El dirigente Carlos Córdoba aclaró que “no va a ser una guerra” pero, luego de un largo período de silencio adelantó un cambio en la relación con el Ejecutivo, y comenzó por cuestionar el manejo de la obra social y la caja de previsión. Reclaman la actualización del monto que se paga por derivaciones, que no se modifica desde 2015, y pedirán informes sobre lo que ingresa y egresa de la caja, dijo. También en paritarias plantearán un aumento acorde a la inflación. Córdoba atribuyó este nuevo perfil a la resolución de muchas causas judiciales que tuvieron condicionados al sindicato.
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