«Lo que veo es que está mal todo lo que están haciendo», evaluó Suarez

El ex secretario ejecutivo de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI) cuestionó el proceso de salida de YPF, la gestión de Terra Ignis y la elección de Velitec como socio estratégico. También advirtió sobre la caída de la producción, la pérdida de empleo y la falta de una política hidrocarburífera para la provincia.

Río Grande. -El ingeniero Oscar Suárez volvió a expresar su preocupación por la situación del sector hidrocarburífero fueguino y aseguró que muchas de las consecuencias que hoy atraviesa la provincia habían sido advertidas con anticipación. En una entrevista con el programa ‘Buscando el Equilibrio’ por Radio Provincia, sostuvo que la salida de YPF, el proceso de asociación de Terra Ignis con Belitec y la falta de planificación generaron un escenario de incertidumbre para la industria y para cientos de trabajadores.

En este sentido, afirmó que «lamentablemente es una pena. Venimos diciéndolo desde hace bastante tiempo. Lo cierto es que está pasando exactamente lo que advertíamos. Lo más grave es la pérdida de puestos de trabajo en una provincia que necesita reconvertirse económicamente y donde la actividad petrolera se va achicando cada vez más».

Suárez también cuestionó que el proceso de selección de la empresa asociada a Terra Ignis se realizara sin participación institucional y dijo que “la provincia debería haber definido qué empresa iba a asociarse con Terra Ignis. Eso tendría que haberse resuelto con el apoyo de la Legislatura y de todas las fuerzas vivas de la provincia. Después sí hacer la asociación. No que lo hiciera Terra Ignis sin conocimiento de nadie».

Asimismo, criticó que el presidente de Terra Ignis continúe ocupando simultáneamente un cargo directivo en YPF y señaló que “no entiendo cómo el presidente de Terra Ignis puede ser al mismo tiempo director de YPF y cobrar un sueldo como director de una empresa que ya decidió irse de la provincia. No entiendo que nadie diga nada sobre esos intereses encontrados».

Además, apuntó sobre la ministra Castillo y dijo que “habría que preguntarle si conoce la ley de ohm a la ministra Castillo, que es la ley básica de la electricidad. Uno está cansado, yo las viví en Tierra del Fuego, que llegaban los políticos y siempre se nutrían de los técnicos para hacer sus cosas, y después los dejaban pegados los técnicos y ellos no sabían nada. Y lo peor del caso es que nunca sabían nada”.

En la misma línea, sostuvo que “viajan por todos lados generando burocracia y gasto, pero la producción cada vez es menor”.

Suárez también cuestionó la estrategia adoptada por Tierra del Fuego tras la salida de YPF y sostuvo que “la provincia debería haber seguido el modelo implementado por Chubut y Santa Cruz. Ambas jurisdicciones realizaron procesos licitatorios abiertos y transparentes para adjudicar las áreas convencionales, con participación de la Legislatura, y posteriormente avanzaron en asociaciones con sus empresas provinciales”.

Además, destacó que “los gobernadores de esas provincias gestionaron de manera conjunta una reducción de las retenciones al petróleo Escalante —un crudo pesado y de menor calidad— para mejorar su competitividad, beneficio que finalmente obtuvieron tras reunirse con el ministro de Economía, Luis Caputo”, a lo que agregó que “nuestro gobernador también debería haber estado en esa reunión pidiendo un mejor precio para el petróleo de Tierra del Fuego», afirmó.

“Todo esto no pasó. Ahora nos tenemos que lamentar de todas estas cuestiones”, manifestó Suarez.

 

«Que consulten a quienes conocen la actividad»

 

Suárez también defendió el espíritu con el que se creó la denominada «Ley Corta» de Hidrocarburos y cuestionó el uso que posteriormente se hizo de esa herramienta. «Nosotros sacamos la Ley Corta. Por lo menos nos tendrían que haber consultado», afirmó. 

En ese sentido, explicó que «una de las cosas de la Ley Corta es que las provincias, al ser las dueñas del recurso, las pueden usar como reserva para tomar créditos», sostuvo, aunque lamentó que, a su criterio, ese instrumento «se mal usó» en Tierra del Fuego.

El ex titular de la OFEPHI insistió en que la conducción del sector debería apoyarse en profesionales con experiencia e insistió en que «en la medida que sigan por este camino, por lo menos que consulten a la gente que tiene experiencia y que ha trabajado toda la vida en esto. Hay gente muy capacitada en Tierra del Fuego y hoy la están dejando de lado».

En ese sentido, lamentó que «están echando a los que conocen y los buenos, que tomó YPF, ya se jubilaron. La experiencia vale muchísimo en el negocio petrolero porque no es una actividad sencilla».

“Toda la logística que tiene el petróleo es compleja. Al no tener la boya, para sacar había que llevar el petróleo de San Sebastián, de ahí de lo que era la planta Cruz del Sur, a Cullen, que es donde está la otra monoboya, en su momento hable sobre ideas, pero no escuchan”, detalló.

 

La situación de las empresas proveedoras

 

Suárez advirtió que «había once empresas privadas que tenían relación con YPF y se movían alrededor de cuatro millones de dólares mensuales. Hoy todas atraviesan una situación muy compleja: algunas despidieron personal, otras suspendieron trabajadores y ya enfrentan demandas laborales. El problema no es solamente el empleo, sino también la supervivencia de esas empresas».

 

Dudas sobre Velitec

 

Consultado sobre Velitec y la incorporación del ex diputado nacional Gastón Roma a la empresa, Suárez relativizó que se trate de una incorporación por conocimientos técnicos. «No creo que sea por una cuestión técnica. Lo conozco como ex diputado nacional, seguramente tendrá contactos, pero no creo que sepa de petróleo porque no proviene del sector», indicó.

También puso en duda la capacidad económica de la empresa y resaltó que «estamos hablando de una sociedad con un capital de apenas 60 millones de pesos, es decir, menos de 40.000 dólares. Con ese dinero no sé si comprás una camioneta», ironizó.

Y añadió que “en la industria petrolera, el verdadero valor no está en el capital societario sino en los recursos”.

«Lo que vale una empresa petrolera son las reservas de petróleo y gas. Los equipos se amortizan con el tiempo. Lo que realmente tiene valor son las reservas que están bajo tierra», explicó.

Por su parte, opinó que “lamentablemente hoy estamos viendo que la mayoría de los funcionarios no son lo que se ve, por lo menos en la Argentina, no son políticos buenos”.

 

Reservas en declinación

 

Respecto del futuro de los yacimientos fueguinos, Suárez sostuvo que «son yacimientos marginales, con una declinación muy grande. Estamos hablando de cuencas sedimentarias muy maduras, que hace muchos años están en explotación y hoy atraviesan etapas de recuperación secundaria. Habría que analizar nuevas técnicas para recuperar más producción, pero cada vez queda menos».

También lamentó la situación de la empresa Roch y señaló que «siempre sostuve que a Roch había que apoyarla porque era una empresa que trabajó muy bien en Tierra del Fuego. Hoy está evaluando irse de la provincia y eso demuestra que tampoco encontró el respaldo que necesitaba».

 

«No existe una política petrolera para Tierra del Fuego»

 

Suárez consideró que la crisis actual es consecuencia de años de falta de planificación y afirmó que “no hay una política petrolera para Tierra del Fuego. Eso viene de arrastre desde la gestión de Fabiana Ríos. Muchas empresas analizaron invertir en la provincia y cuando vieron cómo se manejaba el sector decidieron no participar».

 

El panorama nacional

 

A diferencia de su análisis sobre la realidad fueguina, Suárez valoró la estrategia nacional enfocada en Vaca Muerta. «Desde el punto de vista económico, el desarrollo de Vaca Muerta es fundamental porque el país necesita dólares. Se están realizando obras muy importantes para incrementar las exportaciones de petróleo y gas. Me parece que Horacio Marín es un técnico que conoce profundamente la actividad y eso es muy importante», opinó.

Asimismo, respaldó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y comentó que «me parece muy bien. Son inversiones de cientos de millones de dólares que necesitan muchos años para recuperarse. Es una herramienta que permite amortizar el capital más rápidamente y generar nuevos proyectos».

 

Una producción en mínimos históricos

 

Finalmente, Suárez comparó la producción actual de petróleo con la de décadas atrás y aseguró que «si hoy la provincia produce alrededor de 9.000 metros cúbicos por mes, no es nada. Cuando nosotros trabajábamos en Hidrocarburos se producían aproximadamente 60.000 metros cúbicos mensuales. La diferencia es enorme y muestra claramente cómo fue cayendo la actividad petrolera en Tierra del Fuego».