El Superior Tribunal de Justicia debe resolver si avanza la querella por injurias contra el director del Servicio Penitenciario, Ariel Ciares. La defensa denuncia arbitrariedad y violencia institucional en la suspensión del proceso, mientras el funcionario sigue en funciones pese a múltiples causas abiertas por abuso de autoridad, persecución laboral y represalias dentro del sistema penitenciario.
Río Grande. – El Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego recibió un recurso de queja que cuestiona la suspensión de la querella por calumnias e injurias contra el director del Servicio Penitenciario Provincial, Ariel Ciares. El planteo sostiene que la decisión del Juzgado Correccional es arbitraria y vulnera tratados internacionales de protección a las víctimas, al paralizar el proceso bajo el argumento de una supuesta prejudicialidad con otras causas en trámite.
La defensa denuncia que esta dilación constituye una forma de violencia institucional y reclama que el máximo tribunal ordene el avance inmediato de la querella. “Suspender una querella criminal por casi un año vulnera el derecho a ser juzgado en un plazo razonable”, se expone en el escrito.
Antecedentes de Ciares
A pesar de las causas en curso, Ciares continúa al frente del Servicio Penitenciario Provincial. Entre los antecedentes publicados se destacan:
-Investigación por abuso de autoridad y violencia institucional: iniciada en 2024, tras denuncias de suspensión irregular de haberes y presunta persecución laboral contra personal penitenciario.
-Causa por calumnias e injurias: vinculada a declaraciones públicas en una entrevista radial, donde se lo acusa de difundir imputaciones falsas y descalificaciones profesionales.
-Denuncias administrativas y judiciales: por presuntas represalias luego de exponer irregularidades en el manejo de fondos públicos.
-Imputación confirmada por la Cámara de Apelaciones: que ordenó investigar hechos inicialmente desestimados como reclamos administrativos, vinculados a abuso de autoridad y violencia institucional.
La resolución del STJ será clave para definir si la querella por injurias avanza o queda paralizada. El caso se suma a un entramado de denuncias que cuestionan la gestión de Ciares y ponen en debate la respuesta judicial frente a hechos de violencia institucional y abuso de poder.

