Yésica Roldán, primera oficial de la Policía fueguina recibida como Licenciada en Seguridad Pública, defendió su tesis sobre violencia de género y marcó un cambio de paradigma en las medidas de protección. La Dra. Daiana Ortiz Lamontanaro celebró el aporte y pidió que se convierta en norma general.
Río Grande. – La Oficial Principal Yésica Roldán se convirtió en la primera mujer policía de Tierra del Fuego en obtener el título de Licenciada en Seguridad Pública, carrera dictada por la UNTDF en convenio con el Gobierno provincial. “De hecho soy la primera licenciada en Seguridad Pública de la Universidad Tierra del Fuego”, destacó en el programa PERIODISMO que se emite por Radio Provincia.
Oficial Yésica Roldán, primera mujer policía, recibida como Licenciada en Seguridad Pública de la UNTDF.
Actualmente se desempeña en la comisaría cuarta de la Margen Sur y explicó que la licenciatura “nos amplía un poco más la tecnicatura con la que egresamos de la Escuela de Policía y nos brinda un poco más de herramientas para el trabajo diario”.
Su tesis, titulada “Análisis de la consigna policial aplicada a las víctimas de violencia de género en la ciudad de Río Grande durante el año 2023”, cuestiona el modelo tradicional de protección. “Lo que busca en particular es determinar cuáles son los efectos que puede llegar a generar la consigna para las víctimas y para su grupo familiar. Detectamos que tiene demasiados efectos negativos para la mujer y también para su grupo familiar”, explicó.
Roldán sostuvo que la medida “suele revictimizarlas de manera secundaria, también les impide o les dificulta continuar con su normal desenvolvimiento en su vida personal, su autonomía, su desarrollo. La mayoría se sienten estigmatizadas, señaladas. Cualquiera que vea un policía fuera de una casa puede determinar que adentro hay una persona que fue agredida por su pareja”.
La oficial citó antecedentes clave: “En la provincia de Salta, una jueza dispuso la consigna sobre el agresor de manera innovadora. Posterior a eso se agregó un articulado en una ley de Salta, donde hoy está la normativa de que tiene que aplicarse al agresor. Y en 2023 también tenemos un antecedente muy importante en Río Grande, donde la jueza Cecilia Cataldo aplicó la consigna policial al agresor en base a diferentes incumplimientos”.
Sobre el futuro, Roldán fue clara: “Me gustaría que sea una norma general, es a lo que estoy apuntando. Pienso que podría ser agregado a la ley 1022 y sería un buen proyecto modificarla para que se agregue este articulado y sea una norma general y no que sean casos aislados”.
La Dra. Daiana Ortiz Lamontanaro, columnista del programa Periodismo, celebró el aporte: “Sería como una medida de protección que en realidad vulnera y vulnera todos los principios de cuidados hacia las víctimas. Además sería hasta un tipo de violencia institucional. Por eso celebro el trabajo de Jessica, porque marca desde una mirada de una oficial, desde la policía, que ellos pueden ver el diario de las víctimas”.
Ortiz Lamontanaro recordó el caso Balti en Río Grande: “Se solicitó una consigna domiciliaria que no alcanzó. Si hubiese sido Quipildor quien tenía la consigna personal, se hubiese podido prevenir semejantes hechos de violencia extrema que padeció Irene”.
La abogada insistió en que el cambio de paradigma es urgente: “Mis clientas a través de los años han querido hasta abandonar los procesos porque padecen estigmatización, siempre sienten que su libertad está coartada. Hoy la idea es que ese paradigma cambie”.
Roldán, por su parte, reconoció las dificultades de investigar un tema tan sensible: “La parte más difícil son las entrevistas a las víctimas, cuesta mucho. Por eso se establecieron protocolos éticos de reserva. Todavía sigo tratando de localizar algunas que me quieran brindar su testimonio”.
También explicó cómo funcionaron los casos donde la consigna se aplicó al agresor: “En cuanto al caso de acá de Río Grande, resultaron efectivas la consigna aplicada al agresor. De hecho se mide mucho más rápido el riesgo en caso de que el agresor quiera entablar contacto nuevamente con la víctima”.
Finalmente, dejó abierta la posibilidad de contacto por parte de otras víctimas que quieran aportar sus testimonios, contando además con un protocolo para evitar la filtración de nombres o posibles identificaciones, teniendo en cuenta que su tesis, aún se encuentra en proceso de conclusión: “Estoy en Facebook, tengo Instagram, así que si lo quieren hacer por ese medio no hay ningún problema, estoy más que dispuesta a recibirlas y escucharlas”.

