Caballero presentó el primer paso hacia la fabricación de cargadores de autos eléctricos

El Ministro de Industria confía en que “a principios del próximo año” la empresa ya esté fabricando y exportando a terceros países. El mercado argentino es chico todavía, pero en otras regiones se ha extendido el uso de autos eléctricos y los cargadores se pueden fabricar en la provincia. Este año el Centro Argentino de Ingenieros instaló surtidores de este tipo en la puerta de su sede como prueba piloto, y es parte de uno de los desarrollos que vienen para el mediano plazo. Como balance del año, sostuvo que ya era difícil la situación económica pero en 2019 se desplomó, con mucha esperanza del nuevo rumbo que le dará Alberto Fernández no sólo a la industria fueguina sino a toda la producción nacional.

Río Grande.- El ministro de Industria Ramiro Caballero dio detalles del interrogante que abrió a partir de la publicación de una imagen en sus redes sociales con un rectificador para autos eléctricos, y anunció la inminente fabricación en la provincia.

El ministro de Industria Ramiro Caballero dio detalles del interrogante que abrió a partir de la publicación de una imagen en sus redes sociales con un rectificador para autos eléctricos, y anunció la inminente fabricación en la provincia.

Por Radio Nacional Ushuaia, dijo que la iniciativa la lleva adelante “una empresa que tiene un proyecto aprobado en Tierra del Fuego para la producción de rectificadores de corrientes. Los rectificadores tienen diversas funciones, y también pueden dar carga eléctrica a los autos. Hay una evolución del sistema automotriz en otras partes del mundo y de a poco va a ir creciendo en la Argentina. Hemos ido buscando oportunidades de desarrollar productos nuevos en Tierra del Fuego y es este es uno de ellos. Hay una empresa interesada que presenta este modelo y otros domiciliarios, que se presentan esta semana en Ushuaia”, informó.

“Son cargadores para autos eléctricos, que es la nueva evolución del sistema automotriz que queremos que se produzca rápidamente en Argentina, y en Tierra del Fuego tenemos una gran oportunidad. Este producto es un rectificador de corrientes que carga autos eléctricos, y tiene un pie similar a un parquímetro, porque se ponen en la vía pública para cargar este tipo de autos. También hay otros más compactos, que hay posibilidad de fabricarlos acá, para uso domiciliario. En Europa ya se está estimulando la venta de un vehículo con su cargador domiciliario”, afirmó.

“Seguramente en cuatro o cinco años más va a ser algo común porque este cambio va a suceder y, como siempre dijimos, desde Tierra del Fuego hay que apostar al desarrollo industrial. Un país que no se industrializa, no produce y no se desarrolla. Este tipo de productos innovadores obviamente tienen que tener un tiempo de adaptación al mercado y además la aprobación de un proceso productivo, y vienen a dar el conocimiento adecuado que necesitamos para el crecimiento industrial del país. En cualquier región donde que se apuesta a la industria y al conocimiento, evidentemente un país se desarrolla y además se forma a las personas y se le da posibilidad de trabajo”, planteó.

“Cuando no se apuesta al conocimiento y la industrialización, el país va quedando atrasado y no puede suceder eso. Tierra del Fuego siempre hizo hincapié en esto y hay que entender que el desarrollo del mundo va en la sintonía industrialista y la formación de las personas. Por ahora hemos dado el primer paso, con una empresa interesada en fabricar estos rectificadores. Desde la provincia hicimos las inspecciones al producto y hay que hacer algunas adecuaciones al proceso, porque era un producto antiguo que se fabricaba en la provincia. Creemos que no solamente el gobierno nacional que asume próximamente va a entender rápidamente este tema, sino que a través de la comisión del área aduanera especial y de distintos actores hemos tratado de impulsar estas innovaciones”, subrayó.

En cuanto a capacidad de generación de empleo con la fabricación de este producto, aclaró que “no tengo valores en este momento porque los estudios de mercado los está haciendo la empresa. Lo principal es que quiere desarrollar en forma inmediata bienes para exportar, no al continente sino al exterior. En Argentina el mercado todavía es pequeño pero en otros países hay mayores posibilidades. Es una tecnología israelí la que va a adquirir la empresa, y ojalá a principios del año que viene ya podamos tenerla en producción y comercialización fuera de Argentina”, expresó, con lo cual sería inminente la puesta en marcha del emprendimiento.

“La diversificación es algo por lo que uno batalló todos estos años. A muchas de las empresas les hemos explicado que la complementación es fundamental y eso sostiene el empleo. Ha sido un camino difícil porque cada uno tiene su unidad de negocio, su personal, su comercialización, pero en realidad el crecimiento industrial va en forma conjunta. Especializarse en cada una de las temáticas es fundamental y no todas las empresas tienen que hacer todo el desarrollo, sino integrarse para producir mejor”, propició.

 

Prórroga y algo más

 

Por otra parte, se le consultó sobre las declaraciones del presidente de AFARTE Federico Hellemeyer, quien planteó que aun con la prórroga del subrégimen, va a demorar en resurgir la industria fueguina. “Yo lo comparto porque no hubo una decisión nacional de industrializar el país ni de generar ideas productivas. Esto no ocurrió sólo en Tierra del Fuego, sino en toda la Argentina. Además, destrozaron la economía y el poder adquisitivo de los argentinos, y un poco más del 70% de los productos de Tierra del Fuego son para el mercado interno. Evidentemente cayó la demanda y eso impactó en las producciones y en el empleo. Se puede prorrogar el régimen, pero si la economía no se acomoda, es imposible mejorar la situación industrial de Tierra del Fuego”, advirtió.

“Destruyeron la economía del país, el poder adquisitivo, y todos estos años hemos luchado no solamente por diversificar sino por sostener las producciones. Hemos tratado de aprobar lo más rápido posible cualquier modelo de fabricación nuevo, que las marcas reinviertan, para ocupar aunque sea un porcentaje chico de mercado para fabricar lo que se traía antes de afuera. Pero es difícil porque la economía se desplomó”, insistió el funcionario.

“Por eso coincido con Federico (Hellemeyer) en que la prórroga por sí sola no alcanza y tiene que mejorar la economía del país. Yo creo que va a mejorar porque Argentina no tiene otra condición más que salir hacia adelante. Todos los mensajes que está dando el gobierno electo, con quien comparto las políticas, son dos esquemas básicos: uno es corregir el sistema económico y financiero y otro es industrializarlo. No puede tomar decisiones adversas al sistema productivo”, aseveró.

“Nosotros ya elevamos un proyecto un montón de veces y la tecnología que existe en Tierra del Fuego hay que aprovecharla bien. Ha costado convencer a los industriales de que produzcan otras cosas que tal vez no generen una producción tan alta y no hagan crecer en lo inmediato el empleo, pero lo sostienen, lo califican, lo mejoran, y garantizan el régimen industrial. Hay que tomar decisiones que integren otras regiones del país para tener socios estratégicos, por eso recorrimos todos los lugares que recorrimos. No es casualidad que una empresa haya comprado otra que puede producir autopartes. No es casualidad que marcas de desarrollo de tecnología mundial hayan invertido en Río Grande”, remarcó.

“Obviamente hay decisiones que no dependen de un gobierno provincial sino de decisiones del estado nacional y el gobierno que asuma va a ir en esa dirección”, garantizó.

 

Balance del peor año

 

Finalmente el ministro expresó que “este año fue difícil para todos y yo he dejado la vida en cada trabajo llevado adelante. Cada uno de los colaboradores del ministerio ha puesto absolutamente todo y no nos hemos guardado nada. Este año ha sido sumamente crítico y no es un problema de la decisión nacional que se tomó, de si se quiere o no se quiere la industria, sino que el país venía mal y este año se desplomó por completo. Fue un golpe extraordinario a todo el sistema productivo de la Argentina, a las fuentes de trabajo, y una quita de esperanza a todas las personas que querían producir algo o pedir un trabajo”, describió.

“Sin embargo en todo este contexto trabajamos muchísimo con las pymes, hemos atendido a todas las personas que tienen un emprendimiento, con asistencia financiera, con capacitación; y esto va desde lo básico como las huertas y los invernaderos, a centro de formación profesional. La gama de una pyme es muy amplia y hemos atendido un montón de casos, porque cuando hay dificultades la gente tiene que apostar y el estado tiene que estar presente para ayudar. También ha sido muy bueno el trabajo de digitalización de trámites aduaneros, porque podemos resolver un tema en minutos, cuando antes llevaba meses o semanas”, concluyó.

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