Cuando la precisión se convierte en pasión y apunta al futuro

Con un nuevo campeonato de cinco fechas, modalidades como FBI y tiro dinámico, el crecimiento de la escuela de aire comprimido y un ambicioso proyecto que mira hacia Tolhuin, la actividad busca consolidarse definitivamente en Río Grande. Roberto Giancarli, instructor de tiro y referente junto a Romina Dávila, abrió las puertas de un mundo donde cada disparo exige concentración, disciplina, técnica y, sobre todo, responsabilidad.

Río Grande.- Hay deportes que se descubren de a poco. No necesitan grandes escenarios ni multitudes para despertar una pasión. Basta una primera experiencia, un blanco, concentración y la decisión de intentarlo. En Río Grande, el tiro deportivo transita justamente ese camino: crece, incorpora nuevos protagonistas y busca ampliar sus horizontes.

Ahora, la actividad vuelve a ponerse en movimiento con un campeonato que tendrá cinco fechas y que propone una modalidad diferente a las competencias anteriores. La iniciativa, organizada por una armería de la ciudad de Río Grande, permitirá que cada tirador elija las disciplinas en las que desea participar y que pueda incorporarse al certamen sin necesidad de completar las cinco jornadas.

Roberto Giancarli, instructor de tiro y parte de la comisión directiva de la asociación, explicó que el sistema premiará las tres mejores actuaciones de cada participante, generando una competencia que combine continuidad, regularidad y posibilidad de incorporación durante el desarrollo del torneo.

La propuesta incluirá carabina .22 con mira abierta o telescópica, pistola .22, revólver y pistolas de grueso calibre, con modalidades FBI y tiro dinámico.

Pero detrás de este nuevo campeonato existe algo mucho más profundo: la intención de que el tiro deportivo deje de ser una actividad desconocida para muchos y se transforme en una alternativa deportiva, formativa y competitiva para niñas, niños, jóvenes y adultos.

 

Cinco fechas para encontrar al mejor tirador

 

El campeonato se extenderá hasta fin de año y tendrá cinco jornadas. Para definir a los campeones no será obligatorio participar en todas, ya que se tomarán las tres mejores performances de cada tirador.

Cada modalidad tendrá su clasificación independiente. Así, quien elija carabina .22 con mira abierta competirá exclusivamente en esa especialidad, mientras que otro podrá optar por mira telescópica, FBI o tiro dinámico.

La posibilidad de participar en más de una modalidad también estará contemplada mediante inscripciones independientes.

“Vos te anotás en la categoría que quieras. Por ejemplo, en carabina .22 con mira abierta, y con esa disciplina vas a participar las cinco fechas. Si querés participar en otra, es otra inscripción”, explicó Giancarli.

El sistema busca que nadie quede afuera por no poder participar desde el comienzo. Incluso quien conozca la actividad durante la primera fecha podrá incorporarse posteriormente y aspirar al podio si logra reunir las tres jornadas necesarias para puntuar.

Además, habrá un incentivo especial: quienes se inscriban para las cinco fechas accederán a sorteos, entre ellos el de una carabina y una pistola.

 

FBI: cuatro segundos para cinco disparos

 

Entre las propuestas que seguramente despertarán mayor interés aparece el FBI, una modalidad que exige precisión y velocidad.

Originada en Estados Unidos, la especialidad utiliza una silueta que se coloca de frente durante un período determinado. En esta primera fecha, la competencia será a 15 metros y con un solo blanco.

El tirador tendrá cuatro segundos para efectuar cinco disparos. Luego, la silueta volverá a colocarse de perfil y dejará de estar visible.

Los impactos determinarán la puntuación.

Existen diferentes variantes de la modalidad, con cambios en la cantidad de blancos, tiempos y distancias, pero la esencia se mantiene: reaccionar, concentrarse y acertar en un período muy reducido.

 

Dinámico: precisión contra el reloj

 

El tiro dinámico agregará otro ingrediente: el movimiento.

Dentro de esta disciplina existen diferentes variantes, entre ellas el tiro práctico, donde el participante recorre un circuito y debe impactar blancos y metales con diferentes valores de puntuación.

Algunos metales son fijos y otros se mueven, incluso mediante sistemas pendulares. Los blancos requieren determinados impactos y la puntuación final se relaciona con el tiempo empleado.

“Hay una ecuación que se saca entre el puntaje y el tiempo. El que realiza mayor puntaje en menor tiempo es el ganador”, explicó Giancarli.

En esta oportunidad no habrá un circuito de tiro práctico tradicional, pero sí una modalidad dinámica de pistola de grueso calibre que tendrá parte de ese espíritu.

 

El futuro también apunta a Tolhuin

 

El crecimiento no se limita al campeonato. La dirigencia y los instructores trabajan pensando en sumar nuevas especialidades.

Una de ellas es el tiro al plato con escopeta, disciplina que podría encontrar su lugar en el polígono que se construye en Tolhuin.

Las instalaciones ya están en proceso de desarrollo y la expectativa es que puedan inaugurarse durante el verano.

“Se está haciendo a fuerza de pulmón. Hoy cuesta todo y lleva su valor agregado hacer una instalación de estas características, con todas las medidas de seguridad”, sostuvo Giancarli.

El tiro al plato contempla diferentes variantes según la cantidad de platos, su altura y la trayectoria que describan. Para los amantes de la escopeta, la futura instalación abrirá una nueva posibilidad dentro de Tierra del Fuego.

 

El semillero que crece desde los más chicos

 

Mientras el campeonato reúne a tiradores experimentados, la verdadera apuesta a largo plazo comienza en la escuela de aire comprimido.

Todos los domingos, en Gorriti N° 192, barrio CGT, chicos y chicas practican con carabina y pistola de aire comprimido.

Giancarli y Romina Dávila trabajan para ampliar ese grupo y encontrar nuevos talentos.

La disciplina puede proyectarse hacia competencias nacionales e incluso olímpicas, y los resultados obtenidos recientemente demuestran que existe potencial.

Uno de los jóvenes consiguió hace algunos meses el primer puesto en Ushuaia, mientras que otro viajó recientemente a Buenos Aires y finalizó cuarto entre más de 50 participantes.

“Eso demuestra que la continuidad da sus frutos”, afirmó Giancarli.

La posibilidad de comenzar está abierta desde los ocho o nueve años, mientras que las categorías de los Juegos Evita varían de acuerdo con cada edición.

 

Donde el celular queda afuera y la concentración lo es todo

 

Quizás uno de los aspectos más interesantes del tiro deportivo sea precisamente aquello que no se ve desde afuera.

No se trata simplemente de apretar el gatillo. La disciplina exige técnica, método, paciencia, concentración, precisión y control.

Giancarli lo resumió de manera contundente: “Es técnica, método, disciplina. Es la práctica la que realmente llega a hacerte maestro”.

Una experiencia ocurrida durante una de las primeras actividades de la escuela lo demuestra. Un niño había comenzado a practicar porque le gustaba la disciplina y su pequeña hermana lo acompañaba. Ella decidió probar.

En su primera participación terminó segunda.

Para Giancarli, esas historias muestran que el tiro puede convertirse en una herramienta de concentración para chicos que muchas veces viven rodeados de estímulos.

La actividad obliga a detenerse, enfocarse y controlar cada movimiento.

También se han acercado adultos que nunca habían practicado. Algunos llegan por curiosidad, otros porque alguna vez tuvieron contacto con la disciplina y quieren retomarla.

El aire comprimido funciona así como una puerta de entrada hacia otras especialidades.

El regreso del .22

Dentro de las disciplinas propuestas, el calibre .22 vuelve a ocupar un lugar central.

La primera competencia contempla carabina .22 a 50 metros, en posición tendido, con mira abierta o telescópica.

Giancarli explicó que el .22 largo es utilizado en disciplinas deportivas y olímpicas y que, además, presenta una ventaja fundamental: sus costos permiten sostener un entrenamiento mucho más accesible.

Incluso existen réplicas de armas de mayor calibre fabricadas en .22 para entrenamiento. Conservan características y peso similares a las plataformas originales, pero permiten reducir significativamente el costo de la práctica.

Por eso, el .22 está recuperando protagonismo entre quienes buscan una disciplina deportiva y entre aquellos que alguna vez practicaron y ahora tienen la posibilidad de volver.

 

No hace falta ser experto para acercarse

 

La propuesta también apunta a quienes jamás tuvieron contacto con el tiro.

No es necesario ser legítimo usuario para acercarse a observar una competencia. Lo fundamental es realizar previamente el contacto correspondiente debido a que las prácticas se desarrollan en instalaciones policiales, mediante el convenio existente con la Escuela de Policía.

Quien quiera conocer la actividad puede comunicarse con Giancarli al 2964-406254 o acercarse a Gorriti N° 192, barrio CGT.

Allí podrá recibir información sobre las diferentes modalidades, los requisitos y los pasos necesarios para iniciarse formalmente.

El instructor remarcó además que actualmente no es indispensable tener un arma para comenzar el proceso destinado a convertirse en legítimo usuario.

 

Una actividad donde la seguridad es innegociable

 

Si existe un concepto que atraviesa toda la conversación con Giancarli es el de seguridad.

La actividad comienza allí.

Cada persona que se acerca recibe instrucción sobre los fundamentos básicos, independientemente de si utiliza aire comprimido, .22 o un arma de mayor calibre.

El respeto por el entorno es esencial. No alcanza con saber qué existe delante del blanco: también es necesario conocer qué hay detrás y qué podría suceder ante un desvío.

Giancarli explicó que una munición puede recorrer distancias de cientos o miles de metros dependiendo del calibre, por lo que disparar fuera de instalaciones adecuadas implica riesgos que no pueden ignorarse.

Por eso, la existencia de espacios habilitados representa una necesidad concreta para quienes poseen armas y desean practicar de manera responsable.

También se invita a quienes tienen documentación vencida a asesorarse para actualizar su situación y volver a desarrollar la actividad dentro del marco legal correspondiente.

 

Cinco fechas, muchas puertas abiertas

 

La primera fecha del campeonato será el 22 y 23 de agosto, con actividad el sábado de 14:00 a 17:00 horas.

Los interesados en competir o simplemente conocer la actividad deberán registrarse previamente.

Los costos dependerán de la cantidad de modalidades elegidas y de la cantidad de fechas abonadas. Habrá descuentos para quienes participen en dos o tres modalidades y también para quienes abonen las cinco fechas en conjunto.

Además de los premios destinados a los mejores clasificados, habrá reconocimientos deportivos para participantes y sorteos entre quienes formen parte del campeonato.

La organización espera también la llegada de Adrián Dávila prevista para hoy viernes 21 de agosto, con quien se terminarán de ultimar detalles antes del comienzo de la competencia.

 

Formar a quienes formarán

 

El crecimiento de la disciplina también requiere más instructores.

Recientemente finalizó una capacitación destinada a formar nuevos responsables, pero durante este año no habrá otro curso debido a la extensión que demanda una formación de estas características.

La expectativa está puesta en 2027, cuando podría retomarse la capacitación.

Uno de los objetivos es alcanzar la categoría ITA, considerada la máxima dentro de la formación de instructores y orientada a formar nuevos formadores.

La necesidad es concreta: cada vez que se habilita el polígono debe existir un instructor responsable.

Así, el crecimiento deportivo necesita estar acompañado por capacitación, conocimiento y responsabilidad.

 

El primer disparo puede ser el comienzo

 

El nuevo campeonato aparece entonces como mucho más que una competencia de cinco fechas.

Es una oportunidad para el tirador experimentado que busca medirse, para quien quiere regresar después de años, para el adulto que siente curiosidad y para la niña o el niño que puede descubrir una disciplina con proyección nacional y olímpica.

La actividad tiene por delante nuevos desafíos: consolidar el campeonato, ampliar la escuela de aire comprimido, recuperar al .22 como herramienta deportiva, desarrollar el tiro dinámico, proyectar el tiro al plato en Tolhuin y formar nuevos instructores.

Y mientras todo eso sucede, en cada jornada habrá alguien frente a un blanco, respirando, concentrándose y esperando el momento exacto.

Porque en el tiro deportivo no hay lugar para la improvisación.

Hay técnica, disciplina, paciencia y precisión.

Y, muchas veces, una primera oportunidad es suficiente para descubrir una pasión que puede durar toda la vida.