La secretaria de Industria y Promoción Económica confirmó que la cartera provincial obtuvo la certificación ISO 9001 para ordenar y transparentar los procesos administrativos vinculados al subrégimen industrial, aunque admitió que el escenario económico golpea de lleno a la producción fueguina. Señaló que la caída del consumo y la apertura de importaciones están afectando seriamente a la industria electrónica y automotriz, con pérdida de empleo y baja de actividad. Además, reconoció que ampliar la matriz productiva “es necesario”, pero advirtió que el régimen vigente “es restrictivo, depende de Nación y no permite cambios rápidos”. “El país hoy decidió no ir hacia la industria ni la producción”, sostuvo.
Río Grande. – En medio de un escenario marcado por la caída de la producción, el deterioro del consumo y la creciente incertidumbre sobre el futuro del subrégimen industrial fueguino, la secretaria de Industria y Promoción Económica de Tierra del Fuego, Alejandra Man, trazó un diagnóstico crudo sobre la situación que atraviesa la provincia y el país.
En una extensa entrevista con FM Fuego, la funcionaria confirmó que “la Secretaría obtuvo la certificación ISO 9001, una herramienta que busca ordenar y transparentar los procedimientos administrativos vinculados a la industria, aunque rápidamente dejó en claro que el principal problema hoy no es burocrático, sino estructural porque la industria está bajando la producción y el contexto nacional no favorece ni la producción ni la industria”.
Certificación ISO 9001: “Buscamos trazabilidad y transparencia”
En el inicio de la entrevista, Man destacó la reciente auditoría realizada sobre la Secretaría de Industria, proceso que permitió certificar normas de calidad ISO 9001.
“La semana pasada estuvimos justamente con un especialista en norma ISO que vino a auditar la Secretaría para que podamos certificar ISO 9001 en la oficina”, explicó.
Según detalló, el “proceso demandó prácticamente todo el año pasado y tuvo como objetivo ordenar integralmente el funcionamiento administrativo del área”.
“Lo que buscamos es mantener cierto orden y poder gestionar los trámites de manera organizada”, señaló.
La secretaria remarcó que “la certificación apunta especialmente a mejorar la trazabilidad de los expedientes vinculados al régimen de promoción industrial”. “Buscamos dar mayor trazabilidad a todos los trámites y brindar un mejor servicio a la industria”, sostuvo.
Además, explicó que “la Secretaría cumple un rol central como organismo de contralor del subrégimen, suditamos y llevamos adelante todo lo vinculado a los procesos productivos en la industria”, afirmó.
Para Man, la certificación “no solo ordena internamente el funcionamiento estatal, sino que también busca generar confianza en el sector privado, lo que acredita esta certificación es que el proceso de trabajo es eficiente, transparente y ordenado”, resumió.
“La industria hoy está muy complicada”
Sin embargo, la conversación rápidamente giró hacia el complejo presente económico que atraviesa Tierra del Fuego. La funcionaria reconoció que “la situación es crítica y que existe una fuerte preocupación en todo el arco político y productivo de la provincia”.
“La industria hoy está bajando la producción y eso tiene que ver principalmente con la caída del consumo”, afirmó.
En ese sentido, identificó dos factores centrales detrás de la crisis actual como el “desplome del mercado interno y la apertura de importaciones impulsada por el Gobierno nacional”.
“Las políticas de apertura de importaciones generan una enorme complejidad para la competitividad y para la producción local”, advirtió.
Mán señaló que “las expectativas que algunas empresas tenían respecto a una recuperación de ventas vinculada al Mundial o a ciertos ciclos de consumo finalmente no se concretaron”.
“Las empresas pensaban que iba a generarse un mayor volumen de ventas, pero eso no ocurrió”, explicó.
Y agregó que “esto impacta directamente en la producción y también en el empleo”.
Caída del empleo y crisis en la electrónica
La funcionaria reconoció además que “los datos laborales reflejan con crudeza el deterioro industrial, particularmente en el sector electrónico, eje histórico de la economía fueguina”.
“La industria electrónica hoy está profundamente afectada”, sostuvo, en referencia a los relevamientos que muestran pérdida sostenida de puestos laborales desde 2023.
Sin embargo, planteó que “el problema excede a Tierra del Fuego y alcanza también a otros sectores industriales del país, como el automotriz, el textil y el calzado”.
“La industria automotriz también está atravesando esta lógica donde el mundo cambió y aparecieron competidores mucho más fuertes y competitivos”, explicó.
El límite estructural del subrégimen
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la dificultad para reconvertir rápidamente la matriz productiva fueguina. Aunque reconoció que “la diversificación es necesaria, Mán insistió en que el proceso está condicionado por múltiples factores normativos y políticos”.
“Ampliar la matriz productiva es importante y necesario porque permite tener mayor diversidad en empleo y producción”, afirmó.
Pero enseguida aclaró que “el subrégimen de promoción industrial depende absolutamente de decisiones nacionales”.
Según explicó, el esquema vigente arrastra una fuerte rigidez normativa y al respecto dijo que “las empresas no pueden decidir de un día para otro fabricar otra cosa”, sostuvo.
Y profundizó sosteniendo que “el régimen está muy encorsetado, hay proyectos productivos aprobados para determinados productos y no se pueden modificar libremente”.
En ese contexto, consideró indispensable empezar a “pensar otros nichos industriales que no compitan directamente con productos chinos de consumo masivo”.
“Tenemos que buscar productos de alto valor agregado, con perfil exportador y que no entren en competencia directa con China”, explicó.
“China cambió las reglas del juego”
Mán reconoció que “el escenario global modificó profundamente las condiciones de competencia industrial”.
“China hoy fabrica con costos extremadamente bajos y es muy difícil competir frente a un país que tiene subsidios, otra escala productiva y otras condiciones”, indicó.
Además, señaló que actualmente esos productos ingresan al país con menos restricciones, lo que termina golpeando directamente a la producción nacional.
“Hoy está permitido que esos productos entren a la Argentina y se vendan de manera directa”, sostuvo.
Manaos, Brasil y las comparaciones inevitables
Durante la entrevista también surgió la comparación con el modelo industrial de Manaos, en Brasil, históricamente señalado como un espejo del régimen fueguino.
Mán reconoció que “existen similitudes, aunque marcó una diferencia clave: la estabilidad política y normativa del esquema brasileño”.
“El régimen de Manaos no sufrió tantos vaivenes como el de Tierra del Fuego”, explicó.
Y agregó que “Brasil, independientemente del signo político, sostuvo políticas industriales constantes durante décadas”.
Según la funcionaria, eso permitió consolidar inversiones y dar previsibilidad a largo plazo, algo que hoy Argentina no logra ofrecer.
“Las empresas buscan estabilidad económica y que no les cambien las reglas de juego en la mitad del partido”, señaló.
“Hoy el país decidió no ir hacia la industria”
En el tramo final de la entrevista, Mán dejó quizás la definición más contundente sobre el presente económico nacional.
“Hoy no hay política industrial en Argentina”, afirmó de manera tajante.
Y desarrolló que “el país está decidiendo ir hacia otros sectores estratégicos, pero no hacia la industria ni la producción”.
Aunque reconoció la importancia de proyectos como Vaca Muerta, advirtió que el crecimiento de algunos sectores no alcanza para compensar el deterioro general del entramado productivo.
“Todos vemos cómo cierran fábricas, cómo empresas históricas entran en crisis o directamente desaparecen”, lamentó.
Mencionó específicamente los casos de Sancor y Lácteos Verónica como ejemplos de una situación que, según dijo, se repite en todo el país.
“Es tristísimo ver cómo se va destruyendo todo el aparato productivo”, expresó.
Un futuro incierto
Pese al diagnóstico adverso, la secretaria insistió en que Tierra del Fuego intenta construir alternativas y nuevos horizontes productivos. Sin embargo, reconoció que “el camino será lento y complejo”.
“No es que no se nos ocurran cosas para hacer, el problema es que son procesos largos y dependemos de decisiones nacionales que no controlamos”, afirmó.
Para Man, el momento actual representa una especie de “bisagra” donde confluyen crisis macroeconómica, cambios globales y redefiniciones políticas profundas.
Mientras tanto, el panorama inmediato sigue marcado por la incertidumbre.
“Estamos atravesando una situación muy difícil y no hay soluciones rápidas”, concluyó.

