La secretaria de Gestión Educativa de Tierra del Fuego, Fernanda Gutiérrez, confirmó que el Ministerio de Educación resolvió extender una semana más el receso invernal en todos los niveles, modalidades e instituciones, tanto de gestión estatal como privada, con el objetivo de garantizar la continuidad de los trabajos de infraestructura que se desarrollan en establecimientos escolares de toda la provincia. La funcionaria aclaró que la decisión responde exclusivamente a razones edilicias y a las condiciones propias del invierno fueguino, descartando cualquier vínculo con medidas gremiales. Además, explicó cómo quedó reorganizado el calendario escolar, que se extenderá hasta el 23 de diciembre, y remarcó que el mantenimiento de los edificios se ve condicionado por el intenso uso diario que tienen las escuelas, muchas de las cuales funcionan durante toda la jornada con distintas instituciones compartiendo un mismo inmueble.
Río Grande.- El Ministerio de Educación de Tierra del Fuego resolvió extender el receso invernal una semana más, hasta el 31 de julio, con el objetivo de avanzar en los trabajos de infraestructura que se ejecutan en establecimientos educativos de toda la provincia y garantizar mejores condiciones para el regreso de estudiantes y docentes a las aulas.
También la resolución de la modificación del calendario MED N 2562/2026 menciona las condiciones climáticas invernales y la necesidad de garantizar la seguridad de estudiantes, docentes y familias.
Para garantizar el cumplimiento del calendario, esos días serán recuperados al finalizar el ciclo lectivo.
La cartera educativa confirmó que la extensión del receso tiene como principal objetivo brindar el tiempo necesario para continuar y finalizar los trabajos que se desarrollan en diversos edificios escolares de la provincia, evitando que las tareas interfieran con el normal desarrollo de las actividades áulicas.
De acuerdo con lo informado, la semana adicional de vacaciones será compensada con una extensión equivalente al final del ciclo escolar, por lo que se modifican las fechas previstas tanto para la finalización de clases como para las actividades institucionales de los docentes.
En el Nivel Inicial y Primario, la finalización de las clases, prevista originalmente para el 11 de diciembre, pasará al 18 de diciembre, mientras que las actividades docentes y el cierre del ciclo escolar se extenderán del 18 al 23 de diciembre.
En tanto, para el Nivel Secundario, el último día de clases se trasladará del 30 de noviembre al 4 de diciembre. Asimismo, el período de acreditación de materias pendientes, inicialmente previsto entre el 1 y el 17 de diciembre, se desarrollará finalmente del 9 al 22 de diciembre. Las actividades docentes también concluirán el 23 de diciembre, en lugar del 18, fecha prevista en el cronograma original.
Desde el Ministerio señalaron que la modificación permitirá completar las intervenciones edilicias programadas sin afectar la cantidad de días de clases establecidos para el presente ciclo lectivo. Las autoridades remarcaron que las obras tienen como finalidad mejorar las condiciones de seguridad, funcionalidad y habitabilidad de los establecimientos educativos.
El nuevo cronograma será comunicado oficialmente a todas las instituciones educativas para su implementación, con el objetivo de garantizar una adecuada organización de las actividades académicas y administrativas durante el tramo final del año escolar.
“La medida alcanza a la totalidad del sistema educativo provincial”
La secretaria de Gestión Educativa, Fernanda Gutiérrez, explicó a FM La Isla que “la medida alcanza a la totalidad del sistema educativo provincial y responde exclusivamente a cuestiones vinculadas con el estado edilicio de las escuelas y a las particularidades climáticas de Tierra del Fuego.
La funcionaria aclaró que “la decisión tiene un alcance general, es para todos los niveles y modalidades del sistema educativo, en todas las instituciones, abarca tanto a las de gestión estatal como a las de gestión privada”.
Las obras fueron el principal motivo de la decisión
Gutiérrez explicó que “la extensión del receso responde a la necesidad de disponer de más tiempo para ejecutar tareas de mantenimiento y mejoras edilicias que resultan muy difíciles de realizar cuando los establecimientos se encuentran en funcionamiento”.
Si bien reconoció que “las condiciones climáticas del invierno fueguino también fueron consideradas, insistió en que el principal fundamento de la medida es garantizar la continuidad de las obras”.
“La medida se tomó atendiendo las condiciones propias del invierno de nuestra provincia, pero fundamentalmente para poder dar continuidad a los trabajos de infraestructura que se están llevando adelante en diversos edificios escolares”.
Según indicó, aprovechar el período sin estudiantes dentro de las escuelas permite intervenir los edificios con mayor seguridad y eficiencia.
El ciclo lectivo se extenderá hasta el 23 de diciembre
La secretaria explicó que la ampliación del receso obligó al Ministerio a reorganizar el calendario escolar para asegurar el cumplimiento de los días de clase previstos.
En ese sentido, confirmó que “el ciclo lectivo finalizará oficialmente el 23 de diciembre para compensar esta extensión del receso, por lo cual, también se extendió el ciclo escolar”.
No obstante, precisó que “cada nivel educativo tendrá un cronograma específico, en el caso del Nivel Inicial, Primario y la modalidad de Educación Especial, los alumnos asistirán a clases hasta el 18 de diciembre”.
En tanto, para el Nivel Secundario, las clases concluirán el “4 de diciembre, mientras que posteriormente se desarrollará el período destinado a la evaluación y acreditación de materias y, a partir del 9 y hasta el 22, se desarrolla el período de evaluación y acreditación”.
También, indicó que “las actividades institucionales y administrativas del personal docente se extenderán hasta el cierre oficial del ciclo, las actividades docentes se prolongan hasta el día 23 inclusive”.
Obras de distinta complejidad en toda la provincia
Consultada sobre las características de los trabajos que actualmente se ejecutan en las escuelas, Gutiérrez aclaró que la planificación específica corresponde al área de Infraestructura, aunque brindó un panorama general de las intervenciones.
Explicó que “cada edificio presenta necesidades diferentes, por lo que las tareas se adaptan a la realidad de cada establecimiento, los trabajos que se están llevando adelante son de diversa índole, de acuerdo con las necesidades que tiene cada edificio”.
Según indicó, algunos establecimientos “requieren intervenciones más profundas que otros, hay edificios que tienen mayores requerimientos y otros menos, pero se está trabajando atendiendo esa diversidad de situaciones”.
La funcionaria remarcó que la infraestructura escolar demanda un “mantenimiento permanente debido al uso intensivo que tienen los edificios durante todo el año”.
El receso permite intervenir las escuelas con mayor seguridad
Gutiérrez explicó que uno de los principales obstáculos para ejecutar obras durante el ciclo lectivo es la “presencia constante de alumnos y docentes dentro de los establecimientos, por razones de seguridad y de funcionamiento escolar, muchas tareas deben postergarse hasta los períodos sin actividad académica”.
Recordó que “esa limitación responde a normas de seguridad, es una cuestión de regulación”.
Por ese motivo consideró que “el receso constituye la oportunidad más adecuada para realizar intervenciones edilicias, el receso es el momento propicio para poner a punto distintas cuestiones que hacen al edificio”.
Escuelas con actividad durante todo el día: el desafío permanente del mantenimiento
Fernanda Gutiérrez también explicó que uno de los principales desafíos que enfrenta el sistema educativo provincial es el intenso uso que tienen los edificios escolares. Lejos de funcionar únicamente durante un turno, muchas instituciones permanecen abiertas desde la mañana hasta la noche, albergando distintas propuestas educativas bajo un mismo techo.
La funcionaria señaló que “esa realidad obliga al Ministerio de Educación a planificar cuidadosamente los períodos destinados a tareas de mantenimiento e infraestructura, en un mismo edificio escolar funcionan muchas veces más de una institución”.
Como ejemplo, explicó que “una escuela puede ser utilizada por distintos niveles o modalidades a lo largo de toda la jornada, por ejemplo, en el turno mañana funciona una escuela primaria; en el turno tarde puede funcionar el otro turno de esa misma institución o incluso otra escuela primaria, y en el turno vespertino muchas veces funciona una institución de educación para adultos”.
Según remarcó, esa “modalidad no es exclusiva de Tierra del Fuego, sino que constituye una práctica habitual en gran parte del país para optimizar la utilización de la infraestructura pública”.
El uso intensivo acelera el desgaste de los edificios
Gutiérrez sostuvo que el funcionamiento permanente de las escuelas provoca un desgaste constante de las instalaciones, situación que exige intervenciones periódicas para garantizar condiciones adecuadas de funcionamiento.
Explicó que “cada jornada implica miles de movimientos dentro de los establecimientos, lo que repercute sobre puertas, sanitarios, instalaciones y distintos espacios comunes”.
Para la secretaria, ese uso intensivo convierte al “mantenimiento edilicio en una tarea continua y no en una intervención ocasional”.
El tiempo disponible para hacer obras es muy limitado
La funcionaria insistió en que la principal dificultad radica en encontrar momentos en los que los edificios puedan quedar disponibles para ejecutar trabajos de infraestructura.
Al funcionar prácticamente durante toda la jornada, las posibilidades de intervención resultan “muy reducidas, si una escuela funciona durante todo el día, el tiempo para llevar adelante tareas de cuidado del edificio se limita muchísimo”.
En ese sentido, explicó que “el receso invernal constituye una oportunidad estratégica para avanzar con trabajos que durante el ciclo lectivo serían prácticamente imposibles de realizar”.
“Ese tiempo es mucho más acotado cuando las instituciones están funcionando normalmente”.
Por ello defendió la decisión adoptada por el Ministerio, al considerar que “permitirá acelerar obras necesarias sin afectar la seguridad de estudiantes y docentes”.
La extensión del receso no tiene relación con las medidas gremiales
Uno de los puntos sobre los que más énfasis puso Gutiérrez fue la aclaración respecto de las especulaciones que vinculaban la extensión del receso con las medidas de fuerza anunciadas por algunos sectores sindicales.
Consultada específicamente sobre esa posibilidad, fue categórica al negar cualquier relación entre ambas situaciones y al respecto sostuvo que “la decisión respecto de la extensión del receso de invierno se toma en función de las necesidades que yo planteé al comienzo”.
Explicó que “la evaluación realizada por el Ministerio estuvo centrada exclusivamente en cuestiones vinculadas con la infraestructura escolar y las condiciones climáticas, por lo cual, la decisión del Ministerio tiene que ver específicamente con estas razones”.
En ese sentido, remarcó que “cualquier definición que adopten las organizaciones sindicales seguirá su propio curso y no formó parte del análisis realizado por la cartera educativa, por lo tanto, después el gremio evaluará si traslada o no la medida gremial; eso va por otro carril”.
Una decisión pensada para garantizar mejores condiciones edilicias
Gutiérrez reiteró que la prioridad del Ministerio fue “disponer del tiempo necesario para intervenir los establecimientos educativos antes del regreso de los estudiantes”.
La funcionaria insistió en que el “objetivo central consiste en mejorar las condiciones edilicias de las escuelas, aprovechando un período en el que los edificios permanecen sin actividad académica”.
La extensión del receso hasta el 31 de julio, explicó, permitirá continuar con “obras de distinta complejidad en establecimientos de toda la provincia, mientras que la reprogramación del calendario garantiza el cumplimiento del ciclo lectivo mediante su extensión hasta el 23 de diciembre”.
De esta manera, el Ministerio de Educación buscó compatibilizar dos objetivos: por un lado, avanzar con intervenciones de infraestructura consideradas necesarias para el funcionamiento de las escuelas y, por otro, preservar la totalidad de los días de clase previstos para el presente ciclo escolar.
