Un proyecto que apuesta a la formación, la paciencia y el crecimiento del futsal femenino

Ricardo Bahamonde destacó la evolución de sus jugadoras durante el Torneo Apertura 2026 y aseguró que el gran objetivo será competir de igual a igual en el próximo Clausura.

Río Grande.- El Torneo Apertura 2026 de futsal femenino organizado por la Asociación Civil, Deportiva, Cultural y Social de Río Grande no solamente dejó equipos protagonistas en la lucha por el campeonato, sino también proyectos que comenzaron a construirse desde sus bases y que buscan consolidarse a mediano y largo plazo. Uno de ellos es CASLA RG, conjunto que hizo su debut en la competencia oficial bajo la conducción técnica de Ricardo Bahamonde.

El entrenador, con una larga trayectoria vinculada al futsal de CAFS y también con experiencia dentro de distintas competencias de la ciudad, decidió asumir un nuevo desafío: convertirse en director técnico de un plantel femenino compuesto en gran parte por jóvenes jugadoras que dieron sus primeros pasos dentro de la disciplina.

A lo largo del certamen, el equipo atravesó momentos difíciles, especialmente durante las primeras fechas, cuando la falta de experiencia se hizo sentir frente a rivales con mayor recorrido. Sin embargo, lejos de bajar los brazos, el grupo fue creciendo partido tras partido, encontrando identidad, confianza y una notable evolución que hoy permite mirar con optimismo hacia el futuro.

Para Bahamonde, más allá de los resultados deportivos, el balance es sumamente positivo porque el principal objetivo siempre fue formar jugadoras, transmitir conocimientos y sentar las bases de un proyecto que aspira a consolidarse en el tiempo.

Un nuevo desafío después de un semestre dentro del futsal

Ricardo Bahamonde reconoce que este proceso significó una experiencia completamente distinta a todo lo que había vivido anteriormente.

Su historia dentro del futsal comenzó en CAFS, donde transitó gran parte de su carrera deportiva como jugador. Durante años absorbió enseñanzas de diferentes entrenadores, incorporó conceptos tácticos y vivió innumerables experiencias dentro de una cancha.

Sin embargo, dar el salto hacia la dirección técnica representó un desafío totalmente diferente.

“Mi comienzo fue en CAFS y quería iniciar también como director técnico. Es algo nuevo para mí y una experiencia distinta porque además se trata de conducir un equipo femenino”, explicó.

El entrenador sostuvo que trabajar con mujeres implica comprender dinámicas particulares y desarrollar herramientas específicas para la enseñanza.

“Es un proceso complicado porque no es lo mismo trabajar con hombres. En muchos casos hay que enseñar desde cero y acompañar mucho más el aprendizaje”, señaló.

Precisamente esa realidad es la que encontró al conformar el plantel de CASLA RG.

Muchas de las jugadoras que hoy integran el equipo llegaron sin experiencia previa en el fútbol de salón. Algunas de ellas tienen apenas 15 años y comenzaron a practicar la disciplina recientemente.

Lejos de considerar esto una dificultad, Bahamonde lo transformó en el eje central de su proyecto.

“Traje conmigo chicas muy jóvenes que nunca habían jugado al fútbol. Arrancamos totalmente de cero y la idea es enseñarles todo lo que yo aprendí durante mis años dentro del futsal”, expresó.

La importancia de transmitir conocimientos

Para el entrenador, uno de los aspectos más gratificantes de esta etapa pasa por la posibilidad de compartir experiencias acumuladas durante años de competencia.

Bahamonde remarcó que cada entrenador que tuvo a lo largo de su carrera dejó enseñanzas que hoy intenta trasladar a las nuevas generaciones.

“No digo que tuve una carrera destacada, pero sí aprendí muchísimo de todos los técnicos que me dirigieron y ahora quiero transmitirles esos conocimientos a las chicas”, afirmó.

Al mismo tiempo, entiende que el aprendizaje es mutuo.

La función de director técnico no solamente implica enseñar, sino también continuar creciendo profesionalmente.

“Yo también estoy aprendiendo. Estoy aprendiendo a manejar un cuerpo técnico, a desarrollarme en este rol y a encontrar la mejor manera de trabajar con las chicas”, explicó.

En ese sentido, considera que cada entrenamiento y cada partido representan una oportunidad para seguir evolucionando.

“Quiero que las jugadoras puedan comprender mi concepto de juego y, a la vez, seguir aprendiendo junto a ellas”, agregó.

Un comienzo difícil que fortaleció al grupo

Los primeros partidos del Torneo Apertura fueron complejos para CASLA RG.

La diferencia de experiencia respecto a otros equipos quedó reflejada en varios encuentros donde el resultado no acompañó.

Sin embargo, para Bahamonde hubo un aspecto fundamental que permitió sostener el proyecto: la actitud del grupo.

“Tuvimos un comienzo muy duro, pero gracias a las chicas pudimos levantarnos. Nunca decayeron”, destacó.

El entrenador no duda al señalar cuál fue la principal fortaleza del plantel durante los momentos más difíciles.

“Siempre tuvieron una actitud positiva. Siempre empujaron hacia adelante, apoyándose unas a otras”, remarcó.

Incluso en partidos donde sufrieron derrotas abultadas, el espíritu colectivo jamás desapareció.

“Hemos perdido encuentros por goleada, pero nunca vi a una jugadora bajar los brazos. Siempre estuvieron alentándose y acompañándose”, indicó.

Ese comportamiento generó un fuerte sentido de pertenencia dentro del equipo.

“Tengo un grupo hermoso. La verdad es que encontré un grupo humano espectacular y quiero llegar hasta el final con ellas”, sostuvo.

Para Bahamonde, la construcción de un equipo competitivo comienza precisamente por esos valores.

Antes de pensar en resultados, considera indispensable consolidar una base humana sólida.

“Si seguimos trabajando así, estoy convencido de que vamos a lograr cosas importantes”, aseguró.

La mezcla perfecta entre juventud y experiencia

Uno de los factores que más contribuyó al crecimiento de CASLA RG fue la incorporación de jugadoras con amplio recorrido dentro del futsal local.

Mientras las jóvenes daban sus primeros pasos, algunas futbolistas experimentadas se sumaron al proyecto para aportar liderazgo y conocimiento.

Según explicó Bahamonde, actualmente cuenta con tres jugadoras de gran trayectoria que incluso forman parte de la Selección de Veteranas.

Su aporte fue determinante.

“Se acoplaron de una manera increíble al grupo”, destacó.

El entrenador valoró especialmente la actitud demostrada por estas referentes.

Lejos de priorizar únicamente la competencia o los resultados, asumieron un rol de acompañamiento permanente hacia las más jóvenes.

“Son jugadoras experimentadas y cualquier deportista quiere ganar, pero ellas entendieron perfectamente el proyecto y en lugar de generar presión siempre estuvieron alentando a las más chicas”, explicó.

Ese compromiso facilitó enormemente el trabajo del cuerpo técnico.

“Me ayudan muchísimo. Cuando hacemos ejercicios con pelota o trabajos tácticos, ellas mismas corrigen a las chicas y les enseñan”, comentó.

De esta manera, la enseñanza se multiplica y el aprendizaje se vuelve más dinámico.

“Las jugadoras con experiencia son las que están llevando adelante gran parte de este crecimiento”, señaló.

La evolución dentro de la cancha

Los avances observados durante las últimas jornadas representan uno de los aspectos que más entusiasman al entrenador.

Según relató, el cambio respecto a las primeras fechas es notorio.

“En las últimas dos fechas vimos una transformación total”, afirmó.

La diferencia puede apreciarse en cuestiones técnicas básicas que hoy las jugadoras incorporaron naturalmente.

“Ahora juegan al futsal como corresponde. Ya tienen una suela, un pase, entienden cómo moverse y cómo tocar la pelota”, explicó.

Al recordar los primeros encuentros, Bahamonde reconoce que el panorama era muy distinto.

“El primer partido era correr todas detrás de la pelota. Era lógico porque recién estaban comenzando”, señaló.

Sin embargo, el trabajo semanal empezó a dar resultados.

“Hoy ya tienen conceptos básicos incorporados y eso demuestra que están aprendiendo”, destacó.

Para cualquier entrenador formativo, observar esos progresos constituye una de las mayores satisfacciones.

Más aún cuando se trata de jugadoras que iniciaron completamente desde cero.

El crecimiento del futsal femenino en Río Grande

Durante la entrevista, Bahamonde también reflexionó sobre el crecimiento sostenido que experimenta el futsal femenino en Río Grande.

Un desarrollo que encuentra respaldo en más de tres décadas de trabajo de la Asociación Civil, Deportiva, Cultural y Social de Río Grande.

Actualmente, cada fin de semana decenas de jugadoras tienen la posibilidad de competir, mostrarse y seguir creciendo dentro de la disciplina.

La visibilidad alcanzada por el futsal femenino representa una realidad impensada años atrás.

Hoy las tribunas acompañan, las familias participan y cada vez más niñas encuentran un espacio para desarrollarse deportivamente.

“Es algo muy lindo porque les permite soñar y proyectarse”, expresó Bahamonde.

El entrenador considera que estas oportunidades son fundamentales para el futuro de la actividad.

“No solamente se trata de jugar un torneo. También se trata de generar motivación y de que las chicas vean que pueden llegar mucho más lejos”, indicó.

El sueño de representar a Río Grande y Tierra del Fuego

Uno de los temas que despierta mayor entusiasmo dentro del ambiente salonista es la futura conformación de una preselección femenina de Río Grande.

La iniciativa impulsada desde la Asociación permitiría comenzar a trabajar pensando en compromisos patagónicos y nacionales previstos para los próximos años.

Para Bahamonde, la posibilidad de que sus jugadoras aspiren a vestir los colores de la ciudad o de la provincia representa una motivación enorme.

“Sería algo hermoso”, aseguró.

El entrenador entiende que pocas experiencias deportivas pueden compararse con representar a la propia provincia.

“Todos alguna vez quisimos representar a Tierra del Fuego. Ya sea dentro de la cancha o desde el banco de suplentes, es un orgullo enorme”, manifestó.

Además, considera que la sola posibilidad de integrar una selección puede generar un impacto muy positivo en las jugadoras.

“Cuando una chica escucha que puede llegar a ser seleccionada, automáticamente aumenta su autoestima y sus ganas de entrenar”, explicó.

Esa motivación extra podría transformarse en un factor clave para el crecimiento general del nivel competitivo.

“Van a competir muchísimo más porque van a tener un objetivo claro por delante”, señaló.

Del aprendizaje a la competencia

Desde el inicio del proyecto, Bahamonde fue muy claro respecto a los objetivos.

El Torneo Apertura debía servir como una etapa de aprendizaje y adaptación.

“Yo les dije desde el primer día que este torneo iba a ser una especie de pasantía”, recordó.

La prioridad consistía en adquirir experiencia, entender la dinámica de la competencia y comenzar a desarrollar una identidad propia.

Ahora, con varios meses de trabajo acumulado, el panorama cambia.

“El Clausura lo quiero competir”, afirmó con convicción.

El entrenador considera que el equipo ya atravesó la etapa más difícil y que cuenta con herramientas para dar un salto de calidad.

“Las chicas ya lo saben. El segundo torneo vamos a jugarlo a todo o nada”, sostuvo.

Incluso señala que ese cambio de mentalidad ya comenzó a observarse durante los entrenamientos.

“Ellas mismas hicieron el clic. Ya entrenan de otra manera porque saben que el objetivo será competir”, explicó.

La experiencia acumulada durante el Apertura servirá como plataforma para afrontar nuevos desafíos.

Un agradecimiento especial a Benito Barrionuevo

Antes de finalizar, Bahamonde quiso reconocer públicamente el acompañamiento recibido desde la Asociación.

Particularmente destacó el respaldo permanente de Benito Barrionuevo, presidente de la entidad organizadora.

“Quiero agradecerle porque me dio la oportunidad de presentar el equipo y participar del futsal femenino”, expresó.

Según relató, desde el primer momento encontró puertas abiertas y predisposición para colaborar.

“Siempre estuvo a disposición para cualquier consulta y además brindándome consejos sobre cómo trabajar con las chicas”, indicó.

Ese apoyo institucional resultó fundamental para poner en marcha el proyecto y sostenerlo durante toda la temporada.

Un proyecto que mira hacia adelante

Mientras el Torneo Apertura transita sus instancias decisivas, CASLA RG ya comienza a proyectar el futuro.

Más allá de los resultados obtenidos durante su primera experiencia competitiva, el balance deja señales alentadoras.

El crecimiento individual y colectivo, la consolidación de un grupo humano comprometido, la integración entre juventud y experiencia y la aparición de nuevas jugadoras dentro del futsal femenino constituyen logros que trascienden cualquier tabla de posiciones.

Ricardo Bahamonde lo sabe y por eso mira el futuro con optimismo.

La etapa de aprendizaje comenzó a quedar atrás y el desafío ahora será transformar todo ese trabajo en rendimiento deportivo.

Con una base sólida, un plantel que no se rinde ante la adversidad y una identidad que empieza a tomar forma, CASLA RG se prepara para afrontar el próximo Torneo Clausura con una ambición renovada.

El objetivo está claro: seguir creciendo, seguir formando jugadoras y demostrar que, con trabajo, compromiso y perseverancia, los sueños también pueden construirse dentro de una cancha de futsal.

 

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