Gliubich cargó contra la ley que habilita la caza de guanacos: “No tengo dudas de que la gobernadora la va a vetar”

El presidente de la Sociedad Rural, Fernando Gliubich, consideró un acto “apresurado” rayano con la irresponsabilidad, la decisión de la Legislatura de habilitar por un año la caza y comercialización del guanaco, centrando los fundamentos en los accidentes en la ruta. Planteó la necesidad de un abordaje serio, que vienen reclamando hace años, y recordó el nivel científico con el que cuenta la provincia para asesorar en un plan de manejo. Avizoró un veto inmediato de la gobernadora y espera la convocatoria a trabajar con seriedad en un nuevo proyecto.

Río Grande.- El presidente de la Sociedad Rural, Fernando Gliubich, sentó postura frente a la ley que aprobó en noviembre la Legislatura provincial y habilita por un año la caza y comercialización del guanaco. Fue votada por unanimidad y el proyecto suspende el artículo 1° de la Ley provincial N° 101, vigente desde 1993, que prohibía la caza de este camélido y otros animales en peligro de extinción, como el zorro colorado, cetáceos y aves silvestres.

La norma pretende emular la metodología que tomó Santa Cruz para combatir el impacto de esta especia, habilitando en su momento la caza y comercialización de su carne. El análisis se centró fundamentalmente en la tasa de accidentes en las rutas de la isla, ocasionados por el cruce de guanacos, con la pretensión de que salir a cazarlos va a disminuir el problema.

Por Radio Universidad 93.5, Gliubich señaló que “en primer lugar, no fuimos consultados en ningún momento, y habíamos mantenido reuniones en forma particular con la autoridad de aplicación, a cargo de Mauro Pérez Toscani, también con Kevin Colli y con gente de la universidad. Más de una vez recalcamos la necesidad de que participen las áreas técnicas en el diseño de un plan de aprovechamiento del guanaco. Hay una serie de datos y de actores que todavía faltan para formular una ley de estas características”, sostuvo.

“No quiero llamarlo un acto de irresponsabilidad, pero sí apresurado. Además estos procesos requieren de una maduración. Si vamos a decir que hay para combatir el guanaco, hay que salir a matarlos indiscriminadamente porque se percibe que hay una superpoblación, me parece que vamos mal. Hay especialistas para determinar el mejor plan de manejo y el impacto que está sufriendo el guanaco. No podemos promover una ley por la cual va a salir la ciudadanía armada a cazarlos y acá hay un tema importante de seguridad”, advirtió.

“No dudo de la mejor intención de los legisladores que votaron, pero hay que prever estas cosas. No tengo ninguna duda de que la gobernadora va a vetar este proyecto”, confió, y consideró que el veto “es importante para poner nuevamente el tema en la mesa, pero no promulgar de forma apresurada una ley de estas características, simplemente porque hay muchos accidentes en la ruta 3. Australia no se propuso eliminar todos los canguros porque la gente se los cruza en la ruta. Contando con los científicos de la importancia que tenemos en Tierra del Fuego, hay que poner en valor a cada uno de los actores”, expresó.

Recordó que está constituido el Consejo Provincial Agropecuario en Tierra del Fuego “y este es uno de los temas que se deben debatir también en ese ámbito”.

Carne con valor agregado

Por otra parte, informó que “desde lo institucional estamos trabajando en un proyecto de desarrollo que tiene que ver con integrar la cadena de valor de la carne, en principio bovina. Es un proyecto que va a ir desde el engorde hasta el fortalecimiento del frigorífico que tenemos, que es Los Jazmines. Quizás en un futuro haya un matadero provincial”, señaló.

“En su momento organizamos jornadas de cooperativismo en Ushuaia con CONINAGRO, para entender al sector primario como un conjunto, que puede salir adelante si trabaja de manera conjunta, con propuestas superadoras a largo plazo; también se busca replicar experiencias en otros lugares del país con otras producciones”, explicó.

“La lana y la carne en la Patagonia tienen sus particularidades, pero si uno ve el olivo en otras regiones, los cítricos, todas las producciones en sí se han podido desarrollar trabajando en conjunto. Ahora estamos en una etapa institucional para generar este proyecto de desarrollo para resolver el problema de la comercialización. En Tierra del Fuego hay más de seis mil cabezas de carneros que salen de la isla para ser comercializadas al continente, y tenemos que buscar agregarle valor en la provincia, para que eso represente mano de obra fueguina. También debemos aumentar nuestro volumen de producción, generar cadenas. Este proyecto incluye una pequeña planta de biogas, y hay muchas alternativas que estamos vinculando”, aseveró.

Alimentación con escollos

Uno de los ejes pasa por resolver los problemas que se plantean con la alimentación, para el engorde del ganado en suelo fueguino. “La alimentación tiene dos patas, por un lado la provisión de fibras y por otro lado la energía. El consorcio forrajero que hemos constituido se encuentra trabajando en distintos establecimientos y cada productor tributa a un fondo común para el mantenimiento de las máquinas para la producción de forraje. En cuanto a la energía, para abaratar costos no cabe duda de que el flete debe ser marítimo y hasta que el puerto sea una realidad habrá que traer vía terrestre los alimentos. Pero si no resolvemos estos limitantes, va a ser muy difícil ampliar nuestros volúmenes”, advirtió.

“Hoy tenemos un stock de 50 mil cabezas de bovinos y la producción va en aumento, creciendo a una tasa importante. Todo eso sale de inversión. En la provincia abastecemos el 20% de la demanda. En Patagonia en general se abastece un 30% de la demanda y el resto de la carne ingresa de la barrera de Río Colorado. Todavía hay una cuenta pendiente importante y para llegar al techo de producción queda un camino largo por recorrer”, dijo, previendo que de aumentar los volúmenes hay localmente un mercado cautivo para la comercialización.

Respecto del puerto, que es una de las variables que inciden en los costos, informó sobre conversaciones que mantuvo con el gobierno provincial, y que “está la firme decisión de reactivar la construcción del puerto de Río Grande. La provincia tiene ejes de desarrollo claves, como es el turismo, el puerto de Río Grande, los recursos naturales en materia pesquera, turba, industria forestal, donde falta muchísimo por hacer. Cuando hablamos de poner en valor, también implica poner instrumentos de financiamiento y productivos en pro de ese desarrollo”, subrayó.

Estado presente

Gliubich puso al estado en el centro de las definiciones que tienen que llegar para incentivar y proteger el desarrollo local, en particular del sector privado. “Uno de los problemas que tiene la provincia hoy, es que depende del salario. Es un factor clave y limitante. Además el contexto nacional no nos ayuda. No hubo reforma impositiva, tampoco hubo reforma laboral. El país iba a crecer un 0,5% del PBI y fue todo lo contrario, porque decrecimos casi dos puntos; no se solucionó el problema de la seguridad. Los de antes eran malos y quizás tienen que estar todos presos, pero los de ahora no han tenido la capacidad como gobierno de generar un puesto de trabajo”, fustigó.

“Este final recesivo en el que estamos inmersos nos retrotrae. Aun así nuestra región no se puede comparar con el resto del continente y tenemos que ponerlo en valor. Tenemos posibilidad de constituirnos en un corredor bioceánico, de ser una base logística antártica, de tener un puerto para el turismo, industrializar en base a recursos naturales. Estamos dejando pasar la riqueza pesquera”, lamentó.

“El sector porcino es el que más ha crecido en la Argentina en los últimos años, porque inclusive creció más que el sector aviar, si bien la demanda avícola ha sido mayor por una cuestión de precios, en época de crisis. La expansión de esta producción en Tierra del Fuego va a depender del proteccionismo que se ejerza para que puedan ser viables. Producir un kilo de carne de cerdo cuesta 125 pesos, y al público como mínimo hay que cobrarlo 170 pesos, pero ingresa carne de Dinamarca en un contenedor a 90 pesos. Así es imposible que compita la producción local”, sentenció.

“Lo mismo ocurre con la carne bovina que ingresa del continente, porque no tiene el mismo costo de producción que en Tierra del Fuego. Pedro López y Daniel Parún tienen el 50% de la producción porcina y, para que puedan continuar, mantener su gente, sus familias, el estado tiene que intervenir”, insistió el ganadero.

Mataderos

Yendo al tema del matadero, aportó una visión particular que tiende a delegar en el privado esta tarea. “Yo celebro que Río Grande haya ampliado su planta y tenga la posibilidad de faena porcina. También le he manifestado mi preocupación al municipio por las producciones porcinas de la margen sur, porque hay que ser más estrictos con los controles. Igualmente celebro la habilitación provincial al matadero de Pedro López en su establecimiento, pero para darle viabilidad a todo esto, debe haber seguridad jurídica, económica, financiera. No pasa por beneficiar a nadie en particular, sino por poner en valor la producción y manejarnos dentro de ciertos parámetros. Si no, tarde o temprano, la gente termina cerrando su producción, entre los limitantes para traer el alimento, lo que sale la mano de obra, el flete, los inconvenientes de faena que recién ahora se están resolviendo medianamente”, dijo.

“El 75% de la faena de la provincia se realiza en Río Grande. Tenemos que empezar a potenciar las posibilidades a futuro, con plantas que tengan habilitación federal, que tengan posibilidad de exportar y empezar a mirar el mundo. Hay que darle una vuelta de rosca a la faena a nivel provincial. Tarde o temprano la planta de faena de Río Grande va a ser algo obsoleto y vamos a tener que pensar en una nueva planta frigorífica. Ahora estamos empezando las tratativas a través de un crédito del CFI, para la construcción de una planta frigorífica provincial, por ahora en Tolhuin, aunque en forma personal me parece que debe estar en Río Grande, y se debe finalizar la construcción del puerto de Río Grande”, planteó.

Aseguró que “en el 99% estas plantas en el país constituyen un gasto para el erario municipal que no tiene ningún sentido”, propiciando nuevos proyectos productivos privados. “El estado provincial y municipal en determinadas cuestiones deben ser promotores de desarrollo, pero no partícipes del mismo”, reflexionó.

Genética a Chile

Por último dio a conocer un convenio veterinario internacional por el cual se van a poder exportar a Chile reproductores en pie, tanto machos como hembras. “Esto es algo más que positivo para nuestro sector y es el justificativo más importante para poner el pie en el acelerador en el laboratorio de genética. Ese laboratorio está y la demanda va a ir surgiendo, por la calidad genética que tenemos en la provincia. Ya estamos en tratativas con Canadá y Estados Unidos, y al mismo tiempo con el país vecino de Chile. Ahora se generó esta nueva alternativa y el pedido viene del país vecinos”, concluyó.

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