El contador Ramón Gallardo lanzó una durísima crítica contra la dirigencia política provincial y nacional al señalar que Tierra del Fuego “vive de la coparticipación, las regalías y el subrégimen industrial” sin haber desarrollado nuevas alternativas productivas. En este sentido cuestionó que desde 2003 no se autoriza la radicación de nuevas empresas bajo la Ley 19.640, advirtió sobre el deterioro del empleo, el freno de la industria pesquera, la incertidumbre en el sector petrolero y la falta de adhesión al RIGI. Además, sostuvo que la política “está por un lado y la gente por otro” y reclamó una estrategia seria para evitar que la provincia siga profundizando su crisis económica y social.
Río Grande.- El contador Ramón Gallardo trazó un diagnóstico crítico y profundamente pesimista sobre el presente y el futuro de Tierra del Fuego. Durante una extensa entrevista brindada a Radio Provincia, el empresario y especialista en cuestiones vinculadas al subrégimen industrial cuestionó la ausencia de políticas estructurales, apuntó contra los distintos gobiernos nacionales y provinciales por no haber ampliado la matriz productiva y aseguró que la provincia atraviesa una parálisis económica, política y productiva que amenaza con agravarse.
“Hoy estamos paralizados”, resumió Gallardo al analizar la situación fueguina, en medio de un contexto de crisis económica, caída del empleo y fuertes tensiones políticas.
En el inicio de la entrevista, Gallardo cuestionó a la dirigencia política por la falta de propuestas concretas para generar trabajo y desarrollo genuino y al respecto sostuvo que “acá todos solucionan los temas, pero a la hora de los hechos no he escuchado una solución alguna, se organizan choripaneadas, rifas, pero eso no soluciona nada, se soluciona con fuente de trabajo y proyectando”, sostuvo.
En ese sentido, planteó que Tierra del Fuego debe adaptarse a las nuevas tecnologías y a las transformaciones productivas mundiales. “Las empresas cada vez manejan más robots y menos personal. Entonces tenemos que adecuarnos a la circunstancia de lo que viene, a la nueva tecnología y a los nuevos mercados del mundo”, afirmó.
Gallardo también se refirió a la situación de la industria electrónica fueguina y defendió el nivel tecnológico alcanzado por las fábricas instaladas en la provincia. Criticó especialmente la mirada que desde Buenos Aires reduce el esquema industrial fueguino al concepto de “ensamblaje”.
“No se ensambla solamente, hoy lo que sucede en Tierra del Fuego es lo mismo que sucede en cualquier parte del mundo para industrializar productos, en Córdoba también ensamblan vehículos y nadie lo cuestiona de la misma manera”, señaló.
Además, destacó que periodistas nacionales que recientemente recorrieron fábricas e instalaciones energéticas en la provincia “se sorprendieron” por el nivel tecnológico y operativo de las industrias fueguinas.
“Tenemos trabajadores de primer nivel y tecnología de primera. Eso es lo que les falta defender a quienes están en Buenos Aires representando a la provincia”, remarcó.
En otro tramo de la entrevista, Gallardo cuestionó duramente la ausencia de políticas de Estado orientadas al desarrollo estratégico de Tierra del Fuego y afirmó que “la provincia ocupa una posición geopolítica clave que nunca fue aprovechada seriamente”.
“Somos el paso obligado a la Antártida, somos bioceánicos y además tenemos una posición estratégica fundamental por Malvinas, tenemos recursos naturales estratégicos que el mundo busca desesperadamente. Sin embargo, no existe una política de Estado que beneficie realmente a Tierra del Fuego”, expresó.
A partir de allí, realizó una fuerte defensa histórica de la Ley 19.640 y recordó que fue “creada en 1972 con el objetivo de poblar y desarrollar la provincia”.
“La Ley 19.640 fue sancionada por un gobierno de facto que entendió la importancia estratégica de poblar Tierra del Fuego, pero después todos los gobiernos democráticos fueron limitando, condicionando y prohibiendo la instalación de nuevas empresas”, denunció.
Gallardo reveló además un dato que consideró central y que, según dijo, “la mayoría de la gente desconoce, desde el año 2003 no se habilita la radicación de nuevas empresas bajo el subrégimen industrial”.
“Hace más de 20 años que el Estado nacional no reabre el régimen para nuevas empresas, el último fue el decreto 490 del año 2003”, explicó.
Y añadió que “había 49 empresas presentadas con proyectos, muchos habían comprado maquinaria, instalaciones y buscaban inversiones, pero después el decreto 727 anuló todos esos proyectos que estaban esperando aprobación”.
Modificaciones con decretos
El contador también criticó las modificaciones implementadas durante distintos gobiernos nacionales y particularmente durante la gestión de Alberto Fernández y Sergio Massa.
“El último gobierno hizo un desastre con Tierra del Fuego, sacaron el decreto 727, modificaron las condiciones de las empresas, les impusieron aportes al FAMP, eliminaron beneficios y dejaron afuera a las textiles”, cuestionó.
Para Gallardo, el principal problema que enfrenta Tierra del Fuego es que “el subrégimen industrial depende fuertemente de dólares para importar insumos, algo que los distintos gobiernos nacionales no estuvieron dispuestos a sostener en contextos de crisis de reservas.
“El problema principal de todos los gobiernos fue la falta de dólares. El subrégimen industrial consumió en 2023 unos 3.384 millones de dólares y el 82% eran insumos importados, entonces cada nueva industria que se suma implica más necesidad de divisas”, explicó.
En esa línea sostuvo que la provincia “quedó en la mira” de los gobiernos nacionales justamente por el “costo en divisas que implica el funcionamiento industrial fueguino”.
“Nos pusieron en la mira, el agujero de dólares era enorme y por eso no habilitaron nuevas empresas”, señaló.
Frente a este escenario, Gallardo insistió en que la única salida posible para Tierra del Fuego es “ampliar seriamente su matriz productiva y explotar de manera estratégica los recursos naturales”.
“La única manera que podamos crecer es explotando los recursos naturales”, afirmó.
Entre los sectores que mencionó como oportunidades desaprovechadas se refirió especialmente a la pesca. Allí apuntó directamente contra los distintos gobiernos provinciales desde la provincialización.
“Desde que somos provincia, todos los gobiernos vivieron cómodos con la coparticipación, las regalías y el subrégimen industrial, nunca se preocuparon por ampliar la matriz productiva”, disparó.
Incluso contó una experiencia personal vinculada a un frustrado proyecto pesquero, donde relató que “durante la gestión de José Estabillo compró dos barcos centolleros construidos en Chile para desarrollar una fábrica de harina de pescado y un restaurante, pero aseguró que nunca obtuvo apoyo estatal”.
“Pedí un terreno en la playa para desarrollar el proyecto y nunca me lo dieron. Después de varios años terminé vendiendo los barcos nuevamente a Chile”, lamentó.
A partir de allí insistió en que “Tierra del Fuego posee recursos suficientes para desarrollarse, pero carece de planificación y decisión política”.
“Somos una provincia riquísima en recursos. Tenemos todo”, enfatizó.
RIGI
Otro de los ejes centrales de la entrevista fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), iniciativa que Gallardo defendió abiertamente como una herramienta necesaria para reactivar la economía fueguina.
“No vemos otra salida, si alguien tiene otro proyecto, que lo ponga sobre la mesa”, afirmó.
Gallardo explicó que el “RIGI no está pensado únicamente para recursos naturales, sino también para sectores vinculados a infraestructura, tecnología, economía del conocimiento, turismo y logística”.
“Apunta a tecnología, inteligencia artificial, infraestructura, puertos, caminos, turismo, petróleo y gas, son sectores donde Tierra del Fuego tiene enormes posibilidades”, sostuvo.
Sin embargo, lamentó que “la provincia todavía no haya adherido plenamente al esquema y criticó la falta de visión estratégica de la dirigencia política”.
“Los políticos están más preocupados por quién va a ser gobernador o por la reforma constitucional que por discutir proyectos concretos para sacar adelante a Tierra del Fuego”, cuestionó.
Gallardo también abordó la situación geopolítica internacional y planteó que “Tierra del Fuego debería buscar inversiones extranjeras sin prejuicios ideológicos”.
“A mí me importa muy poco de dónde venga la inversión, que venga de China, Rusia, India o donde sea, mientras genere trabajo”, afirmó.
En ese contexto, recordó que “China es actualmente el principal proveedor de insumos industriales para Tierra del Fuego y sostuvo que debería existir una estrategia mucho más agresiva para atraer inversiones del gigante asiático”.
“En 2023 les compramos más de 2.500 millones de dólares en insumos a China, Singapur y Vietnam, entonces deberían venir e invertir acá también”, expresó.
Incluso sugirió que podrían desarrollarse proyectos vinculados a “puertos, logística o producción exportadora aprovechando el flujo comercial existente”.
“No puede ser que solamente compremos, hay que equilibrar la balanza y generar producción local”, insistió.
El contador también se mostró preocupado por la crisis social y laboral que atraviesa la provincia y aseguró que existe un “divorcio total entre la política y la sociedad”.
“La política está por un lado y la gente por otro”, sentenció.
Según explicó, mientras la “dirigencia discute reformas políticas e internas de poder, la población está preocupada por la falta de empleo y el deterioro económico”.
“La gente no está pensando en la reforma constitucional, está pensando en cómo llegar a fin de mes y en mantener su trabajo”, afirmó.
Además, citó datos del INDEC para advertir sobre el crecimiento de la pobreza y la indigencia en Tierra del Fuego.
“Más de 41 mil personas están bajo la línea de pobreza y aumentó la indigencia, muchos son empleados públicos que están por debajo de la canasta básica”, indicó.
En relación al sector petrolero, Gallardo pidió prudencia frente a las versiones sobre la salida de YPF y advirtió que “los discursos alarmistas generan graves consecuencias sobre las empresas vinculadas a la actividad”.
“Cuando se habla permanentemente de que YPF se va, muchas empresas que trabajan para el sector empiezan a tener problemas con bancos y proveedores”, explicó.
Según detalló, “varias firmas sufrieron restricciones financieras y pedidos de reducción de descubiertos bancarios ante la incertidumbre generada”.
“Todavía no hay definiciones concretas, pero ya se está provocando daño”, alertó.
No obstante, también reconoció que “muchas empresas del sector deberán adaptarse a nuevas condiciones de competitividad y eficiencia”.
“Quien venga a reemplazar a YPF seguramente impondrá condiciones más estrictas y quien no sea competitivo va a quedar afuera”, señaló.
Finalmente, Gallardo volvió a insistir en la necesidad urgente de “construir un proyecto serio de desarrollo provincial”.
Por último, dijo que “alguien tiene que frenar y decir, señores, busquemos cómo salimos de esto, porque solos no vamos a salir”, concluyó.


