El presidente de la Cámara de la Construcción expuso una serie de factores directamente relacionados con la inestabilidad económica y la corrida cambiaria posterior a las PASO, que obligan a reducir el ritmo de obras. No hay precios y, cuando los hay, están dolarizados, mientras que las redeterminaciones se dilatan. En el caso de las obras financiadas por el Fondo Fiduciario Federal, no puede suplir la provincia la diferencia. Hubo diálogos con el gobernador electo, que aspira a conseguir financiamiento para un plan de viviendas, pero todo sigue atado a la posibilidad de estabilizar la economía. “Estamos llegando al final del período de este año con muy poca obra. En Río Grande hay 120 viviendas en construcción, en Tolhuin han
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