Man advirtió que el nuevo proceso de aires acondicionados reducirá tareas y empleo

La secretaria de Industria y Promoción Económica de Tierra del Fuego cuestionó el nuevo proceso productivo que comenzará a regir el 15 de diciembre y alertó que permitirá ingresar subconjuntos armados en posición final, reduciendo tareas de fabricación y, consecuentemente, puestos de trabajo. Aunque reconoció que las empresas necesitan bajar costos para enfrentar la apertura de importaciones y la caída del consumo, planteó la necesidad de repensar el modelo industrial, diversificar hacia productos de mayor valor agregado y flexibilizar las normas que hoy limitan a las fábricas. Además, adelantó que la Provincia reclamará al Gobierno nacional información concreta sobre los fondos del FAMP, que consideró estratégicos para diversificar la matriz productiva.

Río Grande.-  La secretaria de Industria y Promoción Económica de Tierra del Fuego, Alejandra Man, advirtió que el nuevo proceso productivo aprobado para la fabricación de aires acondicionados tendrá un impacto directo sobre las tareas que actualmente se realizan en las plantas industriales y, en consecuencia, sobre los niveles de empleo.

La funcionaria provincial sostuvo que “la modificación busca mejorar la competitividad de las empresas frente a un escenario marcado por la apertura de importaciones y la caída del consumo, pero cuestionó que la reducción de operaciones recaiga sobre actividades que requieren una importante cantidad de mano de obra”.

En diálogo con el programa “Buscando el Equilibrio”, por Radio Provincia, Man explicó que “la Provincia ya había expresado su posición respecto de la resolución 351” y recordó que “el ministro Francisco Devita también se había manifestado públicamente sobre el tema”.

“Nosotros consideramos que el nuevo proceso productivo que se aprobó de la resolución 351 es muy complejo en el sentido de que va a adecuar algunas operaciones que actualmente se hacen en la provincia”, señaló.

Según explicó, esa adecuación” no es solamente una modificación técnica dentro de las líneas de producción, sino que tendrá consecuencias concretas sobre el empleo, entendemos de que va a haber una reducción de tareas y, consecuentemente, también una reducción de puestos de trabajo”, afirmó.

La principal preocupación de la Secretaría de Industria, sostuvo, está precisamente vinculada con “ese impacto laboral”.

Man recordó que “el nuevo esquema entrará en vigencia el 15 de diciembre y habilitará la fabricación de aires acondicionados mediante un proceso productivo considerablemente más reducido que el actual”.

Entre las modificaciones, mencionó la posibilidad de incorporar “subconjuntos armados en posición final”, lo que disminuye la cantidad de operaciones que deben realizarse localmente.

También se reducirán tareas vinculadas con la “fabricación de placas, el plegado y curvado de caños y la soldadura, son todas tareas que actualmente se hacen y que, dentro de lo que es la línea productiva de aire acondicionado, requieren mucha mano de obra intensiva”, explicó.

 

Competitividad versus empleo

 

Man reconoció que “la discusión no puede desconocer las dificultades que atraviesan actualmente las empresas radicadas en Tierra del Fuego”.

La modificación del proceso productivo, recordó, fue “planteada en un contexto en el que las compañías necesitan reducir costos para poder competir frente a la apertura de importaciones y a un mercado interno deprimido”.

La funcionaria explicó que “la cuestión fue analizada en la Comisión para el Área Aduanera Especial, donde se discutió inicialmente un borrador presentado por las distintas cámaras industriales y la UIF ante el Ministerio de Economía de la Nación y la Secretaría de Coordinación Productiva”.

El objetivo planteado por el sector empresario fue avanzar en una modificación de los procesos para recuperar competitividad en un escenario particularmente complejo.

“Buscan la competitividad, en principio, que necesitan las empresas hoy para competir frente a un escenario bastante complejo, con apertura de importaciones, con una baja de consumo que hace que el producto en sí hoy no sea competitivo”, explicó Man.

Sin embargo, la secretaria provincial marcó que “existe una tensión evidente entre la necesidad de reducir costos y las consecuencias que esa reducción puede generar sobre el empleo industrial”.

“Si bien las empresas necesitan hoy ser competitivas, este proceso incide directamente en la mano de obra”, sostuvo.

Para Man, el problema no es exclusivo de la fabricación de aires acondicionados y recordó que “durante el año pasado ya se había producido una modificación similar en el proceso productivo de celulares, también con el objetivo de reducir operaciones y mejorar los márgenes de competitividad”.

“Algo que pasó el año pasado también, que hubo una actualización en el proceso productivo para la, buscando la reducción de tareas, buscando el margen de competitividad”, señaló.

El mecanismo, explicó, consiste en “disminuir la cantidad de operaciones realizadas localmente y permitir el ingreso de partes que llegan mayormente ensambladas, de ese modo, se reduce la fabricación o el ensamble en las plantas fueguinas”.

En el caso de los aires acondicionados, consideró que “el impacto será aún más significativo porque el nuevo esquema contempla un grado de integración muchísimo menor que el de celulares”.

 

Acompañamiento a los gremios

 

Frente a este escenario, la Provincia mantiene contacto con las organizaciones sindicales y particularmente con la UOM, que anticipó la posibilidad de realizar una presentación formal ante el Gobierno nacional para intentar frenar o revisar la modificación.

“Estuvimos en contacto directo”, confirmó Man, y explicó que la Provincia también está colaborando en la posible presentación que realizará el gremio ante el Ministerio de Economía y la Secretaría de Coordinación Productiva.

El objetivo será plantear formalmente las “objeciones al nuevo proceso productivo y buscar algún mecanismo que permita evitar sus consecuencias más negativas sobre el empleo”.

“Entendemos la preocupación de la UOM y, por supuesto, los acompañamos porque, sin lugar a duda, esta modificación va a impactar de lleno en el empleo hoy de fabricación de aire acondicionado”, afirmó.

 

Una comisión donde la Provincia está en minoría

 

La funcionaria también explicó cuál es actualmente el papel de la Comisión para el Área Aduanera Especial, ámbito en el que se discuten tanto cuestiones administrativas como políticas relacionadas con el funcionamiento industrial de Tierra del Fuego.

La comisión está integrada por representantes de la Provincia, a través de la Secretaría de Industria; el Ministerio de Economía de la Nación, mediante la Subsecretaría de Coordinación Productiva; el Ministerio de Hacienda nacional; la Aduana de Río Grande y la Aduana a nivel nacional. También participan los sindicatos, entre ellos la UOM, y la UIF como representación del sector empresario.

Man explicó que, en términos habituales, el “organismo verifica, controla y aprueba los trámites que necesitan las empresas para acreditar el origen de sus productos y acceder a los beneficios fiscales correspondientes”.

Pero también constituye, remarcó, “un espacio de discusión, intercambio, donde se discuten también las políticas relacionadas a la cuestión industrial”.

El problema, según describió, es la “correlación de fuerzas dentro de ese ámbito, la verdad es que hoy tenemos minoría”, reconoció.

En las instancias de votación, sostuvo, la Provincia suele coincidir con la “UOM y, en algunas oportunidades, con las cámaras industriales, frente a las posiciones del Gobierno nacional”, explicó.

 

Repensar el modelo industrial fueguino

 

Ante la pérdida de miles de puestos de trabajo que viene registrando el entramado industrial, Man consideró que la discusión ya no puede limitarse a defender cada proceso productivo individualmente, sino que debe abrirse un debate más profundo sobre el futuro de la industria fueguina.

“Me parece que es un momento que hay que replantearse el rumbo que está tomando la industria efectivamente”, afirmó.

La funcionaria describió un escenario de fuerte presión competitiva: por un lado, un mercado interno “totalmente deprimido” y con bajo nivel de consumo; por otro, el ingreso de productos provenientes de China a precios que dificultan seriamente la competencia de la producción local.

“Hoy, en un contexto realmente muy competitivo, frente a un mercado que está totalmente deprimido, que no hay consumo. Y, por otro lado, frente a un jugador muy importante, que es China, con ingreso de productos muy económicos, que son muy difíciles de competir”, planteó.

Ese escenario, sostuvo, obliga a preguntarse hacia “dónde debe dirigirse el régimen industrial fueguino y qué tipo de productos debería producir la provincia en los próximos años”.

Sin embargo, Man evitó plantear un escenario exclusivamente negativo, por el contrario, aseguró que “Tierra del Fuego cuenta con capacidades que pueden convertirse en una ventaja si se logra modificar el rumbo”.

“Yo creo que tenemos oportunidad, yo creo que tenemos la capacidad instalada, que siempre lo manifestamos, el conocimiento, mano de obra calificada, certificaciones internacionales”, destacó.

 

En ese sentido, propuso avanzar hacia una “industria orientada a productos de mayor valor agregado y a cadenas productivas diferentes de las vinculadas exclusivamente al consumo masivo”.

“Hoy tenemos todo como para repensarnos y quizás buscar fabricar productos de alto valor para otras cadenas”, sostuvo.

Entre los sectores que mencionó aparecen la “industria automotriz, la agroindustria y distintas actividades relacionadas con la electrónica”.

La diversificación, aclaró, “no es una transformación que pueda concretarse de manera inmediata, depende, entre otras cuestiones, de que las empresas puedan identificar y desarrollar nuevos negocios”.

“Eso también depende muchísimo de la posibilidad que tienen las empresas de encontrar estos negocios. Y son procesos que muchas veces toman su tiempo, tampoco es inmediato”, advirtió.

 

La experiencia de los respiradores

 

Como ejemplo de la capacidad de adaptación de la industria fueguina, Man recordó lo ocurrido durante la pandemia, cuando empresas radicadas en la provincia pudieron reconvertir sus líneas para fabricar respiradores.

La experiencia, sostuvo, demuestra que la “industria local tiene capacidad para responder rápidamente cuando aparecen nuevas oportunidades productivas, tenemos la flexibilidad”, afirmó.

Y destacó que las fábricas cuentan con “infraestructura, inversiones, certificaciones y conocimientos que permiten encarar procesos productivos diferentes a los tradicionales”.

“Yo creo que es una industria hoy flexible porque tiene, de vuelta, mucha normativa, ISO 9001, ISO 14000, está certificada y tiene las condiciones y la infraestructura y el nivel de inversión que requieren para poder fabricar cualquier cosa”, señaló.

Man recordó que, durante la pandemia, en menos de tres meses, se “logró poner a punto una línea productiva para fabricar un producto que nunca antes se había producido en la provincia”, recordó.

Para la funcionaria, aquella experiencia constituye una “demostración concreta de las capacidades existentes en Tierra del Fuego, da cuenta de que realmente estamos a la altura de las circunstancias y de que tenemos la capacidad para poder fabricar cualquier cosa”, sostuvo.

Pero volvió a señalar que el “desafío central pasa por encontrar oportunidades de negocios y, al mismo tiempo, superar las restricciones que actualmente tiene el régimen industrial”.

 

Flexibilizar las reglas para buscar nuevos mercados

 

Man puso el foco en uno de los obstáculos que, a su criterio, dificulta la diversificación como lo es que las empresas no pueden modificar libremente lo que producen porque están sujetas a las condiciones del subrégimen de promoción industrial.

“Las empresas no pueden fabricar lo que quieran”, remarcó.

Según explicó, las compañías se encuentran sujetas a “proyectos previamente aprobados y a procesos productivos determinados, por lo que cualquier cambio requiere atravesar procedimientos administrativos específicos”.

 

“Hoy estábamos atados, encorsetados en el subrégimen de promoción industrial”, describió.

Frente a esa situación, la Provincia trabaja junto con el Gobierno nacional en una propuesta para flexibilizar la “Resolución 479/95, que establece el procedimiento administrativo para presentar sustituciones de proyectos”.

El objetivo, detalló, es “generar un marco que permita a las empresas reaccionar con mayor rapidez ante los cambios del mercado, estamos buscando un marco normativo más flexible, que le permita a las empresas adecuarse quizás a nuevos mercados, a lotes más acotados”, explicó.

También se busca contemplar las “nuevas dinámicas comerciales y de consumo, que requieren mayor capacidad de adaptación y producción en escalas diferentes”.

La intención, agregó, es avanzar también en la revisión de otras normas para “agilizar, desburocratizar” los procedimientos.

No obstante, Man reconoció que “la tarea se desarrolla en un contexto particularmente difícil, atravesado por la apertura de importaciones, realmente estamos trabajando fuerte en esto, pero es difícil, es una situación muy compleja”, afirmó.

Además, advirtió que “la apertura comercial está modificando las estrategias de algunas compañías, muchas empresas también se dedican a la importación directamente y no están apostando, digamos, a la fabricación local”, señaló.

 

El reclamo por los fondos del FAMP

 

Sobre el final de la entrevista, Man fue consultada por los fondos del FAMP, cuyo destino viene siendo objeto de cuestionamientos y pedidos de información.

La funcionaria confirmó que hubo cambios en las personas responsables de administrar actualmente el fondo y adelantó que “la Provincia mantendrá una reunión con el Gobierno nacional para formular consultas concretas respecto al tema de los fondos del FAMP”, informó.

Man recordó que “las empresas ya no tienen actualmente la obligación de realizar el aporte, pero sostuvo que existe un fondo importante acumulado y que, de acuerdo con la normativa, debería orientarse a proyectos productivos”.

“Entendemos de que hay un fondo importante de dinero, que también entendemos que la normativa misma apunta a que debe utilizarse para proyectos de carácter productivo, de diversificar la matriz productiva”, explicó.

El problema, señaló, es la “falta de información oficial que permita conocer con precisión cuánto dinero existe y, fundamentalmente, cómo se está utilizando, sinceramente, nosotros no tenemos información real, información concreta”, reconoció.

Incluso sostuvo que muchas veces la Provincia toma conocimiento de las decisiones relacionadas con esos recursos a través de los medios de comunicación.

“No es que el gobierno nacional, porque el gobierno nacional es quien maneja el FAMP, nos avisa, nos cuenta o nos mantiene informados sobre el uso de estos fondos”, cuestionó.

Por ese motivo, la Secretaría de Industria prepara una “presentación formal para exigir información, estamos haciendo una presentación formal para exigir información y conocer también la utilización de este dinero”, afirmó.

Para Man, esos recursos adquieren una importancia todavía mayor frente al complejo momento que atraviesa la industria fueguina, porque podrían convertirse en una herramienta para financiar procesos de transformación productiva y diversificación.

 

“Nosotros entendemos que es importante en este momento de crisis que estamos viviendo a nivel industrial”, concluyó.

Así, la mirada de la Provincia combina dos preocupaciones inmediatas y un desafío de fondo: evitar que la reducción de los procesos productivos se traduzca automáticamente en más pérdida de empleo, y al mismo tiempo construir las condiciones para que Tierra del Fuego pueda aprovechar su capacidad instalada para producir bienes de mayor valor, ingresar a nuevas cadenas y sostener una industria menos dependiente del consumo masivo. Para eso, Man plantea que será necesario modificar las reglas, encontrar nuevos mercados y conocer con precisión qué sucede con los recursos del FAMP destinados, precisamente, a diversificar la matriz productiva.