La Escuela de Patín Artístico Río Grande celebró una intensa clínica de capacitación encabezada por el técnico internacional Fabián Gaytán. En un contexto de crecimiento sostenido, la institución profundiza su trabajo técnico y proyecta su primera experiencia en torneos federativos, consolidando un proceso formativo que combina esfuerzo, compromiso familiar y vocación docente.
Río Grande.- En la ciudad de Río Grande, donde el deporte muchas veces debe abrirse camino enfrentando distancias, costos y limitaciones geográficas, el patín artístico continúa construyendo su identidad con esfuerzo y perseverancia. En ese escenario, la Escuela de Patín Artístico Río Grande, que ya lleva 11 años de trayectoria, atraviesa una etapa de consolidación y crecimiento que se refleja tanto en la cantidad de alumnas como en la calidad de su formación.
Durante el sábado 28 y domingo 29 de marzo, la Casa del Deporte fue el epicentro de una clínica intensiva dictada por el técnico internacional Fabián Gaytán, quien por segundo año consecutivo visitó la ciudad para brindar una capacitación orientada a perfeccionar aspectos técnicos, reglamentarios y metodológicos del patín artístico competitivo. La actividad convocó a alumnas y profesoras en jornadas de alta exigencia, marcadas por la intensidad horaria y la búsqueda constante de mejora.
En este marco, la profesora Roxana Ferreyra, referente de la institución, detalló el presente de la escuela y la importancia de este tipo de instancias formativas que permiten acortar distancias con los grandes centros del país y del mundo.
Un proyecto que crece y se transforma
“La escuela ya lleva 11 años en la ciudad y ha mutado mucho en todo este tiempo”, comenzó señalando Ferreyra, quien destacó no solo el crecimiento en cantidad de alumnas, sino también la evolución en cuanto a entrenadores, espacios de práctica y organización interna.
Actualmente, la institución cuenta con alrededor de 70 alumnas, un número significativo que habla del interés creciente por la disciplina. “Es sorprendente la cantidad de niñas que se están sumando a este proyecto”, expresó, remarcando que ese crecimiento también implica mayores desafíos en términos de planificación, estructura y acompañamiento.
El apoyo de la Secretaría de Deportes ha sido clave en este proceso. “Nos están brindando muchas horas para poder seguir adelante con este deporte que requiere de mucha técnica, disciplina y entrenamiento”, indicó. En ese sentido, subrayó que disponer de espacios adecuados resulta fundamental para sostener el desarrollo de las patinadoras.
Organización y planificación del entrenamiento
La escuela trabaja actualmente con una estructura organizada en distintos niveles, lo que permite abarcar desde la iniciación hasta la competencia federativa.
Los entrenamientos se distribuyen en diferentes días y espacios. El grupo de competencia entrena los lunes, martes y viernes de 19:00 a 21:00 horas en el gimnasio de ATURG, mientras que los grupos de pre competencia, iniciación formativa y recreación desarrollan sus actividades los martes y jueves.
“Tenemos propuestas para todos los niveles: desde quienes recién comienzan hasta quienes ya buscan incursionar en lo competitivo”, explicó Ferreyra. Esta organización permite acompañar el proceso individual de cada alumna, respetando sus tiempos y objetivos.
En el grupo de competencia, las edades oscilan entre los 10 y los 17 años, y este año marcará un hito importante: la participación por primera vez en un torneo de la Confederación Argentina de Patinaje.
El desafío de la competencia federativa
Uno de los grandes objetivos de la temporada es la participación en un torneo regional que se llevará a cabo en la ciudad de Esquel, provincia de Chubut, a fines de mayo. Este evento representa la primera experiencia federativa para un grupo de diez patinadoras de la institución.
“El torneo tiene varias instancias y comenzamos con el regional. Para ellas es una experiencia nueva y muy importante”, señaló la profesora, destacando que este tipo de competencias exige un alto nivel de preparación técnica y conocimiento reglamentario.
En ese camino, la clínica dictada por Fabián Gaytán cobra una relevancia central. “Necesitamos estar al día con los reglamentos, con lo que piden los jueces, con las coreografías. Todo eso requiere formación constante”, explicó.
El patín artístico, al ser un deporte individual, presenta particularidades que demandan un seguimiento personalizado. “El avance de cada patinadora es relativo, depende de sus habilidades y su proceso. Por eso es fundamental acompañarlas y sostenerlas, tanto desde el equipo de trabajo como desde la familia”, agregó.
La importancia de la capacitación continúa
La presencia de un técnico internacional como Fabián Gaytán representa una oportunidad invaluable para la escuela. Durante las dos jornadas de trabajo, se abordaron aspectos técnicos específicos, correcciones en la ejecución, actualización de reglamentos y nuevas metodologías de entrenamiento.
Ferreyra destacó que Gaytán mantiene una activa labor tanto a nivel nacional como internacional, lo que le permite acercar a las patinadoras locales una visión actualizada del deporte. Su trabajo incluye capacitaciones, seguimiento de atletas y participación en distintos circuitos competitivos, lo que lo posiciona como un referente en la disciplina.
“Es el segundo año que viene y para nosotras es fundamental. Nos permite seguir creciendo, incorporar nuevas herramientas y acercarnos a lo que se trabaja en otros lugares”, afirmó.
Además, subrayó que el patín artístico exige no solo destreza técnica, sino también preparación física, coordinación, expresión corporal y comprensión de reglamentos. “Cada categoría tiene exigencias específicas y hay que trabajar para alcanzar esa ‘perfección’ que el deporte demanda”, explicó.
Un trabajo integral y en equipo
Detrás del crecimiento de la escuela hay un equipo de profesoras que trabaja de manera coordinada. “Nos juntamos, planificamos y le dedicamos mucho tiempo”, sostuvo Ferreyra, destacando la importancia de la formación continua también en el rol docente.
El desafío es doble: por un lado, acompañar el desarrollo deportivo de las alumnas, y por otro, adaptarse a las distintas etapas evolutivas. “Tenemos niñas desde los 6 años hasta adolescentes, y eso implica trabajar aspectos cognitivos, motrices y emocionales muy diversos”, explicó.
Este enfoque integral permite construir un proceso formativo sólido, donde el objetivo no es solo la competencia, sino también el desarrollo personal de cada patinadora.
Las dificultades de entrenar en el sur
Uno de los aspectos que Ferreyra no eludió es la complejidad de desarrollar este deporte en una región alejada de los grandes centros.
“Al estar en el fin del mundo, nos cuesta un poco más que la información llegue”, señaló, remarcando que gran parte de la actividad del patín artístico se concentra en la provincia de Buenos Aires y sus alrededores.
A esto se suman los costos. “Es un deporte caro. Los patines deben ser de calidad, hay gastos de inscripción, viajes, vestuario. Todo eso influye”, explicó.
En ese contexto, la familia cumple un rol fundamental, no solo en el acompañamiento emocional, sino también en el sostén económico. “Es un deporte amateur, pero con muchas exigencias”, agregó.
Estrategias para sostener el proyecto
Frente a estas dificultades, la escuela implementa distintas estrategias para recaudar fondos. Actualmente, las patinadoras que participarán del torneo en Esquel están realizando una rifa que se sorteará el 4 de abril, con motivo de las Pascuas.
“Estamos sorteando un huevo de Pascua gigante y todas las chicas están vendiendo números”, comentó Ferreyra, invitando a la comunidad a colaborar.
La difusión y el contacto con el público se realiza principalmente a través de redes sociales, donde la escuela comparte información sobre inscripciones, actividades y eventos.
Una disciplina abierta e inclusiva
Aunque tradicionalmente se asocia más a las mujeres, el patín artístico es una disciplina unisex. Ferreyra hizo especial hincapié en este punto: “También pueden participar varones. Hay patinadores profesionales a nivel mundial que son hombres y tienen un altísimo nivel”.
En ese sentido, la escuela mantiene abiertas sus puertas a toda la comunidad, sin restricciones de edad ni género. “No hay límite de edad, todo depende de las ganas de aprender”, afirmó.
Además, el sistema de inscripción es flexible, con ingresos permanentes y listas de espera que se van renovando. “Siempre pueden venir a probar una clase”, invitó.
Calendario y proyección anual
De cara al resto del año, la escuela tiene una agenda cargada de actividades. El torneo en Esquel marcará el inicio de la experiencia competitiva federativa, seguido por la tradicional muestra de mitad de año, donde las alumnas exhiben el trabajo realizado durante el primer semestre.
“Es un momento muy esperado por las familias”, comentó Ferreyra, destacando el valor de estos espacios como instancia de reconocimiento y motivación.
En la segunda mitad del año, la intención es participar en distintos torneos, tanto amistosos como federativos, aunque aún no está definido el calendario completo.
A diferencia de años anteriores, la escuela no organizará torneos propios en 2026, ya que el foco estará puesto en la participación en competencias externas y en la consolidación del nivel técnico.
El cierre del año llegará con el tradicional show de diciembre, un evento que combina luces, vestuario, coreografías y puesta en escena. “Es el momento que todas esperan, donde pueden mostrar todo lo aprendido”, señaló.
Un camino que se construye paso a paso
El crecimiento de la Escuela de Patín Artístico Río Grande es el resultado de un trabajo sostenido, donde confluyen la pasión por el deporte, el compromiso docente y el acompañamiento familiar.
La llegada de capacitaciones de nivel internacional, como la brindada por Fabián Gaytán, representa un paso más en ese camino, permitiendo elevar el nivel técnico y proyectar a las patinadoras hacia nuevos desafíos.
“Queremos que ellas sepan que el patín no termina acá, que hay un mundo más allá y que pueden formar parte de él”, concluyó Ferreyra.
En el extremo sur del país, donde todo parece más distante, el patín artístico demuestra que, con esfuerzo y convicción, es posible acortar cualquier distancia.






