Tras el rechazo del sindicato docente a la última propuesta salarial presentada por el Gobierno provincial, el ministro de Educación, Pablo López Silva, reconoció que el objetivo salarial planteado por SUTEF se encuentra fuera del alcance de las actuales posibilidades financieras del Estado fueguino. El funcionario confirmó que continuarán las negociaciones, insistió en la necesidad de que la Legislatura apruebe la ley de financiamiento educativo y sanitario para generar mayores ingresos y reiteró que se trabaja en un plan para recuperar los días de clases perdidos por las medidas de fuerza. Sin embargo, el conflicto docente continúa abierto y las interrupciones del ciclo lectivo se mantienen semana tras semana en distintas instituciones de la provincia.
Río Grande.- En medio de un conflicto salarial que ya lleva varios meses y que continúa afectando el normal desarrollo del ciclo lectivo en Tierra del Fuego, el ministro de Educación, Pablo López Silva, se refirió al rechazo del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) a la última propuesta salarial presentada por el Ejecutivo y reconoció que el reclamo planteado por el gremio excede las posibilidades financieras actuales de la provincia.
Durante una entrevista concedida a FM Aire Libre, el funcionario confirmó que el “Gobierno provincial continuará buscando alternativas para acercar posiciones, aunque dejó en claro que la discusión salarial está directamente condicionada por los recursos disponibles”.
“El día viernes tuvimos el encuentro en la ciudad de Tolhuin, donde nos reunimos con los paritarios del sindicato, en donde ellos nos manifestaron el rechazo de la propuesta salarial”, señaló.
A pesar de la negativa sindical, López Silva aseguró que “las conversaciones no están cerradas y que el Ejecutivo continuará evaluando opciones”.
“Ahí pudimos seguir conversando algunas otras alternativas, lo voy a conversar tanto con el gobernador como con el ministro de Economía, a ver si podemos ir acercando un poco más a lo que solicita el sindicato”, indicó.
Un reclamo que el Gobierno considera imposible de afrontar
Uno de los puntos centrales de la discusión continúa siendo el objetivo salarial planteado por SUTEF, que viene reclamando un salario equivalente a la denominada canasta básica total para una familia fueguina, cifra que ronda los cuatro millones y medio de pesos.
Consultado sobre la posibilidad de alcanzar ese monto, López Silva fue categórico.
“Esto es lo que propone el sindicato y uno no discute si el docente merece o no merece ganar eso”, expresó.
Sin embargo, inmediatamente aclaró que “el problema radica en la capacidad financiera del Estado provincial, el tema es cuáles son los recursos que tiene la provincia para afrontar este tema salarial”, sostuvo.
La definición deja en evidencia la distancia que todavía existe entre las expectativas del sector docente y las posibilidades presupuestarias que reconoce el Gobierno provincial.
Mientras el gremio sostiene que los salarios continúan por debajo del costo de vida en Tierra del Fuego, el Ejecutivo insiste en que cualquier mejora está atada a la capacidad de recaudación de la provincia.
La apuesta a una nueva ley de financiamiento
En ese contexto, el ministro volvió a poner sobre la mesa uno de los principales proyectos impulsados por el Gobierno para intentar generar nuevos recursos.
“Es lo que estamos trabajando y pidiendo a la Legislatura, la aprobación de la ley de financiamiento educativo y de salud”, afirmó.
Según explicó, la iniciativa permitiría incrementar los “ingresos provinciales y destinar una parte importante de esos recursos a la recomposición salarial”.
“A los efectos de poder tener mayor recaudación y que esa recaudación pueda estar destinada al tema salarial”, remarcó.
Más adelante insistió en que “la aprobación de la norma resulta clave para sostener el funcionamiento del sistema educativo, eso para nosotros es fundamental, fundamental, porque nos va a permitir tener mayor cantidad de ingreso en la provincia”, sostuvo.
Asimismo, aclaró que esos recursos no sólo tendrían impacto en los salarios.
“Esto poder ser destinado no solamente a salario, sino a infraestructura y a lo que nosotros llamamos la mochila pedagógica”, explicó.
Una transformación educativa atravesada por el conflicto
Durante la entrevista, López Silva también fue consultado sobre las dificultades que implica impulsar transformaciones dentro del sistema educativo mientras persiste el conflicto con los trabajadores de la educación.
Lejos de minimizar el problema, reconoció que “el escenario actual complejiza cualquier proceso de cambio, es difícil”, admitió.
Y recordó que “desde el inicio de la gestión la discusión salarial ha estado presente de manera permanente”.
“Desde que comenzamos la transformación educativa siempre estuvo esta discusión del tema salarial, aún con medidas de fuerza”, señaló.
Pese a ello, aseguró que “el Ministerio mantiene la decisión de avanzar con las reformas previstas”.
“Nosotros tenemos que seguir pregonando y trabajando para que esta transformación sea una realidad”, afirmó.
El impacto de las medidas de fuerza
Las medidas de fuerza impulsadas por SUTEF han marcado buena parte del calendario escolar durante los últimos meses.
Paros, desobligaciones y retenciones de tareas se repiten semanalmente en distintas instituciones educativas de la provincia, afectando el dictado regular de clases.
No obstante, López Silva consideró necesario realizar una “diferenciación respecto del alcance real de esas acciones, lo que tenemos que entender es que no es el cien por cien de la ausencia”, afirmó.
Según explicó, existe una percepción social de que la “totalidad del sistema educativo permanece paralizado, algo que, según su visión, no se corresponde completamente con la realidad”.
“Porque si no pareciera que toda la educación de Tierra del Fuego está frenada”, manifestó.
Sin embargo, reconoció que “cada jornada sin actividad representa un problema para el sistema educativo”.
“Es real y es cierto que mientras haya una sola sala que no tenga actividad, es una deuda que uno tiene con los estudiantes y con la sociedad fueguina”, admitió.
El desafío de recuperar los días perdidos
Uno de los temas que vuelve a instalarse en medio del conflicto es la recuperación de los días de clases que se han perdido a lo largo del año.
Consultado al respecto, el ministro confirmó que “la cuestión fue planteada durante las últimas reuniones paritarias”.
“Hay algo que conversamos en la última paritaria que le he planteado al SUTEF en relación a esto mismo”, indicó.
La propuesta del Ministerio apunta a diseñar un esquema específico que “permita compensar las jornadas sin actividad, la idea es poder trabajar para así poder pensar en un plan que realmente contemple estos días que no se han dado clase”, señaló.
López Silva recordó además una experiencia aplicada anteriormente en la Escuela Nº 4, donde las clases suspendidas por problemas edilicios fueron posteriormente recuperadas mediante acuerdos institucionales.
“En aquel momento fue por una cuestión edilicia, que uno le hizo la propuesta a esa institución y accedieron y se trabajó maravillosamente bien”, explicó.
No obstante, reconoció que el “desafío actual presenta una complejidad mucho mayor debido a la cantidad de establecimientos involucrados, ahora tenemos que pensar en todas aquellas instituciones que se han acogido a alguna medida de fuerza y poder pensar en un plan de contingencia justamente para trabajar los días que no tuvimos clase”, sostuvo.
La confianza en alcanzar un acuerdo
Frente a un escenario que continúa sin resolución y con medidas de fuerza que se reiteran semana tras semana, López Silva insistió en que el Gobierno seguirá apostando al diálogo.
“Nosotros vamos a seguir trabajando para poder ofrecer lo mejor que podemos en tema salario, que es el problema del conflicto”, afirmó.
También señaló que “el Ejecutivo continuará convocando al gremio para intentar acercar posiciones”.
“Seguramente los vamos a llamar en el transcurso de la semana para poder nuevamente reunirnos y tratar de acortar las brechas que tenemos hoy en torno a lo salarial”, adelantó.
Si bien reconoció las dificultades existentes, el ministro se mostró optimista respecto de una eventual salida negociada.
“A veces uno llega a un punto donde la verdad que se transforma en algo muy difícil de poder sostener y acordar”, expresó.
Sin embargo, concluyó con una señal de confianza.
“Yo creo y confío que vamos a poder llegar a un acuerdo con el sindicato”, aseguró.
Mientras tanto, el conflicto docente continúa abierto, las negociaciones siguen sin resultados concretos y la comunidad educativa permanece a la espera de definiciones que permitan recuperar la normalidad en las aulas fueguinas, en un contexto donde el reclamo salarial y la pérdida de días de clase siguen ocupando el centro del debate educativo provincial.

