata”, afirmó.
Incluso relativizó las explicaciones oficiales sobre préstamos internos: “Si la caja tiene más deuda que patrimonio, ¿qué capacidad de devolución puede tener? Esto es sentido común”.
Además, sostuvo que la intervención se explica por la ausencia de controles internos eficaces: “No hubo control interno. Si lo hubiera habido, Nación no habría tenido que intervenir”.
Auditoría nacional y antecedentes
Aciar recordó que, tras la sanción de la ley, Nación realizó una auditoría a través del área de Vías Navegables y Puertos. “Parece ser que a esa auditoría no le fue entregada la información necesaria. Si viene el viento en contra, es mejor bajar la vela”, graficó.
Para el abogado, la intervención no surge de manera arbitraria y dijo que “nadie interviene una institución sin que haya un motivo. La Nación vio irregularidades y por eso avanzó”.
Crisis fiscal y cambio de lógica política
El entrevistado vinculó la situación portuaria con la delicada situación financiera provincial. “El Estado Provincial tuvo que pedir préstamos para gastos corrientes. Está claro que no tiene plata”, indicó, y añadió que la salida de funcionarios clave, como el ministro de Economía, profundiza el cuadro.
Desde esa perspectiva, sostuvo que Nación no podía permanecer al margen:“Si yo soy el Estado Nacional y veo que se saca plata del puerto y que la provincia está cerca de la cesación de pagos, no me puedo quedar quieto”.
Accionar judicial
Con respecto a la posición del Gobierno Provincial al acudir a la justicia, Aciar opinó que “la justicia no está para esto. Las cuestiones que no se arreglan dentro de los poderes administrativos y las circunstancias que se producen, no son materia de la justicia. Eso lo tiene que arreglar la misma administración”.
Puerto estratégico y mirada internacional
Finalmente, Aciar subrayó la relevancia geopolítica del puerto. “Es un puerto estratégico, deseado por muchos. Todas las potencias lo están mirando”, aseguró, al vincularlo con el futuro de la cuestión antártica.
En ese marco, pidió despolitizar el debate y esperar los resultados de la intervención: “Después de los 12 meses se verá si el puerto funciona mejor o no. Adelantarse ahora con discursos de soberanía no tiene sentido”.

