Las tres víctimas faltaron a declarar y dos de ellas fueron detenidas tras atacar un móvil policial

Las tres víctimas de los abusos ocurridos en el pabellón B de la Unidad de Detención de Río Grande no se presentaron a la audiencia testimonial fijada para el viernes pasado, y dos de ellas volvieron a quedar detenidas en la noche del martes, acusadas de arrojar piedras y tarimas contra un móvil policial.

Río Grande. – Se trata de Alexis Maximiliano Burgoa Zapata de 22 años y Jonatan Burgoa de 41 y Pedro Jesús Flores de 19, quienes el pasado 9 de mayo sufrieron una golpiza por parte de diez internos en el pabellón B de la unidad carcelaria. La causa, que tramita en el Juzgado de Instrucción Nº 3 del Distrito Judicial Norte, tiene además a quince agentes penitenciarios investigados por omisión de sus funciones.

El viernes pasado se esperaba el relato testimonial de los tres, que desde el inicio no quisieron denunciar lo ocurrido y cuyas declaraciones ya habían sido postergadas en distintas audiencias por diversas circunstancias. Al no presentarse, la investigación sigue sin poder avanzar en este punto.

Los tres se encuentran actualmente en libertad: fueron excarcelados en la causa por la que estaban detenidos y, según se indicó, volvieron a ser aprehendidos en numerosos incidentes, siendo excarcelados de manera reiterada.

En la noche de este martes, en calle Sarmiento al 2000, Jonatan Burgoa y su hijo Alexis Maximiliano Burgoa fueron detenidos nuevamente. 

Según se informó, se encontraban exaltados y arrojaban piedras y tarimas contra un móvil policial que cumplía una consigna judicial en el lugar. Se solicitaron refuerzos y ambos quedaron a disposición de la fiscalía de turno.

Ahora la Justicia deberá evaluar qué hacer con ellos y si corresponde trasladarlos con la fuerza pública para que presten la declaración testimonial pendiente.