El diputado de La Libertad Avanza aseguró que mantuvo una reunión con un representante de Mirgor para conocer la versión de la empresa sobre el conflicto que derivó en la no admisión de 300 trabajadores. Según le transmitieron, la firma no prevé una reducción de personal de acá a fin de año y manifestó su intención de sostener los puestos de trabajo, aunque expresó un fuerte cuestionamiento a las medidas gremiales y particularmente a la actuación de los delegados. Rodríguez remarcó que busca “escuchar las dos campanas” y sostuvo que las medidas de fuerza podrían terminar perjudicando a los propios trabajadores.
Río Grande.- El diputado de La Libertad Avanza Miguel Rodríguez reveló que mantuvo un encuentro con representantes de Mirgor para interiorizarse sobre la situación que atraviesan los 300 trabajadores que quedaron involucrados en el conflicto laboral y que actualmente se encuentran alcanzados por la conciliación obligatoria.
La reunión, según explicó el legislador en diálogo con FM Aire Libre, surgió luego de que tomara conocimiento de la situación a partir de la versión difundida por el sector gremial. Frente a ello, Rodríguez decidió solicitar un encuentro con la empresa para conocer de primera mano cuál era su postura y qué había motivado la decisión que afectó a los trabajadores y en este marco dijo que “nosotros conocimos la versión por parte del gremio en Río Grande, entonces, yo solicité una reunión con la firma y me dieron lugar en Buenos Aires, que me acerqué a interiorizarme para escuchar la otra versión”, explicó.
El diputado señaló que “mi intención fue conocer la posición de la compañía porque la versión de los gremios ya había tenido una amplia difusión pública en todos los medios, entonces, fui a escuchar la versión de la empresa para ver qué había sucedido”, sostuvo.
La explicación de Mirgor sobre la conciliación obligatoria
Uno de los principales puntos abordados durante la reunión fue la situación generada a partir de la conciliación obligatoria, para lo cual, Rodríguez explicó que “el representante de Mirgor con quien mantuvo el encuentro le manifestó que la empresa entendía que esa instancia no estaba siendo respetada en los términos que correspondían”.
El legislador recordó que “la conciliación obligatoria es una herramienta que dicta, o una medida que dicta el Ministerio de Trabajo cuando hay algún conflicto entre la empresa y el gremio, para que durante ese período de 15 días ni la empresa despide a gente o tome alguna medida contra los trabajadores, ni que los gremios también tomen alguna medida de fuerza con respecto al conflicto”, explicó.
Rodríguez remarcó además que la “medida implica retrotraer la situación al momento previo al conflicto para posibilitar una negociación entre las partes, para que se sienten y comiencen a negociar”, indicó.
“Normaliza la situación, retrotrae todo antes del conflicto, y además obliga a las partes a mantener una situación de paz, de paz, sin conflicto durante todo el período que dure la conciliación”, sostuvo Rodríguez.
El cuestionamiento de la empresa a las medidas gremiales
De acuerdo con lo relatado por el diputado, uno de los principales planteos que recibió de parte de Mirgor estuvo relacionado con la continuidad de determinadas medidas gremiales dentro de las plantas y según la versión que le transmitió el representante de la compañía, durante el período de conciliación se “habrían realizado asambleas y otras acciones que, desde la mirada empresarial, afectaron el normal desarrollo de la producción”, explicó.
Rodríguez señaló que, de acuerdo con la empresa, estas acciones “no implicaban solamente una discusión entre la compañía y las organizaciones gremiales, sino que tenían consecuencias concretas sobre el funcionamiento de las plantas”.
En ese sentido, describió la dinámica que, según le explicaron, se habría producido con la intervención de las distintas representaciones gremiales existentes en la planta y al respecto sostuvo que “la planta tiene representación gremial, tiene tres representaciones gremiales. Por ahí decían, un gremio a las 8 de la mañana hace una asamblea, el otro gremio viene y saca uno o dos personas de una línea a las 9 y media, después viene el otro gremio”, relató.
Para la empresa, esa sucesión de medidas habría generado una “pérdida significativa de horas productivas, se pierde mucho tiempo y, obviamente, también pierden credibilidad a veces con los clientes, porque no cumplen tiempo y forma con los pedidos que tienen que entregar”, manifestó el diputado.
Producción, clientes y puestos de trabajo
Otro de los puntos que Rodríguez llevó de la conversación con la empresa fue el impacto que, según Mirgor, las medidas gremiales tuvieron sobre la producción, para lo cual, manifestó que “también planteaban que se había por ahí perdido la posibilidad de producir para dos nuevos clientes, que no se garantizaba la producción en tiempo y forma”, indicó.
El diputado consideró que este escenario puede “terminar generando un efecto negativo que trascienda a la propia empresa y alcance directamente a quienes trabajan en ella, dado que
afecta de forma negativa a los mismos trabajadores, no solamente a la empresa, es como pegarse un tiro en el pie”, afirmó.
Y agregó que “yo creo que estas medidas, en lugar de beneficiar a los trabajadores, hoy están afectando”.
Según lo que le manifestó el representante de Mirgor, la empresa habría perdido “casi un mes de producción dentro de las plantas” como consecuencia de medidas gremiales consecutivas.
Para Rodríguez, la discusión adquiere especial relevancia porque una “caída en la producción y en la capacidad de cumplir con los compromisos asumidos con los clientes puede terminar afectando la continuidad de los puestos laborales”.
¿Los 300 trabajadores serán reincorporados?
Uno de los puntos centrales de la conversación fue precisamente el futuro de los 300 trabajadores que quedaron involucrados en el conflicto.
Rodríguez fue contundente al señalar que, según lo que le transmitió la empresa, es que “vamos a reincorporar a los trabajadores, o sea, está la voluntad de que la gente siga trabajando”, señaló.
El diputado también indicó que la empresa le manifestó que “de acá a fin de año no hay ningún tipo de reducción de personal que no estaba previsto”, contó.
Rodríguez aclaró posteriormente que, “técnicamente, los 300 trabajadores ya se encuentran reincorporados al marco de la conciliación obligatoria, por lo que el interrogante central pasa por lo que ocurrirá una vez finalizado ese período”.
Ante esa consulta, sostuvo que lo que le manifestaron desde la empresa es que “no se avizora una posibilidad de desafectar a estos trabajadores”.
Sin embargo, dejó expresamente planteada una incógnita con el futuro de los delegados gremiales al manifestar que “lo que hay que ver es qué pasa con los delegados”, señaló.
La situación de los delegados gremiales
Rodríguez aclaró que el representante de Mirgor con quien se reunió no le precisó qué decisión podría adoptar la empresa respecto de los delegados y al respecto dijo que “sí, lo que me resaltó es el descontento con los delegados gremiales, justamente”, explicó.
El diputado evitó atribuir personalmente responsabilidades y fue cuidadoso al señalar que “se trata de la posición transmitida por la empresa, es lo que dice la empresa”, remarcó.
Según la versión empresarial que recibió Rodríguez, uno de los cuestionamientos centrales apunta al rol que estarían desempeñando los delegados dentro de las plantas y al impacto que las medidas gremiales tendrían sobre la producción.
La empresa, de acuerdo con lo relatado por el legislador, sostiene además que algunos delegados no estarían cumpliendo una función específica dentro de las plantas.
“La empresa también manifiesta que por ahí los delegados gremiales no tienen una función específica, no están cumpliendo dentro, y eso es lo que la empresa también pide, que presten un servicio por los cuales están percibiendo un sueldo, un salario”, explicó.
Rodríguez insistió, de todos modos, en que “desconoce cuál será la determinación que Mirgor adoptará respecto de los representantes sindicales una vez concluida la conciliación obligatoria”.
El origen de la disputa: el premio
La situación que desencadenó el conflicto también fue abordada durante la entrevista y según explicó Rodríguez, la discusión entre la empresa y los trabajadores estaba vinculada con un “premio vacacional o un premio por producción que se encontraba en proceso de negociación”, señaló.
Durante la entrevista también se mencionó que se trataría de un monto de alrededor de tres millones y pico, que se abonaría en dos veces, que, frente a este punto, Rodríguez aclaró “ nadie está en contra de eso, es un hecho que adquirieron los trabajadores, y está bien que así lo puedan percibir”, afirmó, pero el legislador insistió en que, desde su perspectiva, el riesgo de que un” conflicto laboral derive en una afectación de puestos de trabajo constituye un problema para todos los involucrados, si despiden a 300 trabajadores, es una medida contraproducente”, sostuvo.
“Nadie está en contra de nadie”
“Nadie está en contra de nadie”, expresó y en ese sentido, reconoció que “los trabajadores y sus organizaciones tienen derecho a reclamar y manifestarse cuando consideran que existe un reclamo justo”, afirmó.
“Lo que decían es que ya como que pasan los límites y eso está perjudicando hoy a la empresa y a los trabajadores”, señaló, según la información que recibió de la empresa.
El diputado sostuvo que precisamente por esa razón decidió reunirse con representantes de Mirgor, pero también remarcó que “mi intención es mantener el diálogo con los trabajadores y escuchar la versión sindical, estoy abierto al diálogo”, aseguró.
Rodríguez: “Yo lo que hago es escuchar las dos campanas”
Ante los cuestionamientos surgidos desde trabajadores que señalaron que las medidas se habían iniciado una vez concluida la conciliación obligatoria, Rodríguez sostuvo que “mi objetivo no es cerrar la discusión sobre la base de una sola versión, yo lo que hago es escuchar las dos campanas”.
“Que quede claro que uno no está en contra de nadie, sino que yo lo que hago es escuchar las dos campanas y que la gente conozca, que los ciudadanos conozcan, que los trabajadores conozcan cuál realmente es el fondo de esta discusión”, sostuvo.
Incorporaciones y una señal sobre el futuro de la planta
Otro de los datos que Rodríguez destacó de la conversación con la empresa fue que, mientras se desarrolla este conflicto, Mirgor habría continuado incorporando trabajadores.
“En esa misma semana incorporaron 40 nuevos trabajadores y se conoció hace dos o tres días que incorporaron a 50 que tenían la condición de PPD”, indicó.
Para el diputado, ese movimiento constituye un dato relevante a la hora de analizar el futuro de la planta y la situación de los 300 trabajadores alcanzados por el conflicto.
La experiencia personal de Rodríguez en una fábrica
El diputado también incorporó una referencia a su propia experiencia laboral para explicar por qué considera que conoce parte de la dinámica que se vive dentro de las fábricas.
“A ver, yo personalmente también he trabajado en fábrica, trabajé casi un año en fábrica, conozco cómo se maneja adentro”, relató, y agregó que “en diciembre me quedé sin trabajo también”, señaló.
En ese contexto, expresó una mirada crítica respecto de su propia experiencia con la representación sindical al señalar que “a mí, el gremio nunca me representó, nunca me sentí representado por los gremios”, afirmó.
Y agregó que “conozco el funcionamiento dentro de los gremios”.
“También hablo con muchos trabajadores de la fábrica, y también muestran por ahí un descontento con la representación gremial que, aparentemente, perjudica a los propios trabajadores”, sostuvo.
Al mismo tiempo, Rodríguez insistió en que su participación tuvo como objetivo aportar una mirada más amplia a un conflicto que, hasta ahora, había quedado expuesto principalmente desde una de las partes.
“Hay que hablar con todos, obviamente con los trabajadores, con el sindicato, y también corresponde ver cuál es la otra parte también, a ver qué es lo que dice”, concluyó.
