El presidente de Río Grande Activa Sociedad del Estado, Juan Pablo Deluca, cuestionó con dureza la política económica del Gobierno de Javier Milei y advirtió que Tierra del Fuego atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Sostuvo que la provincia depende en gran medida de las decisiones nacionales y denunció que las medidas adoptadas por la Casa Rosada atentan contra la viabilidad económica de Río Grande y del régimen fueguino. Además, criticó la falta de proyectos concretos vinculados al RIGI, defendió la vigencia estratégica de la Ley 19.640, alertó por la paralización del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP) y aseguró que existe una ausencia total de políticas para generar una transición productiva. También vinculó el escenario económico con la defensa de la soberanía nacional y afirmó que el actual rumbo responde «a intereses de otras potencias» antes que a los intereses de la provincia y del país.
Río Grande.- La discusión sobre el futuro económico de Tierra del Fuego volvió a instalarse en el centro del debate político. En una extensa entrevista concedida a FM La Isla, el presidente de Río Grande Activa Sociedad del Estado, Juan Pablo Deluca, realizó un profundo análisis sobre la situación que atraviesa la provincia, el impacto de las políticas impulsadas por el Gobierno nacional y la falta de herramientas concretas para sostener el desarrollo productivo de la región.
Desde el comienzo de la entrevista, Deluca dejó en claro que el principal condicionante del crecimiento fueguino continúa siendo la política nacional y al respecto dijo que “Tierra del Fuego depende mucho de lo que dictamine el Gobierno nacional. Así lo dice nuestra historia. Somos una provincia joven, la más grande, la más extensa, la única con un buen territorio ocupado”.
En ese sentido, sostuvo que “las decisiones adoptadas por la administración de Javier Milei están afectando directamente las posibilidades de desarrollo de la provincia”.
“Si el Gobierno nacional dicta constantemente políticas en contra de la viabilidad económica de nuestra provincia, poco nos queda para hacer. En este momento el Gobierno de Javier Milei está haciendo justamente eso: que no tengamos futuro en la cuestión económica en nuestra provincia y, particularmente, en Río Grande”.
Para Deluca, uno de los principales problemas radica en que el Ejecutivo nacional desarma el esquema económico vigente sin ofrecer una alternativa superadora, para lo cual, manifestó que “no se entiende muy bien cuál es la alternativa que pretende posicionar en términos de actividades económicas para Tierra del Fuego y, sobre todo, para la zona norte de la provincia”.
Críticas al RIGI y defensa de la Ley 19.640
Uno de los ejes centrales de la entrevista estuvo vinculado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el Gobierno nacional.
Deluca cuestionó que “gran parte del debate político se reduzca a plantear una falsa dicotomía entre ese régimen y la Ley 19.640, se empieza a instalar que el RIGI es mejor que la 19.640, que hay que adherir para tener la simpatía del Gobierno nacional o que puede promover inversiones que la ley ya no promueve, son frases que buscan justificar una salida rápida, pero que no responden al problema estructural”.
Incluso remarcó que “hasta el momento no existen proyectos concretos para Tierra del Fuego bajo ese esquema, no conocemos los proyectos. ¿Qué proyectos quieren impulsar con el RIGI? No está claro”.
Según explicó, el régimen nacional está “pensado principalmente para grandes inversiones vinculadas a la explotación de recursos naturales, apunta sobre todo a proyectos mineros, energéticos, agropecuarios y actividades primarias, pero nadie explica cuáles serían esos proyectos para Tierra del Fuego”.
En contraposición, defendió el régimen de promoción fueguino al señalar que “muchas de esas actividades ya cuentan con beneficios fiscales bajo la Ley 19.640, la propia Ley 19.640 ya habilita muchos beneficios para ese tipo de actividades, incluso la actividad hidrocarburífera goza de beneficios que son más amplios que los del RIGI”.
Sin embargo, sostuvo que la principal diferencia entre ambos instrumentos excede el plano económico.
“El RIGI pone cualquier conflicto en tribunales internacionales y eso implica perder soberanía política sobre los recursos. La Ley 19.640 hace exactamente lo contrario, reafirma la soberanía argentina”.
El FAMP, una herramienta paralizada
Otro de los temas abordados fue la situación del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP), al que calificó como una herramienta estratégica para el futuro de la provincia.
Recordó que el fondo nació para financiar nuevos sectores productivos y obras de infraestructura que permitieran reducir la dependencia del subrégimen industrial.
“El FAMP se creó justamente para hacer la transición hacia nuevas actividades productivas. Está vigente desde 2021 y los resultados son escasos, aunque el dinero sigue estando en esas cuentas”.
Deluca manifestó una fuerte preocupación por la inacción política alrededor del organismo y en este sentido dijo que “me preocupa mucho la actitud de muchos representantes de La Libertad Avanza, que se dedican a discutir cuestiones menores y no ponen el foco en este organismo, que es vital para el presente y el futuro de Tierra del Fuego”.
Consideró que el “fondo debería estar funcionando plenamente para impulsar inversiones, empleo e infraestructura, necesitamos que se active su mecanismo. Su misión es financiar proyectos de empresas ya instaladas y también de nuevos emprendimientos que amplíen la matriz productiva y generen trabajo”.
También expresó inquietud por la decisión del Gobierno nacional de eliminar los nuevos aportes empresariales al fondo y al respecto sostuvo que “el Gobierno terminó legalizando el vaciamiento final del FAMP. Las empresas ya no aportan más y el fondo sigue funcionando con una enorme pasividad”.
Un patrimonio estratégico de los fueguinos
Deluca rechazó la idea de considerar esos recursos como un patrimonio exclusivo de las empresas privadas.
“Es una fuente de financiamiento que nos ganamos los fueguinos, no surge de un regalo del Estado. Surge de vivir acá, de trabajar en un territorio estratégico para la Nación”.
En ese marco vinculó directamente el desarrollo económico con la cuestión geopolítica y al respecto dijo que “estamos a 500 kilómetros de nuestras Islas Malvinas, sobre los pasajes bioceánicos y frente a la Antártida, que es uno de los territorios del futuro”.
Por ello sostuvo que “el debilitamiento económico de la provincia termina favoreciendo intereses ajenos, lo que hace el Gobierno nacional es reducir las capacidades de una población con fuerte identidad en el trabajo y la soberanía. La hace más vulnerable para que intereses de otras potencias puedan avanzar con mayor facilidad”.
Asimismo, recordó que “el FAMP tiene un destino específico fijado por ley, no puede utilizarse para otra cosa. La legislación establece claramente que es para financiar producción e infraestructura vinculada al desarrollo urbano y productivo”.
La responsabilidad de las grandes empresas
Durante la entrevista también se refirió al rol de las empresas beneficiadas históricamente por la promoción industrial.
“Hoy son grandes grupos económicos gracias a los fueguinos y gracias a los beneficios fiscales que les dio Tierra del Fuego. Crecieron acá y hoy se expanden al resto del país y del mundo”.
Por eso reclamó “mayor compromiso, hay que exigirles que se acuerden de nosotros, sobre todo en estos momentos difíciles”.
Diez mil puestos de trabajo perdidos
Al analizar el presente económico, Deluca trazó un diagnóstico alarmante sobre el empleo en Río Grande.
“Estamos hablando de más de 10.000 puestos registrados perdidos solamente en Río Grande”.
Precisó que “el empleo industrial cayó de aproximadamente 11.500 trabajadores registrados en 2023 a unos 6.500 en la actualidad, son 5.000 puestos industriales directos menos y otros tantos indirectos”.
Frente a ese panorama aseguró que “desde Río Grande Activa trabajan sobre una planificación productiva basada en tres grandes ejes, el primero es la producción local de alimentos, donde estamos demostrando que se puede producir de manera rentable alimentos locales de excelente calidad”.
El segundo apunta al desarrollo energético, dado que “Río Grande tiene un rol muy importante en la transición energética global por toda su trayectoria hidrocarburífera”.
Y el tercero consiste en aprovechar las capacidades tecnológicas ya instaladas, para lo cual, manifestó que “queremos expandir la industria electrónica hacia autopartes, electromedicina y el desarrollo de drones”.
La soberanía también se juega en la producción
Deluca vinculó el futuro industrial con la posición geopolítica de Tierra del Fuego.
Recordó que “el mundo observa cada vez con mayor interés el Atlántico Sur y la Antártida, todas las potencias están mirando nuestros territorios australes”.
A su entender, Tierra del Fuego posee ventajas únicas porque “somos el único territorio con capacidades industriales, logísticas, tecnológicas y empresariales desarrolladas en toda esta región”.
Sin embargo, advirtió que “las decisiones del Gobierno nacional marchan en sentido contrario, si realmente hubiera una estrategia nacional, Río Grande tendría un puerto y no lo tiene; las industrias estarían creciendo y no desmantelándose; y la población no estaría siendo expulsada como ocurre hoy”.
Por ello lanzó una de las críticas más contundentes de toda la entrevista al considerar que “todas estas condiciones solamente hacen pensar que se responde a intereses de países de afuera y no a los intereses de la República Argentina ni de Tierra del Fuego”.
“No existe ninguna transición”
Consultado sobre las alternativas que ofrece el Gobierno nacional para quienes pierden su empleo, Deluca fue categórico.
“No se plantea ninguna alternativa productiva para Río Grande”.
Enumeró distintas decisiones oficiales que, según sostuvo, profundizan la crisis y al respecto expuso que “se bajan aranceles, se reducen aportes al FAMP, pero no existe ningún esquema de transición para los trabajadores de la industria, del comercio o de las empresas proveedoras”.
Frente a ese escenario afirmó que “el Municipio intenta construir respuestas propias, desde Río Grande estamos buscando alternativas subnacionales para responder a las necesidades de nuestra comunidad”.
La salida, desde la comunidad
Sobre el cierre de la entrevista, Deluca aseguró que la recuperación no llegará desde el Gobierno nacional sino desde la “propia sociedad fueguina, la solución va a venir de las bases, de la propia comunidad”.
Recordó que “gran parte de la población llegó a Tierra del Fuego para construir un proyecto de vida en condiciones muchas veces adversas, hoy vivimos un invierno muy duro y eso recuerda lo difícil que es el día a día para quienes no tienen gas, empleo estable o no llegan a fin de mes”.
Finalmente sostuvo que “la ciudadanía comenzará a valorar las propuestas concretas por encima de los discursos, ya no es tiempo de espejitos de colores ni de promesas. Es tiempo de modificar la realidad efectiva. Nuestra comunidad está sufriendo mucho y necesita soluciones concretas”, concluyó.
