La ministra de Salud, Judit Di Giglio, anunció la creación de un programa específico para acompañar psicológicamente a los rescatistas que intervienen en emergencias en zonas agrestes, una realidad que se multiplicó en Tierra del Fuego tras la pandemia. La iniciativa busca “cuidar a quienes cuidan”, brindándoles herramientas para afrontar el impacto emocional de los operativos y asistir a las víctimas desde el primer momento. Además, confirmó que antes de fin de año estará finalizada la obra del Centro Integral de Salud Mental de Río Grande, al tiempo que destacó el cambio de paradigma que impulsa la provincia para abordar la salud mental con una mirada comunitaria, preventiva e interdisciplinaria.
Río Grande. – El Ministerio de Salud de Tierra del Fuego avanza en un cambio profundo en la manera de abordar la salud mental. Ya no se trata únicamente de la atención en consultorios o de responder a las urgencias psiquiátricas, sino de desarrollar estrategias preventivas, comunitarias y de acompañamiento para distintos sectores de la sociedad.
En ese marco, la ministra de Salud, Judit Di Giglio, confirmó la creación de un programa destinado especialmente a los equipos de rescate que intervienen en emergencias en zonas agrestes, un fenómeno que creció de manera sostenida en los últimos años.
En diálogo con FM Espectáculos, la funcionaria explicó que “el programa surge como respuesta al fuerte incremento de los rescates que se realizan en la provincia y a la necesidad de brindar contención tanto a quienes protagonizan esas intervenciones como a las personas rescatadas”.
“Todos los ciudadanos debemos cuidar la salud mental. Uno de esos cuidados es realizar actividad física y hacerlo al aire libre. Pero lo que sucede cada vez más en nuestra provincia es que aumentaron muchísimo las caminatas y las actividades en los senderos, especialmente después de la pandemia, y eso generó un crecimiento muy importante de los rescates en zonas agrestes”, señaló.
La ministra recordó que “inicialmente este fenómeno se concentraba durante la temporada de verano, aunque actualmente las intervenciones se realizan durante todo el año, hoy los rescates ya no son solamente en verano. Se hacen durante todo el año y, sobre todo, en la zona sur de la provincia. Hay operativos que duran muchas horas e incluso varios días”, explicó.
Como ejemplo mencionó uno de los procedimientos más recientes al sostener que “hace pocas semanas tuvimos el caso de una vecina de Río Grande que debió ser descendida en camilla desde la montaña durante aproximadamente ocho horas, en plena noche, son situaciones extremadamente complejas”, recordó.
“Cuidar a quienes cuidan”
Di Giglio explicó que el objetivo central del nuevo programa es fortalecer emocionalmente a quienes integran las comisiones de auxilio y los equipos de rescate, que muchas veces quedan expuestos a escenas traumáticas y a jornadas de enorme desgaste físico y psicológico.
“La creación del programa busca, por un lado, cuidar a quienes cuidan y, por otro, brindarles herramientas para asistir a las víctimas cuando atraviesan un padecimiento agudo de salud mental, como ansiedad, miedo o angustia producto del accidente que motivó el rescate”, sostuvo.
Según indicó, el programa tendrá una “estructura permanente, vamos a tener personas trabajando semanalmente en la capacitación de los rescatistas, dándoles herramientas para el autocuidado y también para poder asistir a las víctimas desde el primer momento”, afirmó.
La ministra remarcó que “los rescatistas suelen convertirse en el primer contacto de personas que atraviesan momentos críticos, ellos son quienes llegan primero. Son quienes acompañan durante horas a una persona lesionada, con dolor, con frío, con miedo. Necesitan herramientas para abordar no solamente el padecimiento físico sino también el padecimiento emocional”, explicó.
Una especialista al frente del programa
La responsable del nuevo dispositivo será una profesional que combina experiencia clínica con participación activa en los operativos de rescate.
“La referente del programa es una psicóloga especializada en psicología de la emergencia. Tiene un posgrado específico en esta materia y además integra la comisión de auxilio como rescatista del Club Andino. Esa experiencia permite comprender perfectamente las necesidades del trabajo en terreno”, destacó.
La ministra señaló que la iniciativa nació dentro del “propio sistema sanitario, la inquietud surgió del equipo de emergencias del Ministerio de Salud. Primero pensamos en acompañar a nuestros propios trabajadores, desde los operadores telefónicos hasta quienes integran las ambulancias, después entendimos que era necesario ampliar el alcance hacia todos los rescatistas de la provincia”, explicó.
Incluso adelantó que el programa buscará incorporar nuevos “dispositivos de acompañamiento, también estamos pensando en brindar una primera contención a las familias de las víctimas durante los operativos de búsqueda, porque muchas veces esperan durante horas o incluso días noticias de sus seres queridos”, indicó.
El crecimiento de los rescates cambió el escenario
Durante la entrevista, Di Giglio reconoció que la realidad provincial cambió considerablemente al sostener que “hoy hay rescates prácticamente cada dos días. Participan ciudadanos de la provincia y también turistas. Muchos recorren senderos habilitados y otros ingresan a lugares que no lo están, por eso también debemos seguir trabajando en campañas de prevención y concientización”, manifestó.
La funcionaria recordó además que “incluso personas con amplia experiencia pueden sufrir accidentes, lamentablemente vimos hace poco el fallecimiento de un guía de montaña muy experimentado, la naturaleza muchas veces no perdona, por más preparado que uno esté”, lamentó.
También hizo referencia al impacto emocional que afrontan los propios equipos de rescate al manifestar que “imagínense lo que significa para la comisión de auxilio encontrar fallecido a un compañero durante un operativo, son situaciones muy duras y por eso es fundamental brindar acompañamiento permanente”, afirmó.
Un cambio de paradigma en salud mental
Di Giglio sostuvo que el Ministerio viene impulsando desde hace varios años una transformación integral en la manera de abordar la salud mental.
“Hoy entendemos que la salud mental no pasa solamente por un psiquiatra o un psicólogo en un consultorio. Hablamos de equipos interdisciplinarios integrados por trabajadores sociales, terapistas ocupacionales, enfermeros especializados y médicos”, explicó.
En ese sentido destacó el desarrollo de la Residencia Integral de Salud Mental (RISAM), donde se forman profesionales de distintas disciplinas y en este marco dijo que “tenemos enfermeros, psicólogos, médicos, trabajadores sociales y terapistas ocupacionales especializándose en salud mental. Ese es el camino que creemos necesario recorrer”, sostuvo.
Además, remarcó que el objetivo es “fortalecer el trabajo comunitario, ya no pensamos solamente en la consulta individual, trabajamos en prevención del suicidio, en talleres, en espacios de escucha para adolescentes, en actividades deportivas, en encuentros comunitarios y en distintas estrategias preventivas”, afirmó.
La crisis económica también impacta en la salud mental
Consultada sobre el contexto social, la ministra reconoció que las dificultades económicas inciden directamente sobre el bienestar emocional de la población.
“La vulnerabilidad social también genera padecimientos de salud mental. Muchas personas atraviesan ansiedad o angustia vinculadas a no tener trabajo, no llegar a fin de mes o no encontrar objetivos claros. Son situaciones que debemos abordar desde una mirada integral”, expresó.
Por ese motivo insistió en ampliar los “espacios comunitarios, estamos impulsando talleres, espacios de escucha en escuelas, actividades para adultos mayores, encuentros como Mate Mental y distintas estrategias que permitan llegar a muchas más personas, porque sabemos que siempre van a faltar profesionales para atender la creciente demanda”, indicó.
Río Grande tendrá su Centro Integral de Salud Mental
Otro de los anuncios importantes realizados por la ministra fue el avance de la infraestructura destinada exclusivamente a salud mental en Río Grande.
Reconoció que actualmente existe una “diferencia importante respecto de Ushuaia porque en Ushuaia contamos con una amplia red de dispositivos de salud mental, centros especializados, hospital de día, viviendas de medio camino y distintos espacios de atención. Río Grande todavía necesita fortalecer mucho esa estructura”, señaló.
Sin embargo, aseguró que “ese proceso ya está en marcha, estamos incorporando psicólogos en atención primaria, fortaleciendo equipos interdisciplinarios y avanzando con la RISAM para formar nuevos profesionales”, explicó.
En ese contexto confirmó una de las obras más esperadas al señalar la “obra del Centro Integral de Salud Mental de Río Grande está muy avanzada y esperamos poder concluirla antes de diciembre, allí también funcionará el primer dispositivo de medio camino que tendrá la ciudad”, anunció.
Las obras sanitarias continúan pese al contexto económico
Finalmente, Di Giglio se refirió al estado de las principales obras hospitalarias de la provincia y reconoció que los recortes nacionales modificaron los tiempos previstos.
Respecto del nuevo Hospital Regional de Ushuaia indicó que “la construcción continúa con recursos provinciales, es una de las pocas obras que continúa en la provincia con fondos propios. Va a otro ritmo del que esperábamos, pero lo importante es que nunca se detuvo y el Gobierno sigue buscando financiamiento para terminarla lo antes posible”, sostuvo.
También informó que la nueva maternidad del Hospital Regional Río Grande podría inaugurarse durante “este año, la entrega estaba prevista para agosto, probablemente se concrete en octubre, pero seguramente será antes de fin de año. La maternidad estará terminada este año”, confirmó.
De esta manera, el Ministerio de Salud avanza simultáneamente en nuevas políticas públicas de salud mental y en el fortalecimiento de la infraestructura sanitaria, con el objetivo de responder a una demanda creciente que, según reconoció la propia ministra, se profundizó después de la pandemia y también como consecuencia del complejo escenario social y económico que atraviesa la provincia.
