Con gran éxito Chinoa lanzó su línea de packaging en Ushuaia

Este pasado domingo, Chinoa lanzó su nueva línea de packaging con motivos de Tierra del Fuego en el local de Quelhue de Ushuaia. “Estamos muy contentos porque la recepción superó nuestras expectativas y pudimos lanzar el packaging con paisajes de la provincia”, expresó su fundador, Carlos Gitlin, quien es ingeniero industrial. Chinoa es el fabricante de chocolate artesanal desde el grano (Bean to Bar) más austral del mundo. La fábrica de chocolate riograndense lleva sus “historias del fin del mundo” hasta Hong Kong y Estados Unidos. El emprendimiento recibió el apoyo de la vicepresidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, Marilina Henninger, quien destacó que “Chinoa es un emprendimiento que nos enorgullece. Solamente tres fábricas argentinas lo hacen de este modo”. Cabe destacar que Chinoa estará presente en la Expo Caminos y Sabores de La Rural en Buenos Aires del 7 al 10 de julio y el 9 de julio próximo, en un importante evento en el Cerro Castor.

Ushuaia.- Este domingo Somos el fabricante de chocolate artesanal desde el grano (Bean to Bar) más austral del mundo, lanzó su línea de productos y packaging con motivos de Tierra del Fuego en el local de Quelhue de la capital fueguina.

“Quelhue nos acompañó desde el primer momento y fue nuestro primer punto de venta en Ushuaia”, destacó Carlos Gitlin, fundador de Chinoa.

Una gran cantidad de amigos de la casa ushuaiense se acercaron a compartir este importante evento acompañando a Chinoa en este lanzamiento.

“Elaboramos productos de origen único y en pequeños lotes, de manera de conservar los sabores que el contexto de crecimiento le fue otorgando a los granos de cacao”, explica Gitlin en la elaborada página web de la marca (www.chinoa.com.ar), donde se puede apreciar la calidad de la elaboración y la presentación de los productos.

“Nuestro chocolate es vegano y libre de gluten, soja y lactosa. No contiene aditivos ni conservantes”, agrega.

Según reveló, “en nuestra planta tostamos los granos con un perfil determinado, los descascarillamos, los refinamos por 48 horas y finalmente templamos y moldeamos el chocolate. Es un proceso extenso y cuidado, por el cual obtenemos productos que nos permiten disfrutar la naturaleza en su estado más puro”.

Cabe destacar que Chinoa estará presente en la Expo Caminos y Sabores en Buenos Aires y el 9 de julio próximo, en un importante evento en el Cerro Castor.

 

Gran repercusión nacional

 

Chiona y su fundador Carlos Gitlin saltaron a la primera plana de los medios nacionales

En el número 325 de Revista Apertura en febrero del año pasado, el fundador de Chinoa confió que “el proyecto pasó de ser un hobby a ser un emprendimiento con una rapidez inusual”.

Carlos Gitlin es ingeniero Industrial y fundó Chinoa: una fábrica de chocolate que lleva sus “historias del fin del mundo” hasta Hong Kong y Estados Unidos.

“La intriga por los procesos de elaboración de chocolate se despertó hace más de quince años, pero el proyecto se empezó a materializar en 2019 con el descubrimiento de la filosofía de producción bean to bar (NdR: desde el grano de cacao) y con la importación de las primeras máquinas refinadoras”, explica Gitlin y agrega que su producto es un superalimento, con características únicas y totalmente diferentes a la golosina azucarada que ofrece el mercado masivo.

En enero de 2020 comenzaron a operar desde la planta y se convirtieron en una de las cuatro empresas que produce a partir del grano de cacao. «Nuestros chocolates solo contienen el fruto de cacao y azúcar orgánica. Son orgánicos, saludables, veganos, libres de gluten, soja y lactosa. En nuestra planta seleccionamos los granos que importamos desde Ecuador, los tostamos con diferentes perfiles de temperatura y tiempo, los partimos y descascarillamos, para luego refinarlos durante 48 horas ininterrumpidas y finalmente templamos, moldeamos y envasamos a mano las tabletas», relata Gitlin y afirma que es por este proceso y filosofía de trabajo que son muy exigentes en la selección de clientes y canales de venta.

“El proyecto pasó de ser un hobby a ser un emprendimiento con una rapidez inusual”, destaca Carlos Gitlin. “La intriga por los procesos de elaboración de chocolate se despertó hace más de quince años, pero el proyecto se empezó a materializar en 2019 con el descubrimiento de la filosofía de producción bean to bar (NdR: desde el grano de cacao) y con la importación de las primeras máquinas refinadoras”, explica Gitlin y agrega que su producto es un superalimento, con características únicas y totalmente diferentes a la golosina azucarada que ofrece el mercado masivo.

En enero de 2020 comenzaron a operar desde la planta y se convirtieron en una de las cuatro empresas que produce a partir del grano de cacao. “Nuestros chocolates solo contienen el fruto de cacao y azúcar orgánica. Son orgánicos, saludables, veganos, libres de gluten, soja y lactosa. En nuestra planta seleccionamos los granos que importamos desde Ecuador, los tostamos con diferentes perfiles de temperatura y tiempo, los partimos y descascarillamos, para luego refinarlos durante 48 horas ininterrumpidas y finalmente templamos, moldeamos y envasamos a mano las tabletas”, relata el ingeniero y afirma que es por este proceso y filosofía de trabajo que son muy exigentes en la selección de clientes y canales de venta.

“Por ser Tierra del Fuego un área aduanera especial, la salida al mundo fue difícil. Todo comenzó cuando una empresa de Hong Kong quiso tomar carga en la planta para contar con muestras de tabletas en una cata de chocolate, y ahí se dieron cuenta de que ningún courier hace pick up en Tierra del Fuego”, añade.

“Lejos de resignarnos, comenzamos a forzar los procesos sabiendo que iban a trabarse, para lograr resolver cada uno de los impedimentos; hemos exportado a esos dos destinos, Hong Kong y Estados Unidos y profundizaría más sobre las variedades nuevas y el packaging innovador”, afirma Gitlin y asegura:

De esta manera, antes de cumplir su primer año, Chinoa ya había exportado sus productos a Hong Kong y Estados Unidos. Sin embargo, la llegada al continente argentino también es tediosa: “En el caso de los productores de Tierra del Fuego, también se requiere de una exportación para llegar con nuestros productos al territorio continental argentino. Es clave aceitar también estos procesos para llegar al resto del país. Tenemos muchísima demanda de personas de todo el país, particularmente de Buenos Aires, y no pueden entender que se consigan Chinoa en Hong Kong y no en nuestro país”.

Por el momento, Gitlin explica que esperan establecerse en los mercados conseguidos y, puntualmente, aterrizar en Japón. “El éxito dependerá de la confiabilidad en los tiempos de entrega y de que encontremos partners que logren transmitir nuestra propuesta de valor”, analiza Gitlin para quien “no hay nada más genuino que lograr posicionar productos argentinos en el mercado mundial”.

“Pasamos de tres a siete las variedades de tabletas de chocolate, adicionando las versiones dark de 100% cacao y 92% cacao a las ya existentes de de 85%, 72% tostado intenso y 70% cacao. A su vez, se suma una versión de 54% cacao vegana con leche de coco y un blanco 36% cacao”, detalló finalmente.

 

Las variedades

 

Por el momento Chinoa y por pocos días, cuenta con tres variedades que van desde uno que tiene un 70% de cacao, otro de 72% de tostado intenso que es un tostado que es más agresivo que el que se le da al resto de las variedades y por último uno de 85% de cacao.

Con el lanzamiento del nuevo envoltorio, que cuenta con un diseño especial y con detalles atrapantes con colores en los que se conjugaron los matices fueguinos con los propios del producto, se adicionan otras cuatro variedades para satisfacer un mercado más amplio y exigente.

Carlos Gitlin resaltó que todas las variedades de chocolates que producen se realizan Bean to Bar que quiere decir que “las fabricamos con las 48 horas de refinado y con una preparación y elaboración similar.

 

Puerto Almanza

 

Estas nuevas variedades incluyen el chocolate blanco que es muy diferente al blanco que todos conocemos porque la única grasa que tiene es la manteca de cacao junto a la leche y al azúcar. Este chocolate tiene un 36% de cacao con nibs. “En este caso seleccionamos a Puerto Almanza para acompañar en la ilustración del envoltorio”.

 

Lago Escondido

 

Otra de las variedades tiene un 54% de cacao con leche de coco por lo que es un producto vegano porque tiene leche de coco sin caseína que proviene de Filipinas que se mezcla con un alto contenido del grano de cacao. Esta variedad es acompañada con la imagen del Lago Escondido.

 

Estepa Patagónica

 

En tanto también se incorpora la variedad que se denomina Estepa Patagónica que tiene un 70% de cacao con un tostado tradicional que conserva el sabor suave del producto con un marcado equilibrio.

 

Península Mitre

 

Esta variedad cuenta con un 72% de cacao con tostado intenso que, con más agresividad, se logra un chocolate con un sabor diferente.

 

Laguna Esmeralda

 

Finalmente se encuentran los chocolates extra large que son barras que tienen un 85% de cacao y 15% de azúcar orgánica y no cuenta con otro ingrediente.

 

Monte Olivia

 

Para los consumidores más selectos está el chocolate con un 92% de cacao y un 8% de azúcar lo que lo convierte en un producto muy bajo en carbohidratos.

 

Cabo San Pablo

 

El último de los productos en lo que se refiere a chocolatería es el denominado Cabo San Pablo que cuenta con un 100% de cacao que no tiene otro producto adicional.

 

Caminos y Sabores

 

La nueva línea de packaging, se presentará en la feria “Caminos y Sabores” que se realiza en la Rural de Palermo por lo que esta nueva presentación estará disponible el 6 o 7 de julio luego de la presentación en Buenos Aires.

 

“Una fábrica riograndense que nos enorgullece”

 

Por su parte la vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Río Grande, Marilina Henninger, destacó que “Chinoa es un emprendimiento que nos enorgullece; fábrica de chocolates ‘Bean to bar’; es decir, del grano a la barra y lo hace en Río Grande. Solamente tres fábricas argentinas lo hacen”.

Asimismo, la dirigente mercantil observó que “su logo es el embajador de nuestra ciudad: el playero rojizo. Hoy le suma un packaging que destaca los atractivos turísticos de la provincia. Sin dudas, una empresa innovadora que quiere y promueve a Tierra del Fuego”.

Marilina Henninger añadió que “es un producto de doble impacto: económico y social.

Le suma valor agregado local, manufactura local, no es la materia prima lo que cuenta si no es cómo se hace, el proceso que lo lleva a ser producto. entendió.

Finalmente, la vicepresidente de la CCIP de Río Grande destacó que “con el packaging Carlos Gitlin le está poniendo un doble sentido a los chocolates porque aquella persona que lo consume, puede llegar a conocer, a través de un código QR que tiene en la parte de adentro del packaging, la geolocalización de los lugares emblemáticos de Tierra del Fuego, que están pintados en el envoltorio de cada variedad de chocolate. Me pareció súper buena la idea, ese doble propósito con el que está trabajando Carlos, potenciar su producto y el destino Tierra del Fuego. También es muy valorable cómo pone en valor al playero rojizo -de su logo-  que es el ave embajadora de nuestra ciudad. Mas allá de que el grano de chocolate no sea materia prima fueguina, por su manufactura y su presentación representa muy bien a los valores de la industria fueguina.

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