Aun con la prórroga cada vez más cerca, la industria fueguina tardará en resurgir

El presidente de AFARTE, Federico Hellemeyer, planteó un horizonte bastante lejano, en términos de la urgencia en la provincia por reactivar la industria, en función de la dependencia del mercado interno argentino. Reconoció que la prórroga del subrégimen está cada vez más cerca y no representa un costo político para el gobierno entrante, pero el punto central es que los ciudadanos vuelvan a tener poder adquisitivo para comprar los productos que se fabrican en la isla. Aseguró que hay empresas haciendo proyecciones vinculadas con la diversificación de la matriz productiva y las perspectivas son otras; pero queda por delante cuanto menos un semestre para empezar a ver resultados.

Río Grande.- El presidente de AFARTE, Federico Hellemeyer, analizó por FM Master’s las perspectivas de la industria fueguina a partir del cambio de gobierno, tanto provincial como nacional y, si bien hay expectativas, queda un largo camino por delante para ver resultados.

“A nivel provincial, más allá del cambio político que siempre es trascendente, uno quiere creer que tanto las agendas de la gobernadora saliente como del gobernador entrante están absolutamente alineadas en el sentido de la prórroga del subrégimen, el mantenimiento de los puestos de trabajo y de la actividad económica. En este sentido no va a haber grandes cambios y seguramente el gobernador entrante va a defender el régimen con la misma pasión y compromiso con el cual lo hizo la gobernadora saliente”, manifestó.

“En cuanto al gobierno nacional, muchos periodistas nacionales nos preguntan sobre esto, porque nos ven como uno de los sectores que puede llegar a beneficiarse con algún tipo de mirada más protectora de la industria que en el gobierno pasado. Si esto es así, bienvenido sea porque precisamente nosotros somos una industria nacional y las medidas de protección son positivas para el crecimiento”, dijo.

“El principal reclamo nuestro y la principal expectativa es el mejoramiento del consumo, del mercado interno. Hasta tanto no logremos dinamizar la actividad económica de la Argentina, y esto significa que el poder adquisitivo de nuestros conciudadanos mejore, no vamos a poder volver a fortalecer al mercado interno, que es el destinatario del 70% de la actividad de nuestro país, entre los cuales está nuestro sector”, planteó.

“Mientras esto no ocurra, estas diferencias entre más apertura o más protección, devienen abstractas”, afirmó Hellemeyer, incluida la prórroga del subrégimen.

“La falta de prórroga del régimen actual lo que trunca es los proyectos de inversión de las empresas que se encuentran en el subrégimen, porque para que se incorporen nuevas empresas, no solamente es necesario que se prorrogue el subrégimen, sino que se reabra”, advirtió, con lo cual no es suficiente una mera extensión del vencimiento.

“Me parece que están las dos ideas, una revisión del subrégimen, que permita extender su plazo, que más empresas puedan presentar proyectos de inversiones, y que se amplíe la producción a otros productos que quizás en la actualidad no sean significativos, pero pueden tener una potencialidad a futuro”, indicó.

Reconoció que con la presidencia de Alberto Fernández la prórroga se ve cada vez más cerca, teniendo en cuenta que de parte del macrismo hubo preanuncios pero ni siquiera en plena campaña se concretó la firma del decreto. “La respuesta corta es que veo con más perspectivas la prórroga, pero el problema no es tanto hoy si se prorroga o no el subrégimen, que casi no tiene costos políticos en este momento desde la perspectiva del gobernante, porque incluso no hacerlo tiene el costo político de dejar una provincia con esta incertidumbre. El tema es cómo se recuperan los volúmenes de comercialización para que haya un mercado interno al día, y permita que las empresas a las que se repotencia para el futuro puedan existir en el presente”, remarcó.

 

Reconversión en estudio

 

Respecto de la reconversión de la matriz productiva, consideró que “es una cuestión para preguntarle al gobierno provincial o al empresario a nivel individual; porque diversificar la matriz productiva significa hacer otras cosas que las que estamos haciendo hoy día. Desde AFARTE somos una cámara sectorial y nos dedicamos a la electrónica, con lo cual mal podríamos imaginar en qué se puede diversificar una actividad fuera de la que representamos. Eso no quiere decir que no existan exploraciones: las empresas están constantemente evaluando nuevos negocios y haciendo un ejercicio de planificación estratégica para ver cómo pueden diversificar su matriz productiva, aplicando sus capacidades instaladas en la provincia”, reveló.

“Es un debate para tener con el gobierno electo de la provincia, con quien se transforme en el nuevo Ministro de Industria y con las empresas a nivel particular. Mientras se reconozca la potencialidad de la capacidad instalada de la electrónica en nuestro caso, estamos muy a favor de una diversificación, porque eso le agrega beneficios a la economía fueguina y permite que no todo el peso caiga sobre una sola actividad”, sostuvo.

 

Bajando la persiana

 

A partir de los 47 despidos en Mirgor y la falta de renovación de contratos, la actividad de la industria fueguina que de por sí viene menguando en los últimos años, va camino a una paralización en el período estival. “Hay unas pocas empresas como Mirgor que, teniendo en cuenta la altura del año, ha concluido la demanda de personal temporario. Por otra parte hubo un conflicto en el centro de la escena, con la conciliación obligatoria, por el reclamo de unos bonos extraordinarios por parte de las bases, con alguna deficiencia de la representación sindical. En ese conflicto se originaron los despidos, que eran 131 originalmente. Entiendo que después de las negociaciones y la conciliación se logró reducir sustancialmente ese número. Se produjeron desvinculaciones pero no tuvieron que ver con un tema de mayor o menor demanda sino con una situación de conflicto y con la pretensión exagerada de un bono por encima del que ya la empresa paga”, diferenció.

“Anteriormente era habitual que en el segundo semestre hubiera una cantidad importante de contratos a plazo fijo, que aparecían para reforzar las producciones. Lamentablemente la situación económica de la Argentina no permite que esto ocurra. El año concluye y la actividad en la isla no se extiende más allá del 15 ó 20 de diciembre, y es esperable que no se den nuevas contrataciones por lo que queda del año”, manifestó.

Los primeros meses de 2020 no van a ser fáciles. “Nosotros venimos viendo algún tipo de parámetro de expectativa o algún plazo razonable para esperar una reactivación desde junio de 2018 y no lo podemos hacer. Hoy no hay elementos para hacerlo y debe haber una señal política. Pareciera que el mismo gobierno entrante se auto-encuadra en un plazo de seis meses para ejecutar los cambios que debieran tener algún tipo de impacto en la economía. Con mucha imprecisión, en el transcurso del primer semestre de 2020 debiera haber algún tipo de novedad que se verifique en el mercado interno”, concluyó.

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