La ministra de Energía defendió la estrategia del Gobierno provincial para recuperar el control de los recursos hidrocarburíferos y habló de soberanía y valor agregado. Castillo sostuvo que “el proyecto con empresas chinas es el más avanzado, aunque reconoció que aún depende de una decisión final de inversión”.
Río Grande.- La ministra de Energía de Tierra del Fuego, Gabriela Castillo, expuso el rumbo energético del Gobierno provincial en una entrevista concedida a FM La Isla, donde defendió el proceso de traspaso de áreas hidrocarburíferas desde YPF hacia la órbita de Terra Ignis, en un contexto atravesado por incertidumbres, redefiniciones empresariales y expectativas de inversión aún no concretadas.
Lejos de un discurso técnico, la funcionaria planteó el proceso como una “decisión política estructural, impulsada por el gobernador, que busca reposicionar a la provincia en el control de su matriz energética”.
Sin embargo, entre las líneas de su exposición quedaron expuestas las dificultades de un esquema que todavía no logra consolidar actores, inversiones ni certezas productivas.
Un traspaso con más interrogantes que certezas
Castillo describió el avance de Terra Ignis como la “materialización de una política pública orientada a recuperar soberanía sobre los recursos”.
Según explicó, el “objetivo no es solo sostener la explotación hidrocarburífera, sino avanzar hacia un modelo con mayor valor agregado, capaz de ampliar la matriz productiva”.
No obstante, el propio desarrollo del proceso evidencia que el traspaso de áreas desde YPF no se traduce automáticamente en producción ni en inversiones.
La ministra reconoció que la provincia se encuentra en una etapa “próxima a la explotación”, pero sin precisar plazos concretos ni esquemas definitivos de operación.
En ese marco, el desafío es doble, asumir el control de áreas estratégicas y, al mismo tiempo, garantizar su desarrollo en un mercado cada vez más competitivo.
Empresas sin propuestas y concesiones en revisión
Uno de los puntos más delicados abordados por Castillo fue la situación de la UTE vinculada a Roch. Allí, la funcionaria dejó en claro que “hasta el momento, no existe ninguna presentación formal de inversión que permita sostener la continuidad de las operaciones”.
La advertencia fue explícita al señalar que “si no hay propuestas concretas, la provincia avanzará hacia el cierre de la concesión vigente, con plazo hasta agosto, y evaluará alternativas que incluyen nuevas licitaciones o reconfiguraciones societarias”.
El mensaje revela un cambio de postura del Ejecutivo, mayor exigencia a las empresas y disposición a reordenar el mapa hidrocarburífero si no hay compromiso inversor. Sin embargo, también expone un riesgo, la posibilidad de que áreas estratégicas queden transitoriamente sin desarrollo efectivo.
Terra Ignis en el centro de la escena
En este contexto, Terra Ignis aparece como la pieza clave del modelo. Castillo planteó que “la empresa estatal tendrá un rol protagónico en la articulación de nuevos proyectos, incluyendo eventuales asociaciones con capitales privados”.
Sin embargo, evitó profundizar sobre la capacidad operativa y financiera de la firma para asumir ese desafío en el corto plazo. La estrategia parece orientarse a un esquema mixto, donde la empresa provincial funcione como vehículo de asociación, pero sin detalles concretos sobre socios, inversiones o cronogramas.
La incógnita persiste: si las empresas actuales no invierten, ¿quién ocupará ese lugar y con qué recursos?
China, industrialización y expectativas abiertas
Otro eje central del planteo de la ministra fue la posibilidad de avanzar en procesos de industrialización vinculados al sector hidrocarburífero.
En ese sentido, destacó el “interés de capitales internacionales, especialmente de China, en proyectos petroquímicos que permitirían agregar valor a la producción local”.
Castillo sostuvo que “el proyecto con empresas chinas es el más avanzado, aunque reconoció que aún depende de una decisión final de inversión. La apertura a otros actores también fue mencionada, lo que sugiere una estrategia de búsqueda amplia en un contexto donde las definiciones concretas todavía no llegan”.
El discurso apunta a superar el modelo extractivo, pero la realidad indica que ese salto aún está en etapa de construcción.
Potencial hidrocarburífero y desafíos estructurales
La ministra también hizo referencia al potencial de distintas áreas de la provincia, tanto en tierra como offshore, destacando la existencia de bloques con capacidad de desarrollo futuro y la necesidad de avanzar en exploración y explotación.
En ese marco, confirmó que “la provincia ya cuenta con información técnica transferida por YPF, lo que permitiría trazar una hoja de ruta para el desarrollo de nuevas áreas. Sin embargo, nuevamente, el paso de la planificación a la ejecución aparece como el gran desafío”.
Un modelo en construcción
El proceso de traspaso de áreas desde YPF a la provincia marca un punto de inflexión en la política energética fueguina, donde, Terra Ignis se presenta como la apuesta central de la Provincia. La incógnita es si logrará transformarse en una herramienta efectiva de desarrollo o si quedará atrapada en un escenario donde las expectativas superan a la realidad.

