“Vamos a estar en un problema serio si mantienen los mismos vuelos”

El presidente de la Cámara de Turismo evaluó la temporada de verano y adelantó que, para la próxima será necesario volver a las 14 frecuencias diarias, de lo contrario Ushuaia estará en una situación crítica por el aumento de la demanda. En una temporada normal arriban unos 350 mil pasajeros y en esta temporada llegaron a los 200 mil, en su mayoría del continente. Con la vuelta del turismo extranjero y la cantidad de recaladas anunciada, de no haber más vuelos será imposible transportarlos.

Río Grande.- El presidente de la Cámara de Turismo, Ángel Brisighelli, hizo un balance de temporada por Radio Universidad 93.5 y Provincia 23, donde habló de las perspectivas para el próximo verano, para el que se requerirán más frecuencias aéreas por el aumento de la demanda.

“Ha sido una buena temporada, extraña comparada con las habituales de Ushuaia, con una composición diferente del mercado. Ushuaia en condiciones normales tiene más turismo internacional que doméstico, y este año, con el 75% de las recaladas de cruceros canceladas fue casi todo turismo nacional”, dijo.

“Hubo cambios importantes en la forma de comportarse, con el tema de las estadías. Estos cambios generaron la necesidad de adaptarse a una idiosincrasia diferente de los pasajeros, pero independientemente de eso la temporada fue buena, con niveles de ocupación muy altos, del 95%, y seguimos en esos mismos números. En abril se verá una baja y es razonable por la época del año, pero igual las perspectivas de ocupación son muy buenas”, afirmó.

“El cambio de idiosincrasia más notable es que se produjo un aumento de la estadía, que estaba en dos noches y media y hoy llegan a seis o siete noches. Esto provocó una cantidad más baja de pasajeros, porque los que vinieron se quedaron más tiempo. Un pasajero consume cierta cantidad por día de dinero y, si cambia el pasajero o son los mismos, cambia dónde se genera el gasto, pero no hay mayor o menor cantidad de ese gasto. Al haber estadías más largas, hubo consumo de servicios que no son tradicionales, en detrimento de los tradicionales. Se distribuyó distinto la venta”, observó.

“El turismo extranjero tiene un nivel de gasto mucho más alto que el nacional, porque con el dólar en 200 pesos el dinero les rinde mucho y consume productos de alto costo. El turismo argentino tiene niveles de gasto más bajos, pero al estar más tiempo en Ushuaia lo distribuye en mayor cantidad de prestadores. Las excursiones tradicionales son las primeras en la línea de demanda, al parque nacional, las navegaciones, el tren. Hubo más demanda del servicio de alquiler de autos y la gente se mueve más por ese medio que el turista internacional. Al alargarse los días, hubo demanda de excursiones no tan tradicionales, como los trekkings en la laguna Esmeralda, excursiones a la zona de San Pablo, a la zona de Almanza”, indicó.

“Desde hace rato el turismo de aventura tiene una demanda importante, y hay que reconocer que en los últimos años se han hecho inversiones en mejoramiento de las sendas de trekking, y hay demanda importante de campamentos, escaladas”, manifestó.

 

Los costos de las excursiones

 

Consultado sobre el costo de las excursiones en la capital fueguina, recordó que “hay descuentos importantes para residentes de la provincia, en algunos casos llega al 50% y en otros es menor. El recorrido en tren para los argentinos está a 4.200 pesos por persona, hace 8 kilómetros y aproximadamente es una hora de excursión. La navegación en catamarán hasta la Isla de Los Lobos, que es la más corta, está en 5.200 pesos y son tres horas; hasta la pingüinera cuesta 8 mil y son cinco horas. La más completa es la excursión a Estancia Harberton, donde van navegando y vuelven por tierra, y cuesta 15 mil pesos por persona. El turista fueguino siempre tiene algún tipo de descuento. El turismo internacional no tiene diferencia en los valores normales”, aseguró.

 

Falta de vuelos

 

Como tema urgente a resolver planteó la falta de vuelos. “Nuestro desafío más importante para la próxima temporada son los vuelos, porque tenemos un problema serio de disponibilidad. Este año más o menos tuvimos un promedio de 8 vuelos diarios, y funcionó bien porque se incrementó la estadía de pasajeros y hubo menos demanda por eso. Si el año que viene volvemos a recibir turismo internacional y los cruceros que se cancelaron este año, vamos a estar en un problema serio si se mantienen los mismos vuelos. No vamos a poder pensar en una ocupación del 90% en enero y febrero y necesitamos volver al esquema de 14 vuelos, por la cantidad de gente que tiene que venir a Ushuaia”, expresó.

“La estimación de esta temporada es de 200 mil pasajeros, y en una temporada como en 2019-2020 son alrededor de 350 mil. Necesitamos más vuelos, y la salida de LAN fue una muy mala noticia porque tenía 3 vuelos diarios. Necesitamos que esos vuelos los aporte Aerolíneas o alguna otra compañía. Las conversaciones con el Ministerio de Turismo son permanentes y para Ushuaia el tema vuelos es una cuestión crítica y el primer tema que aparece”, remarcó.

“En este momento no hay ninguna restricción para el ingreso de turistas extranjeros. No hemos recibido muchos, pero hubo. Deberán venir vacunados, pero no es ninguna barrera infranqueable. La temporada de invierno va a ser bastante normal, y esperamos la llegada de turismo nacional y también brasileño. Hay equipos que vienen a entrenar en contra temporada y es un aporte económico muy importante para los hoteles y prestadores de servicios”, destacó.

 

Camas suficientes

 

En cuanto a la oferta de camas, informó que “la semana pasada se inauguró un hotel nuevo, que es el Sirena de Fuego, con 40 habitaciones, y se está inaugurando la ampliación del Hotel Albatros, que son 75 habitaciones. Si bien el alojamiento es un cuello de botella, para pensar en un crecimiento de la cantidad de habitaciones tienen que crecer los medios de transporte para ocupar los hoteles, con lo que volvemos a la necesidad de aviones. El crecimiento tiene que ser homogéneo y constante, en la oferta de habitaciones, de plazas para llegar a Ushuaia y un aumento de la gastronomía. El cuello de botella del avión es un problema serio que condiciona las inversiones hoteleras”, advirtió.

Respecto de la opción de las líneas low-cost, sostuvo que “necesitamos aviones que traigan pasajeros. Si son verdes, blancos o violetas, no importa mientras traigan pasajeros, y son bienvenidas. Hoy tenemos Jetsmart y Flybondi que tienen una frecuencia baja, creo que Jetsmart está con tres frecuencias semanales y Flybondi con dos. Esperamos que aumenten su frecuencia porque el aporte de volumen de gente que hacen todavía es bajo. La competencia repercute en las tarifas y otra mala noticia ha sido la decisión del Estado de volver a las bandas de tarifas mínimas y máximas, que condiciona la competencia y hace que los pasajes sean más caros”.

 

Terminal de ómnibus

 

También se le preguntó sobre la importancia de contar con una terminal. “Indudablemente es necesaria pero principalmente es para las líneas de transporte regular, que conectan Ushuaia con el resto del país. Hoy los micros están parando en una esquina cualquiera y dejan la gente ahí. No hay ninguna infraestructura y, si las condiciones climáticas no son buenas, la gente se moja, y tenemos una gran cantidad de vehículos de gran porte circulando por la ciudad que podría evitarse. Se está hablando de una terminal en la desembocadura del Río Olivia y es un sitio adecuado. Es importante que la gente que llega tenga un sitio protegido, un baño público y un lugar de espera, donde se pueda hacer la venta de tickets”, concluyó.

 

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