Con una matrícula que superó todas las expectativas y un calendario inédito de competencias oficiales en la provincia, el profesor Santiago Marfil anticipa un año clave para el desarrollo del cubo Rubik en Río Grande, con proyección regional, nacional y reconocimiento internacional.
Río Grande.- En la ciudad de Río Grande, donde el clima desafía y la pasión deportiva se fortalece en cada disciplina, el fenómeno del Speedcubing dejó de ser una curiosidad para transformarse en una verdadera comunidad en expansión. Bajo la conducción del profesor Santiago Marfil, el cubo Rubik vive un presente de crecimiento sostenido y proyecta un 2026 que promete marcar un antes y un después en la historia del cubo en Tierra del Fuego.
Lo que comenzó hace apenas cuatro años como una inquietud personal -“preguntar cómo se organizaba una competencia”- hoy se convirtió en un movimiento estructurado, con competencias oficiales, rankings internacionales y jóvenes fueguinos que ya se posicionan entre los mejores de Latinoamérica.
De la primera competencia en 2023 a un calendario provincial sin precedentes
Santiago recuerda con claridad el punto de partida: la primera competencia organizada en 2023. Desde entonces, el crecimiento fue exponencial. El interés no solo se multiplicó entre niños y adolescentes, sino que también atrajo a adultos, consolidando una comunidad diversa, entusiasta y comprometida.
El 2026 será el primer año en la historia de la provincia en el que se desarrollarán cuatro competencias oficiales de Speedcubing en distintos puntos de Tierra del Fuego, un hecho inédito que posiciona a la región dentro del circuito formal argentino.
El calendario ya tiene fechas y sedes definidas:
11 de abril – Ushuaia: Apertura oficial del circuito provincial.
Instancia en Tolhuin: Evento pensado para integrar y acercar la disciplina a nuevos competidores.
Fecha en Río Grande: Como anfitrión y con fecha a definir.
Gran Provincial de fin de año: Competencia que reunirá a los mejores tiempos del año.
Este esquema no solo amplía oportunidades competitivas, sino que consolida la federalización del cubo dentro de la provincia, integrando a Ushuaia, Tolhuin y Río Grande en un mismo circuito.
Reconocimiento internacional: el nombramiento como delegado
Uno de los anuncios más trascendentes que confirmó Marfil es su inminente designación como delegado de la World Cube Association (WCA), organismo rector del Speedcubing a nivel mundial.
Este reconocimiento implica que desde el extremo sur del continente se podrán oficializar competencias con mayor frecuencia, garantizando que los tiempos obtenidos por los competidores fueguinos ingresen al ranking mundial de manera directa y certificada.
“Me lo tomo con mucha responsabilidad y mucha ilusión”, expresó el profesor, consciente del desafío que representa esta nueva función. El hecho de que un referente de Río Grande alcance esta instancia no solo es un logro personal, sino también institucional y comunitario.
La posibilidad de oficializar eventos con mayor autonomía abre una puerta estratégica: transformar a Tierra del Fuego en sede atractiva para competidores de otras provincias e incluso de otros países. El atractivo turístico y la singularidad geográfica juegan a favor de una disciplina que combina precisión, concentración y velocidad en escenarios que pueden resultar únicos a nivel internacional.
El salto competitivo: tiempos sub-10 y presencia en el Top 50 latinoamericano
Si algo confirma la madurez del proyecto es el rendimiento deportivo de sus alumnos. En apenas cuatro años se pasó de no tener representación formal a contar con competidores que registran tiempos sub-10 segundos en la categoría 3×3, la modalidad clásica del cubo.
Algunos jóvenes fueguinos ya se encuentran rankeados dentro del Top 50 de Latinoamérica, un dato que habla por sí mismo del nivel alcanzado.
Estos resultados no son casuales. Responden a un trabajo sistemático de entrenamiento, técnica y análisis de algoritmos, acompañado por una planificación pedagógica que combina juego, disciplina y competencia saludable.
Marfil lo vive con orgullo, aunque siempre pone el foco en sus estudiantes: “Es un trabajo de los chicos. Yo lo vivo como si fuera mío, pero el mérito es de ellos”.
Proyección regional, patagónica y nacional
El crecimiento provincial no se detiene en sus fronteras. El 2026 también contempla fortalecer vínculos con otras provincias patagónicas, generando intercambios competitivos y presencia fueguina en torneos nacionales.
La intención es clara: consolidar a Tierra del Fuego dentro del mapa argentino del Speedcubing. A nivel nacional, el circuito argentino continúa expandiéndose, y la integración patagónica permitirá elevar el nivel competitivo y aumentar la experiencia de los jóvenes deportistas.
Además, el hecho de contar con un delegado oficial facilita la articulación directa con la estructura internacional, potenciando futuras postulaciones para eventos de mayor envergadura.
¿Disciplina olímpica en el horizonte?
Dentro de la estructura internacional del cubo existe un comité que trabaja para otorgarle mayor reconocimiento institucional y proyectarlo como disciplina olímpica. Si bien se trata de un proceso complejo, el solo hecho de que se discuta esa posibilidad habla del crecimiento global del Speedcubing.
Para los jóvenes fueguinos, imaginar esa instancia ya no parece una utopía lejana. Practicar una disciplina con potencial olímpico desde el sur del mundo amplía horizontes y despierta aspiraciones deportivas de alcance internacional.
Un club que amplía horizontes: ajedrez, cartas y creatividad
El Club no limita su propuesta al cubo. El ajedrez continúa siendo una disciplina central, con fuerte presencia en la agenda cultural y deportiva de la ciudad.
En paralelo, el club incursionó con gran éxito en el mundo de las cartas coleccionables, especialmente con talleres vinculados a Pokémon, ampliando su propuesta lúdica y captando nuevas generaciones.
La matrícula superó ampliamente las expectativas iniciales, consolidando al club como un espacio de contención, formación y competencia saludable.
Orgullo fueguino y responsabilidad institucional
La figura de Santiago Marfil se ha transformado en un referente ineludible del Speedcubing fueguino. Sin embargo, lejos de personalizar el logro, insiste en destacar el carácter colectivo del crecimiento.
El desafío inmediato es sostener el nivel alcanzado, ampliar la base de participantes y consolidar un circuito estable que garantice continuidad en el tiempo. A mediano plazo, la meta es posicionar a Tierra del Fuego como sede atractiva dentro del calendario argentino y patagónico.
La posibilidad de que competidores de otras regiones viajen al “fin del mundo” para disputar torneos oficiales no solo potenciaría la disciplina, sino que también generaría impacto cultural y turístico.
Una invitación abierta a la comunidad
Marfil cerró su mensaje con una invitación clara: sumarse a las comunidades del Club, participar de los talleres creativos, iniciarse en el ajedrez o en el Speedcubing y formar parte de un espacio que combina formación técnica con valores humanos.
En una ciudad que continúa diversificando su oferta deportiva y cultural, el cubo Rubik dejó de ser un simple rompecabezas para convertirse en una disciplina estructurada, con proyección internacional y sueños olímpicos.
El 2026 asoma como un año determinante. Cuatro competencias provinciales, representación en rankings latinoamericanos, oficialización internacional y una comunidad en expansión son los pilares de un proyecto que nació casi como una inquietud personal y hoy representa una verdadera revolución lúdico-deportiva en el extremo sur del país.
En Río Grande, el tiempo ya no solo se mide en segundos: también se mide en oportunidades. Y el Speedcubing fueguino parece decidido a aprovechar cada una de ellas.

