El vicerrector de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Lic. Juan Ignacio García, se refirió al tenso episodio vivido durante la visita del senador Agustín Coto al campus universitario y sostuvo que el clima de malestar “es consecuencia directa de un gobierno que incumple una ley votada por el Congreso”. Advirtió que docentes y no docentes atraviesan una situación “insostenible”, con una pérdida salarial superior al 50%, y defendió las manifestaciones de la comunidad universitaria frente al ajuste. “La angustia y la indignación terminaron contaminando cualquier posibilidad de debate normal”, afirmó.
Río Grande. – La visita del senador nacional Agustín Coto al campus General San Martín de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) terminó exponiendo mucho más que un cruce político dentro de un ámbito académico. Lo ocurrido durante la charla organizada por una agrupación estudiantil libertaria dejó al descubierto el profundo malestar que atraviesa hoy el sistema universitario argentino, golpeado por el ajuste presupuestario, el deterioro salarial y el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario.
En diálogo con FM La Isla, el vicerrector de la UNTDF, Lic. Juan Ignacio García, analizó el episodio y contextualizó la reacción de docentes, no docentes y estudiantes que cuestionaron la presencia del legislador en medio de una crisis que mantiene en estado de tensión a las universidades públicas.
“Lo que sucedió es que se anunció esta charla organizada por una agrupación estudiantil libertaria, algo habitual dentro de la universidad, donde distintas agrupaciones convocan referentes o debaten temáticas de interés”, explicó García.
Sin embargo, remarcó que la presencia de Coto no podía leerse fuera del contexto actual, dado que “despertó un interés particular vinculado más a la figura del senador y a su posición política que a la temática de la charla en sí”.
Un clima atravesado por el ajuste
Según detalló el vicerrector, durante el encuentro surgieron cuestionamientos vinculados al rol del oficialismo nacional frente al financiamiento universitario y al respecto explicó que “lo que tengo entendido es que hubo episodios donde se le pidió explicaciones al senador relacionadas con el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario y con su apoyo a ese no financiamiento”, señaló.
García explicó que “el conflicto de fondo no es solamente político, sino profundamente humano y social”.
“Lo que uno ve hoy es una comunidad de trabajadores, sobre todo docentes y no docentes, atravesando situaciones personales muy complicadas”, sostuvo.
En ese sentido, recordó que “existe una ley aprobada por el Congreso que reconoce el derecho de las universidades a contar con mayores recursos y salarios acordes, pero que el Gobierno nacional decidió no cumplir”.
“Hay una ley aprobada que reconoce el derecho a tener un salario digno, pero hay un gobierno que decide no cumplir esa ley”, enfatizó.
Para García, el escenario de tensión era “prácticamente inevitable, más allá de que uno espera que una charla se pueda desenvolver con normalidad, se dio esta situación en un contexto muy particular y entendible”, afirmó.
Y agregó que “si hay una figura política de esa envergadura, es lógico que la gente le pregunte por aquello que le genera angustia e indignación”.
“No sorprende lo que pasó”
Lejos de mostrarse sorprendido por los cánticos y cuestionamientos que recibió el senador, García consideró que “la reacción responde al momento crítico que atraviesa el sistema universitario”.
“Comparto que no sorprende mucho esto”, dijo, pero “por suerte todo se dio en un ámbito donde hubo cánticos y no pasó a mayores”.
Sin embargo, insistió en que detrás de esa reacción hay un “deterioro profundo de las condiciones de vida de quienes sostienen la universidad pública”.
“Hoy tenemos docentes universitarios con dedicación exclusiva que no llegan a ganar un millón y medio de pesos”, advirtió.
Y profundizó que “docentes, investigadores, trabajadores formados, y también no docentes, tienen que sostener familias con salarios absolutamente deteriorados, cuando hay una ley que les reconoce que deberían cobrar al menos un 50% más”.
La universidad, entre el ajuste y la angustia
García aseguró que el sector universitario es hoy “uno de los más postergados de la Argentina” en términos salariales.
“Cuando uno mira la evolución del salario real, somos el sector que más perdió poder adquisitivo”, afirmó.
Según explicó, la “pérdida ya supera ampliamente el 50% frente a la inflación acumulada, hace dos meses el cálculo daba un 50%, hoy incluso es más”, remarcó.
Ese escenario, dijo, impacta directamente sobre “cualquier instancia de diálogo institucional, es difícil generar espacios normales de conversación cuando hay tanta angustia acumulada”, sostuvo.
Aun así, defendió el hecho de que el “reclamo se haya expresado dentro de los límites democráticos, la gente se expresó y más allá de los cánticos, fue un ámbito de expresión”, manifestó.
Marcha universitaria y reclamo judicial
El vicerrector confirmó además que el “próximo 12 de mayo habrá una nueva movilización universitaria, acompañada por medidas de fuerza, en reclamo por salarios y financiamiento”.
“Sentimos impotencia porque después de que se sancionó una ley para proteger el sistema universitario, se la vetó, se insistió, se consiguieron los votos y también fallos judiciales favorables, seguimos exactamente en la misma situación”, expresó.
La crítica apunta directamente al “Gobierno nacional, que continúa sin aplicar plenamente los recursos previstos por ley, tenemos incrementos salariales que son la mitad de la inflación mensual”, cuestionó.
Pese a ello, García sostuvo que “las universidades mantienen expectativa sobre el desenlace institucional del conflicto, esto es una república y finalmente lo que va a primar son las definiciones del Congreso y de la Justicia”, afirmó.
Incluso advirtió que, aunque el oficialismo intente dilatar la situación, “la ley vigente se va a tener que cumplir”.
“La sociedad acompaña a la universidad”
Otro de los puntos que destacó el vicerrector fue el respaldo social que tuvieron las marchas universitarias realizadas durante el último año y al respecto expuso que “las movilizaciones tuvieron un acompañamiento masivo de la sociedad”, remarcó.
A su entender, ese respaldo fue “clave para que el Congreso avanzara con normas de protección presupuestaria y para que la Justicia reconociera los reclamos del sector, la sociedad manifestándose es el principal elemento movilizador para que esto ocurra”, aseguró.
En ese marco, explicó que “actualmente los gremios universitarios trabajan en acciones de concientización dentro de las aulas, la idea es explicarle a los estudiantes y a la comunidad cuál es la situación real que atraviesa el sector”, indicó.
“No marchamos por capricho”
Sobre el cierre de la entrevista, García dejó una definición contundente respecto a la nueva jornada de protesta convocada para mayo.
“Cuando marchemos no lo hacemos por cortar calles ni por capricho”, sostuvo. “Marchamos porque estamos atravesando una situación salarial insostenible y profundamente injusta por el incumplimiento de una ley”.
La frase sintetiza el clima que hoy atraviesa a buena parte del sistema universitario argentino, salarios pulverizados, financiamiento en disputa y una creciente tensión política que ya dejó de ser solamente presupuestaria para convertirse en un conflicto social abierto dentro de las propias universidades públicas.

