El referente de la Cámara de Turismo Ángel Brisigheli analizó el cierre de la temporada de verano en Ushuaia con caída en el turismo nacional respecto al año pasado, donde muchos argentinos eligieron viajar al exterior, mientras el sector apuesta al invierno y al mercado brasileño. Destacó la llegada de nueve vuelos semanales desde San Pablo como una de las apuestas clave para sostener la actividad en el invierno. También habló del impacto de los conflictos en el puerto y del nuevo nicho que podría abrir el turismo aéreo hacia la Antártida.
Ushuaia.- Mientras la temporada de verano comienza a apagarse en Ushuaia, el sector turístico ya mira con atención el próximo invierno y los desafíos que enfrenta una de las principales economías de Tierra del Fuego.
En diálogo con Radio Provincia, el empresario y referente de la Cámara de Turismo, Ángel Brisigheli, trazó un balance del movimiento turístico y dejó una definición clara al marcar que “la temporada fue buena, aunque por debajo del récord histórico del año pasado y con señales de cambios en el comportamiento de los visitantes”.
“El año pasado fue una temporada récord y es difícil repetirlo todos los años, esta fue una buena temporada, pero estuvo un poco por debajo de la anterior”, explicó.
Un verano con movimiento, pero con cambios en el perfil del turista
“Si bien el flujo turístico se mantuvo alto”, dijo el empresario, también aseguró que “el sector detectó una retracción en un segmento específico del mercado como lo es el turismo nacional independiente”.
“Se trata de viajeros que llegan por su cuenta, sin paquetes organizados, alquilan alojamiento y contratan excursiones directamente en destino”.
“Notamos una disminución más importante en el turismo nacional que viene suelto, el que se compra el pasaje, alquila un departamento y contrata excursiones acá”, señaló.
Según explicó Brisigheli, este comportamiento podría estar vinculado a “cambios en las condiciones económicas del país y a un fuerte crecimiento de los viajes de argentinos hacia destinos internacionales”.
“Ese segmento probablemente cambió su destino de vacaciones, muchos terminaron engrosando el turismo masivo hacia Brasil o el Caribe”, sostuvo.
A pesar de este fenómeno, el empresario aclaró que “no se registró una caída significativa en el turismo internacional de larga distancia”, dijo, al tiempo que agregó que “no hemos visto una baja fuerte en los mercados de Europa, Estados Unidos o Asia”, remarcó.
El invierno apuesta al mercado brasileño
Con el cierre de la temporada de verano a la vista, la industria turística ya comienza a concentrarse en el próximo gran objetivo como lo es el invierno y en ese escenario, el mercado brasileño vuelve a aparecer como una pieza clave.
Brisigheli confirmó que “entre julio y mediados de agosto Ushuaia contará con nueve vuelos semanales directos desde San Pablo, operados por Aerolíneas Argentinas, Gol y LATAM”.
“Es un programa de vuelos bastante agresivo. Prácticamente todos los días de la semana habrá un vuelo entre Ushuaia y San Pablo”, explicó.
El objetivo es claro, “atraer más visitantes brasileños durante la temporada de nieve, uno de los segmentos más importantes para la economía turística fueguina”.
“Lo interesante de estos vuelos es el flujo de pasajeros brasileños que puedan venir a pasar sus vacaciones de invierno aquí”, indicó.
Resaltó que “las tarifas iniciales, cuando se anunciaron los vuelos, rondaban los mil dólares ida y vuelta, un valor que el empresario consideró competitivo para el mercado internacional”.
Un puerto en tensión que preocupa al sector
Sin embargo, no todo es optimismo dentro del sector, dado que Brisigheli también se refirió a los conflictos que se registraron en el puerto de Ushuaia durante la temporada de cruceros, donde manifestaciones y bloqueos complicaron la operatoria turística.
Aunque aclaró que el funcionamiento general del puerto se mantuvo operativo, advirtió que “los cortes generaron inconvenientes logísticos”.
“Cuando hay manifestaciones que bloquean el ingreso al puerto se afecta toda la prestación de servicios”, explicó.
“El problema impacta directamente en los turistas de cruceros, un segmento particularmente sensible”, subrayó.
“Muchos de esos pasajeros son personas de edad avanzada y pedirles que caminen 600 o 700 metros para tomar un micro de excursión no es algo sencillo”, señaló.
Además, subrayó que “los conflictos terminan perjudicando a las empresas locales”.
“Es un problema entre la provincia y la Nación, pero el que termina pagando el costo es el turista y las empresas de la ciudad”, cuestionó.
Antártida: un nuevo negocio turístico en el horizonte
Uno de los puntos más destacados de la entrevista fue la referencia a un hecho que Brisigheli considera histórico para el turismo fueguino como el reciente vuelo privado entre Ushuaia y la base Petrel en la Antártida.
El empresario calificó el acontecimiento como “uno de los hechos más trascendentes del año para el sector”.
“Es el resultado de más de veinte años de trabajo para lograr que se autorice un vuelo privado desde Ushuaia a un aeropuerto argentino en la Antártida”, explicó.
Según detalló, este paso podría abrir un “nuevo nicho turístico que hasta ahora fue dominado por Chile”.
Recodó que “durante años, el país vecino desarrolló operaciones aéreas hacia el continente blanco mientras Argentina prácticamente no participaba del negocio”, dijo, al tiempo que agregó que “Chile opera con aviones que llevan hasta noventa pasajeros y hacen múltiples vuelos. Nosotros directamente rechazábamos ese mercado”, recordó.
“El desafío ahora es transformar esa experiencia inicial en un producto turístico comercial”, sostuvo.
La meta, según explicó, sería llegar a “ofrecer excursiones aéreas hacia la Antártida desde Ushuaia”.
“El objetivo final es poder vender un full day a la Antártida. Ir, estar un tiempo allá y volver el mismo día”, planteó.
Ushuaia, un destino consolidado
A pesar de los desafíos, Brisigheli remarcó que “Ushuaia mantiene una de sus principales fortalezas como lo es la seguridad”.
Según explicó, este factor “sigue siendo clave en la elección del destino, Ushuaia está muy bien posicionada como destino seguro, el turista puede caminar tranquilo y eso es muy valorado”, aseguró.
Puntualizó que “actualmente la ciudad cuenta con alrededor de seis mil camas hoteleras, a las que se suman departamentos turísticos que elevan la capacidad total a cerca de diez mil plazas de alojamiento”.
El turismo, la economía que no depende de Buenos Aires
Para Brisigheli, el turismo sigue siendo uno de los sectores más genuinos de la economía fueguina, una actividad que, a diferencia de otras industrias, no depende exclusivamente de decisiones administrativas del Gobierno nacional.
“El turismo es una de las pocas actividades que no dependen de una resolución firmada en un escritorio de Buenos Aires”, señaló.
Sin embargo, advirtió que “para sostener su crecimiento es indispensable una combinación entre inversión privada y planificación estatal”.
Por último, sostuvo que “el desarrollo turístico necesita inversión privada, pero también infraestructura pública como rutas, energía, agua potable y servicios”, explicó.
Con el invierno en el horizonte y nuevos mercados en juego, el sector turístico de Tierra del Fuego vuelve a apostar fuerte a su principal activo: el atractivo del fin del mundo.



