En el gimnasio de la Escuela 5 Finger de la capital fueguina se desarrolló con éxito el primer seminario de boxeo infantil sin contacto, una experiencia que permitió compartir una jornada en familia, observar el nivel alcanzado por los pequeños protagonistas y poner en valor el compromiso de profesores y familiares que acompañan este proceso formativo.
Ushuaia.- Ushuaia empieza a escribir una nueva página dentro del desarrollo del boxeo infantil fueguino. Este fin de semana, el gimnasio de la Escuela 5 Finger de la capital provincial fue escenario de una jornada muy especial, en la que el deporte de los puños encontró una manera diferente de transmitir sus valores, alejándose del contacto y poniendo el acento en el aprendizaje, la formación y el crecimiento de los más pequeños.
En ese espacio, donde funciona la primera escuela de boxeo infantil sin contacto de la ciudad de Ushuaia, se llevó adelante con resultados altamente positivos el primer seminario de esta modalidad, una propuesta que tuvo como principal objetivo compartir una jornada de boxeo en familia y, al mismo tiempo, comprobar el nivel que han adquirido las y los jóvenes que vienen transitando este proceso de aprendizaje.
La actividad contó con la presencia de Ramón Galfrascoli, presidente de la Asociación Fueguina de Boxeo, quien viajó hasta la capital provincial para acompañar y desarrollar este seminario, pudiendo observar de cerca el trabajo que se viene realizando y la evolución de los pequeños boxeadores.
Más allá de las técnicas propias de la disciplina, la jornada permitió poner en escena algo mucho más profundo: el crecimiento de un grupo de niñas y niños que está dando sus primeros pasos en el boxeo y que encuentra en esta modalidad un ámbito de aprendizaje, disciplina, compañerismo y formación deportiva.
El boxeo también se aprende en familia
Uno de los aspectos que mayor relevancia adquirió durante el encuentro fue precisamente el acompañamiento familiar. Para Galfrascoli, el respaldo de las familias constituye una pieza fundamental dentro de este proceso, ya que el desarrollo deportivo de las niñas y niños no se construye únicamente dentro del gimnasio.
Cada entrenamiento, cada aprendizaje y cada nuevo desafío requiere también del compromiso de quienes acompañan desde afuera. En ese sentido, la presencia y el apoyo de las familias durante la jornada fueron una señal clara del interés que despierta esta propuesta y del compromiso asumido para acompañar a los pequeños durante su formación.
El primer seminario permitió, de esta manera, compartir una verdadera jornada de boxeo en familia, donde los protagonistas pudieron mostrar aquello que han aprendido y, al mismo tiempo, disfrutar de una experiencia colectiva que fortalece los vínculos alrededor de la actividad.
En una disciplina que tradicionalmente suele asociarse al enfrentamiento y al contacto físico, el boxeo infantil sin contacto propone otra mirada: aprender los fundamentos, desarrollar las capacidades, incorporar disciplina y conocer el lenguaje técnico del deporte sin necesidad de llegar al combate.
Y allí aparece uno de los grandes valores de esta iniciativa que comienza a consolidarse en Ushuaia.
Profesores, compromiso y formación
El trabajo de los profesores también ocupa un lugar central en esta experiencia. La formación de una nueva generación de boxeadores no es una tarea inmediata ni sencilla: requiere tiempo, constancia, planificación y, fundamentalmente, educadores comprometidos con el crecimiento de cada niña y niño.
Galfrascoli destacó precisamente el grado de compromiso de los profesores, quienes tienen la responsabilidad cotidiana de acompañar a los chicos en cada etapa de su aprendizaje.
Ese compromiso se refleja en cada entrenamiento y en la evolución que pudo comprobarse durante el seminario. Los pequeños boxeadores tuvieron la posibilidad de demostrar los conocimientos adquiridos, exhibiendo parte del trabajo realizado previamente en el gimnasio.
El encuentro sirvió entonces como una instancia de evaluación, pero también como una oportunidad para reconocer el camino recorrido.
Porque detrás de cada movimiento, cada ejercicio y cada técnica existe un proceso de aprendizaje que se construye clase tras clase.
Una nueva generación empieza a tomar forma
El dato más significativo que deja esta primera experiencia es que una nueva generación de boxeadores se está formando en la capital provincial.
Son niñas y niños que recién comienzan a transitar un camino que puede ser extenso, con distintas etapas y desafíos por delante. Hoy están aprendiendo los fundamentos y descubriendo una disciplina que puede acompañarlos durante muchos años. Mañana, algunos de ellos podrán continuar avanzando hacia otros niveles de formación.
Pero el verdadero resultado de este proceso no necesariamente se mide en victorias o campeonatos inmediatos.
Se mide en la constancia, en la incorporación de valores, en el respeto por el compañero, en la disciplina y en la capacidad de aprender. Se mide también en la posibilidad de que los chicos encuentren un espacio deportivo donde crecer, compartir y desarrollar sus capacidades.
Por eso, el primer seminario de boxeo infantil sin contacto realizado en la Escuela 5 Finger representa mucho más que una jornada de actividad deportiva.
Es la primera comprobación pública de un trabajo que se viene construyendo desde el gimnasio y que comienza a mostrar sus primeros frutos.
El futuro dirá hasta dónde llegarán
Con la experiencia del primer seminario ya concretada y con un balance altamente positivo, queda por delante un camino que recién comienza.
Galfrascoli lo resume con una mirada puesta en el futuro: “Una nueva generación de boxeadores se está formando en la capital provincial; con el tiempo veremos los resultados”.
Es justamente allí donde adquiere mayor dimensión esta iniciativa.
Hoy no existen certezas sobre hasta dónde podrán llegar estos pequeños deportistas. No se sabe quiénes continuarán durante años, quiénes descubrirán en el boxeo su verdadera pasión o quiénes, con el paso del tiempo, podrán convertirse en representantes de Ushuaia y de Tierra del Fuego.
Lo que sí existe es un punto de partida.
Un gimnasio, profesores comprometidos, familias que acompañan, niñas y niños que comienzan a descubrir el mundo del boxeo desde una propuesta sin contacto, aprendiendo sus fundamentos y disfrutando del deporte.
El primer seminario dejó una imagen que trasciende la actividad de una jornada: la de una generación que empieza a formarse.
Y si algo enseña el deporte, es que los grandes resultados casi siempre necesitan tiempo. Primero aparece la semilla, después el trabajo cotidiano y finalmente, cuando llega el momento, los frutos.
En Ushuaia, esa semilla ya fue plantada.
Ahora será el tiempo, el compromiso y la continuidad del trabajo los que permitan comprobar hasta dónde puede llegar esta nueva generación de boxeadores que comienza a levantar sus primeros guantes en la capital fueguina.
