Inspirado en la tecnología utilizada para abastecer a las bases antárticas, este sistema permite producir hortalizas frescas en espacios reducidos y climas hostiles. El proyecto busca democratizar la soberanía alimentaria mediante un diseño eficiente que optimice el uso de agua y nutrientes. Una solución sustentable que traslada la ingeniería de vanguardia al hogar para fomentar el consumo de alimentos saludables. Río Grande.- Producir verduras frescas en casa, sin tierra, sin grandes superficies y sin depender del clima, parece una escena sacada del futuro. Sin embargo, ese futuro empieza a tomar forma a partir de una tecnología que nació en uno de los lugares más extremos del planeta. Investigadores del INTA y de la Universidad Nacional de La Matanza trabajan en
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